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¿Quién le teme a quién?
Por Tania Diaz Castro


LA HABANA, octubre de 2004 (www.cubanet.org)

Por estos días dos acontecimientos han perturbado al régimen cubano: la caída de Fidel Castro y el anuncio de las nuevas medidas financieras con el propósito de hacer desaparecer el dólar de las calles de Cuba. De forma simultánea miles de agentes del orden público transitan por Ciudad Habana y sus municipios adyacentes. Solamente al reparto Alamar enviaron varios camiones con decenas de policías.

Es lógico que el régimen tema a la reacción de pueblo ante las nuevas medidas financieras impopulares. El titular en rojo del periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista, a todo lo ancho de la página, dice: NADA NI NADIE NOS PUEDE INTIMIDAR NI AMENAZAR. Y debajo la foto de Fidel Castro con el índice en alto de la única mano que puede mover.

Pero, leyendo entre líneas, dicen mucho los periódicos por estos días. Un régimen con una deuda externa tan grande, es lógico que tenga miedo a una población hambreada y reprimida. Podría desmoronarse como le ocurrió al gigante imperio soviético. Miedo al verse impedido de utilizar los tanques contra las multitudes, como ocurrió en 1989 en la Plaza de Tiananmen, en China, donde murieron dos mil disidentes.

Miedo, porque las multitudes son impredecibles. Recordemos al pueblo rumano cuando vitoreaba a Ceausescu y de pronto pidió su cabeza.

¿Cómo se explica que un régimen con un ejército compuesto de cientos de miles de miembros en activo, con 225 mil soldados y oficiales de infantería; 190 mil reservistas ; 500 mil milicianos; mil 400 tanques de guerra, 4 submarinos, 2 fragatas, 400 aviones, 60 mil toneladas de equipos y municiones; que pudo trasladar solamente a Angola 70 mil soldados y 6 mil civiles (dos mil militares cayeron en la contienda); con 770 mil comunistas en el único partido político permitido en el país pueda temer a una población prácticamente indefensa?

¿Se teme acaso a una estampida de cubanos en busca de la lámpara de la libertad? ¿Miedo acaso a los cien mil presos, de ellos 300 políticos?

No se trata de un miedo imaginario. Se trata de la certeza de que en cualquier momento puede ocurrir algo contrario a lo que el régimen desea.

¿Miedo acaso a una oposición pacífica representada en múltiples organizaciones de tendencia demócrata, cristiana, liberal y hasta socialista? ¿Miedo a que en sólo 72 horas vuelvan a penetrar más de 11 mil cubanos en una embajada habanera, como ocurrió en 1980 en la sede peruana?

El régimen castrista siente miedo por estos días. Lo demuestra su gran despliegue policiaco por las calles habaneras. Han desaparecido los vendedores ambulantes y la ciudad parece estar en estado de sitio, de emergencia, de alarma. Sólo falta el toque de queda y saber quién teme a quién.