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Hoy recuerdo con verdadero
dolor aquellas imágenes que en un solo día recorrieron
el Mundo y que dejaron una huella muy visible en el corazón
de muchos cubanos. Maria Victoria Suárez daba a conocer
ante las cámaras de televisión la verdadera historia
del hundimiento del remolcador 13 de Marzo. Recuerdo con verdadera
claridad como la desesperada Madre contaba los sucesos que llevaron
al fondo del mar a 37 seres humanos entre ellos once inocentes
angelitos de Dios en los que se encontraba su pequeño hijo.
Recordar este atroz
crimen sin sentir odio es totalmente imposible, no solo por lo
trágico del asesinato, sino, por lo premeditado de los
hechos, hechos que aun cuando todavía las victimas no habían
terminado de ser alimento de peces, algunos medios de información
como el New York Time se negaban a denunciar. Fueron hechos muy
dolorosos que graban un titulo criminal muy fuerte en la historia
del castrismo en Cuba.
El crimen fue premeditado,
las autoridades a sabiendas de los planes de los fugitivos, acordaron
emboscarlos y eliminarlos en forma masiva, Fidel Castro personalmente
le dio la orden a Casas Regueiro para que llevara a cabo la dirección
del macabro asesinato, justamente esa madrugada del trece de Julio,
exactamente a las tres de la madrugada cuando aun se estaba cometiendo
la masacre, el diario Granma, órgano oficial del Partido
Comunista de Cuba estaba cerrando la edición del libelo
apuntando con total descaro el hundimiento del remolcador. Aun
antes de que las víctimas llegaran a su morada final, ya
el Granma estaba dando a conocer la trágica noticia considerándola
como un hecho llevado a cabo por antisociales y delincuentes de
las baja calaña; antes aun de haberse consumado el crimen
ya habían escrito su coartada.
La orden era asesinarlos
a todos sin dejar testigos. Aun las sobrevivientes en el agua,
después de ser fracturada la embarcación por los
constantes golpes de los Polargos, siguieron por espacio de una
hora embistiendo a los náufragos que luchaban por sus vidas
en las oscuras aguas. Algunos se agarraron de una nevera que flotaba,
y cada vez que el polargo embestía, alguien se hundía
para no subir jamás. Así poco a poco fueron muriendo.
Maria Victoria vio como su hijo se escapaba de sus brazos empujado
por un disparo de agua que le propinó uno de los tres Polargos
que protagonizaban el crimen. Jorge García Mas perdió
14 miembros de su familia y al igual que Victoria no se recupera
de los amargos recuerdos.
Aquella noche fue en
verdad como estar a la entrada del infierno. Pero Dios es oportuno,
la presencia por casualidad en la escena de un barco de bandera
griega paralizó la comisión del crimen he hizo que
las guardacostas militares que a la sazón estaban apostadas
a cierta distancia observando tranquilamente el aniquilamiento
en masa, tomaran cartas en el asunto y paralizaran el crimen,
esto hizo que sobrevivieran 31 de las 68 personas que iban en
el remolcador.
Declaraciones a dado
el régimen de todo tipo para justificar el vil asesinato,
ninguna tienen base, algunas tan estupidas como que la embarcación
se hundió porque tenia 113 años de construida, o
sea que el remolcador existía cuando todavía Cuba
era colonia de España.
El ex patrón
marítimo Marcelo López Bañobre, quien realizó
meses después un informe técnico desacreditando
la versión oficial de lo ocurrido, fue uno de los 75 disidentes
condenados el pasado año por supuestas amenazas a la seguridad
nacional. López, que presentó varias demandas ante
el gobierno cubano que nunca tuvieron efecto, cumple actualmente
una condena de 15 años de cárcel.
Tampoco se entregaron los cadáveres de las 37 víctimas
(11 menores), que en su mayoría fueron rescatados por las
lanchas torpederas cubanas y por buzos que exploraron la zona.
El remolcador nunca fue extraído de las profundidades marinas,
aunque Cuba contaba con potentes grúas, capaces de izar
embarcaciones de hasta 1,000 toneladas.
Las palabras de Jorge García son hoy quizás las
mas apropiadas para guardar respeto por las victimas, son el epitafio
que debía guardar cada una de las lapidas de las victimas
en caso de que existan, por lo menos hasta que se haga justicia.
''Un dulce recuerdo y una amarga pesadilla contrastan hoy en mi
memoria. Espero tranquilo el momento en que la justicia acabe
con mis desvelos, en tanto van sanando mis heridas del corazón
de la mano de Dios''.
INFORME
Nº 47/96 CASO
11.436
VÍCTIMAS DEL BARCO REMOLCADOR "13 DE MARZO" vs.
CUBA
TESTIMONIO
DE UNA MADRE SOBREVIVIENTE AL HUNDIMIENTO
DEL REMOLCADOR "13 DE MARZO"
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