Celia de la Caridad Cruz Alonso naciò en el humilde barrio de Santo Suárez en La Habana, el 21 de Octubre de 1924, Celia fuè la segunda de cuatro hermanos. Su familia y sus amigos se dieron cuenta temprano de que tenía una voz especial cuando le cantaba a los niños más pequeños para que se durmieran, los mayores venían para escuchar su voz y pensando que venían a vigilarla, ella cerraba la puerta. Respecto a su vocación artística afirmaba: “A los nueve años me levantaba de noche y me ponía a cantar alborotando a la vecindad. Todos los días por la mañana mi madre tenía que soportar las descargas de algunos vecinos. Pero no había quien me aguantara. Era algo superior. Lograba que frente a nuestra casa se detuviera la gente para oírme. En ese aspecto únicamente fuì una revolucionaria”.

Inició su carrera artística cuando un primo suyo la animó a participar en el concurso radiofónico La Hora del Té ganando el primer puesto con el tango Nostalgia, ''De premio me dieron un cake'', recordaría, con algo de su típico sentido del humor, "La segunda vez que gané, me dieron una cadenita de plata. A partir de ahí, seguí yendo a otros programas de aficionados en otras emisoras", años después cuando triunfó en" La corte suprema del aire" fuè recompensada con 15 pesos. ``De cualquier forma, el segundo premio eran $15, que venían muy bien, no era mucho, pero servía para los pasajes de la guagua y comprarme blusitas y la tela para el vestuario de las presentaciones. Me los hacía una señora que se llamaba Vicenta. Me cobraba tres pesos por coserme un vestido''. .Desde entonces se presentó a todos los concursos musicales que realizaban las distintas emisoras y con los premios ayudaba a la economía familiar.

Para darle gusto a su padre, que quería que fuera maestra, Celia inició estudios de Pedagogía pero al graduarse, una de sus profesoras la orientó correctamente: ``Le dije: Doctora, ahora tengo que ponerme a buscar aula. Me miró y me dijo: Mira, sigue cantando, que tú vas a ganar en un día lo que yo gano en un mes. Le hice caso y seguí insistiendo''.

Entre decenas de estrellas locales e internacionales, ella tenía su ídolo. Admiraba a La Emperatriz del Danzonete, a la extraordinaria Paulina Alvarez, negra y de potente voz como ella, que amenizaba con su orquesta bailes y presentaciones a las que Celia trataba de no faltar. Fue de ella asimilando la distinción y la elegancia con que movía las manos enguantadas y armadas de claves.

Sin dinero para pagar la guagua, ni para hacerse sus trajes, Celia daba largas caminatas para llegar a las emisoras donde concursaba. A veces, tenía que regresar sola de los shows y su padre se preocupaba. ``Pero, mira, en aquellos programas de aficionados te regalaban una jaba con chocolate, leche, galletas, jabón Candado... ¡Oye, y todo eso venía muy bien en mi casa! Eramos pobres. Por eso mi familia no se ponía brava. Luego empecé a ir con mi prima Nenita para no regresar sola'', asi comenzaria su carrera artistica.

Mientras el teatro lírico mantenía su auge, en la década del 40 la radio se hizo mas musical y crecieron las oportunidades en los programas. En aquellas actuaciones compartía con nombres importantes de la música cubana. Era acompañada por pianistas como Candito Ruiz (Ya es muy tarde, Sin tu amor, etc.), Isolina Carrillo (Dos gardenias, Sombra que besa, entre otras), o por la orquesta de CMQ, en Monte y Prado, dirigida por David Rendón. Alternaba con Rita Montaner, Bola de Nieve, Ernesto Lecuona, Ester Borja, Zoraida Marrero, Gonzalo Roig y otras estrellas de la época.

A mediados de esa década, en el Teatro Fausto, como parte de una revista con Las Mulatas de Fuego, donde compartía con Elena Burke y Vilma Valle como cantantes y con dos bailarinas, cobró su primer sueldo como profesional. ''Era un espectáculo de Rodney. Yo decía que yo gritaba para que ellas levantaran la pata'', comentó riendo.

Por ese tiempo también actuó en otro coliseo del arte popular en La Habana, el famoso Teatro Martí. Cantaba lo que estuviera de moda: Chiquichá, guarachas y algunas canciones. Sentía predilección por el bolero, pero Isolina Carrillo, quien era la repertorista en Cadena Azul y negra como ella, le diò un consejo sabio después de participar en el programa Nuevas figuras. ``Isolina me llevó a su casa y me dijo: Muchacha, tú eres de color y nosotros no tenemos mucho campo con lo romántico. Tienes que cantar afros y guarachas. Me montó Que vengan los rumberos, de Eliseo Grenet, y otros temas parecidos''.

Fue el maestro Obdulio Morales el que la introduciría en la música afrocubana como parte de la programación de Radio Cadenas Suaritos. Allí compartió espacios con Xiomara Alfaro y Mercedita Valdés, quien era una artífice del género. ``Obdulio Morales, que fue quien me llevó después a Radio Cadena Suaritos, me llevó a su casa y me montó, a mí y a Xiomara Alfaro unos temas afrocubanos. Cuando Mercedita Valdés dejó la emisora, Obdulio me llevó, pero no como solista. Cantaba en el coro que montaba Facundo Rivero y Suaritos me pagaba igual 15 pesitos de m... ¡ay!'' y se tapa la boca cómicamente: ``Bueno, me venían bien''.

De esa época quedó un extraordinario disco compartido con Valdés, quien le enseñó las letras, y un coro con tambores batá, donde Celia canta en lengua yoruba cantos a Changó y otros orishas.
A finales de los 40, el sindicato de artistas de Cuba hizo presión para que entre las películas extranjeras que se exhibían en los cines del país se intercalara entre las tandas un show con artistas nacionales, una circunstancia que le permitió foguearse en casi todos los teatros habaneros. Antes de comenzar su época de mayor esplendor en Cuba, junto con La Sonora Matancera, cantó acompañada por la orqueta de Leonardo Timor y por una gran orquesta que tocaba en Radio Cadena Suaritos. ``Yo nunca he tenido acompañamiento fijo, ni me he preocupado mucho por eso, ni siquera ahora. Canto con quien me toque y he cantado con grandes músicos, en Cuba y fuera de Cuba. En eso he sido privilegiada''.

Luego vino la parte más conocida de aquella etapa, que en estos días se ve tan remota, en la que la Guarachera, el calificativo que más le gustaba-- inició su leyenda. De esas jornadas hay una fecha clave: el 3 de agosto de 1950, cuando ingresó a La Sonora Matancera, reemplazando a Mirtha Silva y asì actuó por primera vez con el grupo y, hasta el estallido de la revolución cubana en 1959, realizó numerosas giras con gran éxito por América Latina. En esa misma època de los 50 interviene como cantante en varias películas mexicanas: 'Amorcito Corazón', 'Una gallega en La Habana', 'Salón México', 'Olé, Cuba', 'Rincón Criollo' y en la estadounidense 'Affair in Havana'. El 20 de abril de 1957 viajó por primera vez a Estados Unidos para recoger en Nueva York su primer disco de oro.

La unión de Celia con la Matancera, que a la postre significaría el encuentro con su compañero de vida Knight el cual era trompetista de la orquesta, marcó una suerte de cimiento de su carrera. Duró 15 años y estuvo iluminada con clásicos como Burundanga, Yerbero moderno y Mata siguaraya. Los 15 años que cantó con la orquesta representan para muchos la Epoca de Oro de su carrera.

Celia se exilió junto a la Sonora, liderada por Rogelio Martínez, quien el día de la partida, el 15 de julio de 1960, predijo, con terrible precisión, que no volverían a pisar su tierra. El elenco musical arribó a México para trabajar un año, al cabo del cual se instaló en Estados Unidos.

''Fui muy feliz en Cuba'', reflexionaría Celia, décadas después, sobre la época prerrevolucionaria. ''Nunca fui discriminada y logré todo lo que quise alcanzar, con mi esfuerzo, con mi trabajo''. En otra de las innumerables ocasiones en que tocó el tema, sostuvo que huyó del sistema de gobierno de Fidel Castro porque se sentía ''claustrofóbica'' con el comunismo.

Castro le negó la entrada al país en dos ocasiones importantes de su vida: para visitar a su madre enferma, y para asistir al entierro de su padre a pesar de que era una cubana que añoraba su isla y que soñaba con la libertad de Cuba, pero que estaba divorciada del gobierno; por tantos motivos. Basta recordar que su música ha sido prohibida en Cuba por tantos años, como fue prohibida la de Ernesto Lecuona, como es prohibida hoy la de tantos cantantes famosos que por motivos diversos han abandonado la isla en una discriminaciòn artìstica brutal del sistema castrista..

De ella decìa una de sus amigas mas ìntimas: "Una amiga inteligente y espiritual, a la que le gusta descansar en bata y pantuflas, y que es una excelente cocinera".

Celia eligió el noreste estadounidense para residir, primero Nueva York y luego la vecina Nueva Jersey.
Miami donde estaba el grueso de sus queridos cubanos le resultaba de una humedad y un calor poco convenientes para su salud, a la que cuidaba, como reconocía, ``mucho''.

En los años 60, Celia luchó por vender sus álbumes, pero aunque las ventas decayeron, su música siguió triunfando. En 1966, grabó el primero de seis álbumes con un admirador suyo de siempre, Tito Puente; dos de estos eran Cuba y Puerto Rico son, y El quimbo quimbumbia. Con el rey de los timbales estuvo unos años hasta que diò arranque a su segunda etapa profesional clave, la que la situó como la reina de la salsa: la de la Orquesta (y sello disquero) de la Fania.

La agrupación neoyorquina dirigida por Johnny Pacheco inició la salsa, que como Celia y Puente siempre recalcaron, es música cubana (sobre todo son y guaracha) ''con distinto nombre''. Allí brilló en compañía de mitos que la adoraron como Willie Colón, Rubén Blades, Héctor Lavoe y Eddie Palmieri.
En esa època a principios de los años 70, los jóvenes hispanos en busca de identidad y de sus raíces, redescubrieron en la música afrocubana que sus padres escuchaban, lo que estaban buscando.
Llamada ahora salsa, esta música comprende muchos ritmos afrocubanos, como el mambo, la rumba y el guaguancó, y se toca con piano, trompeta, tambores cubanos, y ritmo de conga y timbales. Celia era muy elogiada por su actuación, mientras que su estatura en el género aumentaba rápidamente en un momento muy propicio en el país. Los jóvenes hispanos apreciaban la salsa, y Celia estuvo a la altura de la situación.

Para la segunda mitad de los setenta, nadie era capaz de resistirse a los encantos de esta cubana, y Miami, Uniòn City, Nueva Jersey, Dallas y Nueva York le entregaron las llaves de la ciudad. El mundo estaba a sus pies. Pero la historia todavía le preparaba grandes triunfos a Celia.

En el 1973 la prensa elogió su actuación en el papel de Gracia Divina en la ópera Hommy, la versión latinoamericana de Tommy, en el Carnegie Hall de Nueva York.

En 1975, Celia cruzó el océano y se presentó en África, donde cantó ante un auditorio totalmente colmado y fue un èxito en la tierra de sus orìgenes.

Aparte de su talento como cantante, se hizo famosa por su vestuario. Celia generalmente usaba trajes con plumas, lentejuelas, encajes y yardas y más yardas de tela de colores. Se dice que jamás usaba un vestido dos veces. Su potente voz, su elaborado vestuario y sus gestos exagerados, todo eso agiganta su imagen.en la década de los 80,
.La crisis que sufrió la salsa durante los 80 no afectó a la cantante, que siguió cosechando éxitos. Su trabajo y asì junto a músicos como Rubén Blades y Cheo Feliciano, consigue poner de moda la salsa más allá de las fronteras latinas y Europeas.

En 1982 Celia se reunió de nuevo con La Sonora Matancera y lanzaron un disco titulado Feliz Encuentro, de esta orquesta dijo Celia: Fue mi primer novio y el primer novio, nunca se olvida . Por eso, jamás podré quitar, borrar de mi corazón, borrar de mi mente, borrar de lo que se llama la vida de Celia Cruz a La Sonora Matancera y con ella, todos sus miembros".
Mas tarde ese mismo año fue honrada en un concierto en el Madison Square Garden con una presencia de mas de 20,000 personas, asì que tantìsimos televidentes de todo el mundo la vieron cantar y bailar con todos los músicos de su carrera, ahí estaban Tito Puente, La Sonora Matancera, Cheo Feliciano, Johnny Pacheco, Pete Rodríguez, Ray Barreto, Adalberto Santiago y Willie Colòn en un espectàculo maravilloso.

El 4 de julio de 1984, tras realizar una gira por Perú, ofrece en Madrid junto a Azuquita y Tito Puente un concierto al que asisten 35,000 personas. Tambièn su actuación durante el carnaval de Tenerife de 1987, a la que asistieron 250,000, fue registrada en el libro Guinness de los récords como la mayor congregación de personas en una plaza para asistir a un concierto.
Ese año es para Celia su triunfo definitivo ante el público español que, bajo su inconfundible grito de 'azúuucar', llena los conciertos de la 'reina de la salsa'.

Durante buena parte de los 80 y los 90, la artista recorría el mundo sola o junto a las estrellas de la Salsa. Así, por ejemplo, cantó para refugiados cubanos en la Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo y en Panamá.
En el 1990 le dice al Canario: ''En cuanto cambien las cosas me planto en Cuba''.
En 1990 obtuvo tambièn junto a Ray Barretto el Premio Grammy en la categoría de música latina tropical por 'Ritmo en el Corazón'.

El 20 de abril de 1992 se presentó en la Expo-92 el espectáculo "La Noche de la Salsa" con la participaciòn de Ray Barretto y Tito Puente. Aquel mes inició tambièn una gira por España con la orquesta de Tito Puente. Ese año actuó en el festival de verano de Barcelona, 'Greg 92 y esta fue la decimosexta gira que "La Guarachera del mundo", como también la llamaban, realizó por España. Aquel año, también cantó en los actos culturales de los Juegos Olímpicos Barcelona´92.
El 1992 fue un año muy fuerte para Celia, participó en la película 'Los Reyes del Mambo' interpretando junto a Tito Puente varias canciones de amor. Es la primera de sus nueve películas en la que Celia, aparte de cantar, tiene un papel con texto. En noviembre del mismo año fue la estrella durante el I Festival Internacional de Salsa de Chile. El canal de televisión Univisión le concedió el 10 de septiembre de 1992 el Premio Encuentro 92 en la secciòn de espectáculos y entretenimientos.
En noviembre de 1992 abandona 'Fania', su casa discográfica de toda la vida, y firma contrato con RMM-BAT.
Celia se transforma asi en la madrina de otra casa discográfica histórica, la RMM, de Ralph Mercado. Allí vio nacer artísticamente, entre otros, a Marc Anthony y la India.

En febrero de 1993, aparece en el mercado 'Azúcar Negro' que, pese a la dilatada carrera musical de la cubana, constituye su primer trabajo en solitario. El LP incluye además de temas salseros una versión del 'Cruz de Navajas' de Mecano, 'De la Habana hasta aquí', compuesto por Emilio Aragón y 'Sazón', tema de Gloria Estefan en el que participa Jon Secada. Este disco fue disco de oro en España en ese mismo año.
En el 1993 fue distinguida con el Premio Club, otorgado por la Cadena Ser.

En 1994, el presidente Bill Clinton le dio la Medalla Nacional de las Artes.

El Museo Smithsonian expuso un par de sus zapatos que donó especialmente.
''Después voy a venir para ver si todavía están aquí'', bromeó entonces, ante las autoridades de la institución.

En julio de 1995 reapareció en el mítico escenario del Carnegie Hall de Nueva York, como parte del Festival de Jazz JVC. De aquella actuación, el periodista estadounidense Peter Watrous escribió un extenso artículo en el New York Times del cual citamos fragmentos como éstos:

"Ella podría ser la última de las grandes artistas del pop que suena como si hubiera aprendido a cantar sin un micrófono. Y según improvisaba, su voz, magnificente en su fuerza e intensidad, rompía en el fondo ofrecido por su banda. La Sra. Cruz alzó su voz y entonó maravillosamente; su voz sonó pura y duradera, como si estuviera hecha de hierro sólido. Ella está lo suficientemente cerca de la extática musical religiosa de la Santera Afrocubana para llevar a todas sus actuaciones la profunda euforia de muchas de las músicas religiosas, independientemente de las manifestaciones exteriores del mundo del pop".

En el 1995 trabaja con Angélica Houston, en La Familia Pérez.

Los últimos lustros de Celia estuvieron pavimentados de trabajo, en el que hay una montaña de presentaciones para causas caritativas, pero también de reconocimientos.

Siempre decía que tenía dos sueños por realizar: volver a una Cuba libre para visitar las tumbas de sus padres, y morir en el escenario.

Recibió una estrella en Hollywood; fue reina de festivales como el de la Calle 8 y el de Viña del Mar, en Chile;
vio bautizar calles con su nombre.

La Guarachera de Cuba recorriò todos los países de Latinoamérica, Europa y gran parte de Asia y Africa ha recibido más de 100 premios, reconocimientos y homenajes, Además, un tramo de la famosa calle 8 de Miami, lleva su nombre, y tiene su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Las telenovelas tampoco intimidaron a Celia, quien ya habia participado en dos producciones. La primera fue Valentina, al lado de Verónica Castro y Blanca Guerra; luego trabajó en El Alma no Tiene Color, junto a Laura Flores y Arturo Peniche."Algunos me han criticado como si yo fuera una actriz de larga carrera. No es justo, pues si a mí me ofrecen papeles para actuar, es porque mi nombre colabora al éxito de la novela, no porque sea actriz. En los años 50 y 60 trabajé en muchas películas cubanas y mexicanas, pero como cantante. Mi debut como actriz lo hice en `Los reyes del mambo tocan canciones de amor´, con Antonio Banderas, y mi segunda experiencia fue junto a Verónica Castro en `Valentina´, donde hacía de santera, papel que volví a encarnar en "La Familia Pérez", protagonizada por Angelica Huston. No soy Ingrid Bergman ni una Dolores del Río, pero no me arrepiento de lo que he hecho como actriz. Me encanta, y, como no me voy a retirar hasta que cumpla 100 años, espero que me sigan ofreciendo papeles".

Recibió todos los premios, condecoraciones y trofeos que se han creado en el mundo para la música tropical. Compartió escenario con Frank Sinatra, Sarah Vaughan y Ella Fitzgerald. Ha participado en producciones musicales al lado de David Byrne, Wyclef Jean, Los Fabulosos Cadillacs y más recientemente con el grupo de rock en español Jarabe de palo. También ha cantado a dúo con Gloria Estefan, La India, Willy Chirino, Angela Carrasco, Oscar de León, Cheo Feliciano, Jonnhy Ventura, Caetano Veloso y Matilde Dìaz entre otros.

En el 2002, su administrador o manager Omer Pardillo y su eterno compañero Pedro Knight fundaron, para complacerla, la Fundación Celia Cruz, destinada a ayudar financieramente a estudiantes de bajos recursos que deseen estudiar música y para asistir a víctimas del cáncer.

El 1 de noviembre de 2002, recibió un homenaje de artistas mexicanos en el Auditorio Nacional del D.F., en el que participaron los cantantes Marco Antonio Muñiz, Manuel Mijares, Pedro Fernández, Daniela roma, Alex Syntek y el grupo Kabah, entre otros. Durante su estancia entonces en el país azteca, dijo: “Me encantaría morir como murió Miguelito Valdés, en el escenario. Se tiró y la gente pensó que estaba haciendo un espectáculo, pero lo que sucedió es que se estaba yendo. Pero no quiero hacerlo en México. Todos se mueren aquí. Yo quiero morirme fuera de aquí. Muchas han muerto aquí por el cariño que le tienen, pero no quiero darles ese dolor”.


El 5 de diciembre de 2002 fue operada de urgencia en Nueva York después de sentirse mal en su domicilio. Debido a su dolencia, que no trascendió, tuvo que cancelar varios conciertos, este fue un momento durìsimo para la artista y para todos sus familiares y amigos.
La noche del 13 de marzo del 2003 fue realizado en Miami un Homenaje a Celia por los 50 años de su carrera artìstica. cuando entrò al teatro, los más de mil 500 asistentes la recibieron de pie y con gritos de "Celia, Celia, Celia" desde el sillón especial en el cual fue sentada en primera fila al lado de su esposo, Celia nunca dejó por un solo momento de bailar, aplaudir y seguir parte de las letras de sus éxitos cantados por los artìstas mas prestigiosos del mundo salsero.

El 16 de Julio deja de existir Celia en su casa en Nueva Jersey al lado de su esposo que la acompañò hasta el ùltimo momento. Durante los últimos días había permanecido en cama y ni siquiera pudo levantarse para celebrar el 41 aniversario de bodas con el trompetista Pedro Knight.

Celia antes de morir nos dejo su ùltimo disco titulado "´Regalo del alma'' ningùn otro tìtulo podrìa ser mejor para su ùltimo trabajo.

 

Publicamos tambièn un hermoso trabajo periodìstico hecho por Evelio Taillacq del Miami Gerald sobre la vida de la artista.