INFORME Nº 47/96
CASO 11.436
VÍCTIMAS DEL
BARCO REMOLCADOR "13 DE MARZO" vs. CUBA
16 de octubre de
1996
I. ANTECEDENTES
1. Con fecha 19 de
julio de 1994, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos recibió una denuncia según la cual en
horas de la madrugada del 13 de julio de 1994, cuatro barcos
pertenecientes al Estado cubano y equipados con mangueras de
agua embistieron un viejo barco remolcador que huía de
Cuba con 72 personas a bordo. Los hechos ocurrieron a siete
millas de distancia de las costas cubanas, frente al puerto
de la ciudad de La Habana. La mencionada denuncia señala,
asimismo, que las embarcaciones del Estado cubano embistieron
con sus respectivas proas al remolcador fugitivo con la intención
de hundirlo, al mismo tiempo que les lanzaban agua a presión
a todas las personas que se encontraban en la cubierta del mencionado
barco, incluyendo mujeres y niños. La súplica
de las mujeres y niños para que el ataque cesara fue
en vano, ya que la vieja embarcación denominada "13
de Marzo" se hundió con un saldo de 41 muertos,
de los cuales 10 eran menores de edad. 31 personas sobrevivieron
a los sucesos del 13 de julio de 1994.
2. El 28 de febrero
de 1995, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
recibió otra denuncia sobre los mismos hechos, la cual
se acumuló al expediente Nº 11.436, de conformidad
con el artículo 53 de su Reglamento.
II. TRÁMITE
ANTE LA COMISIÓN
3. La Comisión,
mediante nota del 7 de marzo de 1995, inició la tramitación
del caso y solicitó al Gobierno de Cuba la información
pertinente sobre los hechos materia de dicha comunicación,
así como cualquier elemento de juicio que le permitiera
apreciar si en el caso se habían agotado los recursos
de la jurisdicción interna.
4. En nota de 23
de marzo de 1995, la Sección de Intereses del Gobierno
de Cuba remitió a la Comisión una copia de la
intervención del Presidente Fidel Castro ante los medios
de comunicación cubanos y un comunicado oficial del Ministerio
del Interior en el cual se hace alusión a los hechos
ocurridos el 13 de julio de 1994.
5. Los documentos
antes señalados fueron remitidos a los peticionarios
el 30 de marzo de 1995. Por su parte, los peticionarios enviaron
sus observaciones el 4 de mayo de 1995, las mismas que fueron
transmitidas a la Sección de Intereses de Cuba el 10
de mayo del
mismo año.
6. Los peticionarios
solicitaron ser escuchados por la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos durante su 90º Período Ordinario
de Sesiones. Por consiguiente, la Comisión les cursó
una invitación a los peticionarios y a los representantes
de la Sección de Intereses del Gobierno de Cuba, a fin
de que expusieran sus alegatos con respecto a los hechos del
presente caso. La mencionada audiencia tuvo lugar el 7 de septiembre
de 1995. Por parte de los peticionarios --Movimiento Cuba 21--
asistieron, los Licenciados Sergio Ramos y Guillermo Toledo,
la Dra. Belquis Rodríguez y el Sr. Jay Fernández.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también
escuchó los testimonios de dos de los sobrevivientes,
Arquímedes Lebrigio y José Alberto Hernández.
La Sección de Intereses de Cuba no envió a ningún
representante.
7. Los alegatos de
los peticionarios que fueron expuestos durante dicha audiencia
fueron transmitidos por escrito a la Comisión con fecha
31 de agosto de 1995. Por su parte, la Comisión mediante
nota del 20 de septiembre del mismo año, dio traslado
de dicha documentación a la Sección de Intereses
del Gobierno cubano, con un plazo de 60 días para que
remitiera sus observaciones al respecto.
8. El 2 de febrero
de 1996, los peticionarios solicitaron un informe de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos con las conclusiones respectivas,
de conformidad con el artículo 53 de su Reglamento.
9. La Comisión,
en comunicación del 27 de marzo de 1996, reiteró
al Gobierno de Cuba su solicitud de información, otorgándole
un plazo de 30 días.
10. La Comisión
Interamericana de Derechos Humanos aprobó el Informe
Confidencial Nº 16/96 en el curso de su 92º Período
Ordinario de Sesiones, el cual fue remitido al Gobierno de Cuba
el 3 de mayo de 1996, para que formulara las observaciones que
estimara pertinentes, en el plazo de tres meses a partir de
la fecha de remisión.
11. El Gobierno cubano
no dio respuesta al Informe Confidencial Nº 16/96 aprobado
por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en
su 92º Período Ordinario de Sesiones.
III. HECHOS DENUNCIADOS
De acuerdo con la
información proporcionada a la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos, los hechos ocurridos serían los
siguientes:
A. Hundimiento del
Remolcador "13 de MARZO"
12. El día
13 de julio de 1994 a las 3:00 a.m. aproximadamente, 72 personas
de nacionalidad cubana que intentaban salir de la isla con dirección
a los Estados Unidos se hicieron a la mar en un viejo barco
remolcador denominado "13 de Marzo", desde el puerto
ubicado en la ciudad de La Habana. La embarcación utilizada
para la huída pertenecía a la Empresa de Servicios
Marítimos del Ministerio de Transportes.
13. Según
testigos presenciales que sobrevivieron al naufragio, apenas
zarpó el remolcador "13 de Marzo" del puerto
cubano, comenzaron a ser perseguidos por dos barcos de la misma
empresa estatal. A unos 45 minutos del viaje, cuando el remolcador
se encontraba a siete millas de distancia de las costas cubanas
--en un lugar conocido como "La Poceta"--, otras dos
embarcaciones pertenecientes a la mencionada empresa, equipadas
con tanques y mangueras de agua, aparecieron y embistieron al
viejo remolcador. La embarcación de la empresa estatal
cubana denominada "Polargo 2" bloqueó por delante
al viejo remolcador "13 de Marzo", mientras la otra
embarcación denominada "Polargo 5" la embistió
por detrás, partiéndole la popa. Las otras dos
embarcaciones estatales se ubicaron en los lados laterales lanzándoles
agua a presión --a todas las personas que se encontraban
en la cubierta-- mediante las mangueras que poseían.
14. El clamor de
las mujeres y niños que se encontraban a bordo en la
cubierta del remolcador "13 de marzo" no impidió
que cesara el ataque. Dicha embarcación se hundió
con un saldo de 41 personas muertas. Muchas de las personas
perecieron en el naufragio debido a que se vieron obligadas
a refugiarse en el cuarto de máquinas por la alta presión
de los chorros de agua que les lanzaban a todos los que se encontraban
en la cubierta. Los sobrevivientes también afirman que
los tripulantes de los cuatro barcos estatales cubanos estaban
vestidos de civil y que no les prestaron auxilio cuando se estaban
hundiendo.
15. Posteriormente,
llegaron lanchas de la Guardia Fronteriza de Cuba quienes rescataron
a 31 sobrevivientes. Una vez rescatados, los mismos fueron trasladados
al puesto de guardacostas cubano de Jaimanitas, ubicado al oeste
de La Habana. De allí, fueron trasladados al Centro de
Detención de Villa Marista que también funciona
como Cuartel General de la Seguridad del Estado. Las mujeres
y los niños fueron liberados y los hombres permanecieron
detenidos.
16. Las víctimas
que perecieron en los sucesos del 13 de julio de 1994 son las
siguientes: Leonardo Notario Góngora (27), Marta Tacoronte
Vega (36), Caridad Leyva Tacoronte (36), Yausel Eugenio Pérez
Tacoronte (11), Mayulis Méndez Tacoronte (17), Odalys
Muñoz García (21), Pilar Almanza Romero (30),
Yaser Perodín Almanza (11), Manuel Sánchez Callol
(58), Juliana Enriquez Carrasana (23), Helen Martínez
Enríquez (6 meses), Reynaldo Marrero (45), Joel García
Suárez (24), Juan Mario Gutiérrez García
(10), Ernesto Alfonso Joureiro (25), Amado Gonzáles Raices
(50), Lázaro Borges Priel (34), Liset Alvarez Guerra
(24), Yisel Borges Alvarez (4), Guillermo Cruz Martínez
(46), Fidelio Ramel Prieto-Hernández (51), Rosa María
Alcalde Preig (47), Yaltamira Anaya Carrasco (22), José
Carlos Nicole Anaya (3), María Carrasco Anaya (44), Julia
Caridad Ruiz Blanco (35), Angel René Abreu Ruiz (3),
Jorge Arquímides Lebrijio Flores (28), Eduardo Suárez
Esquivel (39), Elicer Suárez Plascencia, Omar Rodríguez
Suárez (33), Miralis Fernández Rodríguez
(28), Cindy Rodríguez Fernández (2), José
Gregorio Balmaceda Castillo (24), Rigoberto Feut Gonzáles
(31), Midalis Sanabria Cabrera (19), y cuatro víctimas
más que no pudieron ser identificadas.
17. Las víctimas
sobrevivientes son las siguientes: Mayda Tacoronte Verga (28),
Milena Labrada Tacoronte (3), Román Lugo Martínez
(30), Daysi Martínez Findore (26), Tacney Estévez
Martínez (3), Susana Rojas Martínez (8), Raúl
Muñoz García (23), Janette Hernández Gutiérrez
(19), Modesto Almanza Romero (28), Fran Gonzáles Vásquez
(21), Daniel Gonzáles Hernández (21), Sergio Perodín
Pérez (38), Sergio Perodín Almanza (7), Gustavo
Guillermo Martínez Gutiérrez (38), Yandi Gustavo
Martínez Hidalgo (9), José Fabián Valdés
(17), Eugenio Fuentes Díaz (36), Juan Gustavo Bargaza
del Pino (42), Juan Fidel Gonzáles Salinas (42), Reynaldo
Marrero Canarana (16), Daniel Prieto Suárez (22), Iván
Prieto Suárez (26), Jorge Luis Cuba Suárez (23),
María Victoria García Suárez (28), Arquímides
Venancio Lebrijio Gamboa (52), Yaussany Tuero Sierra (20), Pedro
Francisco Garijo Galego (31), Julio César Domínguez
Alcalde (33), Armando Morales Piloto (38), Juan Bernardo Varela
Amaro, y Jorge Alberto Hernández Avila (33).
B. Negativa del Estado
cubano a recuperar los cadáveres de las víctimas
18. En los días
posteriores al naufragio, familiares de las víctimas
que perecieron ahogadas se dirigieron a las autoridades cubanas
a fin de rescatar los cuerpos que se encontraban en el fondo
del mar. La respuesta oficial fue que no contaban con buzos
especializados para rescatar los cadáveres.
19. La organización
sin fines de lucro "Hermanos al Rescate" --que se
dedica a rescatar a los balseros cubanos que intentan escapar
de la isla-- solicitó autorización al Gobierno
cubano para sobrevolar el lugar de los hechos, a fin de ayudar
a rescatar los cadáveres, pero la petición fue
rechazada de inmediato. Ninguno de los cuerpos de los ahogados
ha sido rescatado por las autoridades cubanas hasta la fecha,
a pesar de que el hundimiento del barco remolcador "13
de Marzo" tuvo lugar en aguas territoriales cubanas.
IV. ACCIONES EJECUTADAS
POR EL ESTADO CUBANO
20. Con fecha 23
de marzo de 1995, la Sección de Intereses del Gobierno
de Cuba remitió a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos copia en inglés del Comunicado Oficial
del Ministerio del Interior, en el cual se daba cuenta de las
investigaciones realizadas por el Estado cubano. El título
de dicho comunicado señalaba que el "Ministerio
del Interior informa sobre el accidente ocurrido a raíz
del intento de salida ilegal del país".
21. El mencionado
comunicado señala que "Las investigaciones realizadas
por las autoridades [cubanas] correspondientes con relación
a los hechos ocurridos en la madrugada del 13 de julio [de 1994],
en los cuales un barco-remolcador perteneciente a la Empresa
de Servicios Marítimos del Ministerio de Transporte se
hundió siete millas al norte del puerto de `La Habana',
han revelado que el naufragio tuvo lugar debido a una colisión
entre dicho remolcador y otro de la misma empresa que trataba
de capturarlo".
22. "El remolcador
`13 de Marzo' fue sustraído por un grupo de personas
del muelle donde se encontraba atracado. Antes de llevarse el
remolcador, los líderes del grupo que intentaban dejar
el país ilegalmente, inutilizaron el sistema de comunicaciones
ubicado en el puerto. Existía un reporte sobre el remolcador
que indicaba la presencia de agujeros. Los autores de las acciones
tenían conocimiento de ello e irresponsablemente no repararon
la embarcación antes de continuar con el escape".
23. "En el intento
de detener el robo, tres embarcaciones de la Empresa de Servicios
Marítimos del Ministerio de Transportes (MITRANS) trataron
de interceptar el remolcador. Así fue como tuvo lugar
el desafortunado accidente que causó el hundimiento del
barco-remolcador [13 de Marzo]. Dos unidades de los guardacostas
que se encontraban patrullando la zona cerca del lugar de los
hechos, acudieron inmediatamente junto a las tres embarcaciones
MITRANS en una operación de rescate para salvar a las
víctimas del naufragio".
24. "Debido
a las condiciones de navegación y a la fuerza del mar
(Fuerza 3) durante las tempranas horas de la mañana,
sólo 31 personas fueron rescatadas con vida. Los sobrevivientes
del naufragio fueron trasladados a la orilla del puerto, donde
recibieron tratamiento médico. Los miembros restantes
del grupo han desaparecido. El principal líder ha sido
encarcelado".
25. "Una vez
más, este desafortunado incidente demuestra como elementos
inescrupulosos arriesgan las vidas de muchas personas, incluyendo
mujeres y niños, en el deseo de emigrar ilegalmente de
nuestro país para ser recibidos en calidad de héroes
por los Estados Unidos, a pesar de que las autoridades americanas
--como todos sabemos-- les niegan las visas para viajar de una
manera normal".
V. POSICIÓN
DE LAS PARTES
A. El Gobierno de
Cuba
26. En nota del 23
de marzo de 1995, el Gobierno de Cuba remitió a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos una copia de la intervención
del Presidente Fidel Castro ante los medios de comunicación
cubanos de fecha 5 de agosto de 1994. En dicha intervención,
el Jefe de Estado cubano hizo alusión a los hechos ocurridos
el 13 de julio de 1994, de la siguiente forma: "...ellos
[Estados Unidos] quieren hacer fracasar a toda costa el esfuerzo
económico del país, como parte de su plan integral
para destruir a la Revolución. Las horas de radio, la
propaganda subversiva, todo esto está dirigido desde
fuera y es estimulado desde el exterior. Pero claro, ya este
hecho concreto, este fenómeno quizás se haya manifestado
con mucha más claridad en las últimas semanas;
es a partir del accidente del remolcador 13 de Marzo. Creo que
una de las conductas más infames y más groseramente
cínicas del gobierno de Estados Unidos se manifestó
a raíz de ese accidente".
27. "(...) Tan
pronto llegaron las noticias del accidente del remolcador, se
realizó de inmediato una investigación profunda
y exhaustiva, a través de la información que daban
los sobrevivientes, los que habían sido rescatados, lo
que informaba cada uno de ellos; a través de la información
que daban algunos de los responsables del secuestro del barco;
la información minuciosa y detallada que daba cada uno
de los que estaban en los remolcadores de cada uno de los hechos
que habían ocurrido, y a medida que se conocían
se informaba. Tres informaciones se dieron, a medida que se
recogían más datos, exactamente sobre lo que había
ocurrido. (...) y fueron ellos, los trabajadores de los remolcadores,
los que tan pronto se dieron cuenta de que se había producido
el secuestro del remolcador --en este caso el hurto, el robo
del remolcador--, se movilizaron a toda velocidad para impedir
que se llevaran el remolcador.
28. "Los que
se llevaron el remolcador tenían cómplices, entre
ellos el que tenía la llave del candado, y tenían
el patrón de otro remolcador. Destruyeron las comunicaciones,
y los obreros de los remolcadores ni siquiera tuvieron oportunidad
de comunicarse con los guardafronteras; los guardafronteras
se enteraron después. Todo esto ocurrió en una
hora y 20 minutos, aproximadamente, desde que se llevaron el
barco hasta que se hundió el barco. Ellos hicieron esfuerzos
por tratar de impedir la salida, incluso el barco secuestrado,
el barco robado chocó con uno de los barcos que trataba
de impedirle la salida allí a la entrada de la bahía,
y ese remolcador y los otros continuaron tratando de parar,
de alguna manera, el remolcador, de impedir que se lo robaran.
Los guardafronteras, informados después, recibieron instrucciones
de ir hacia el lugar donde se estaban produciendo los hechos
pero todo eso ocurrió bastante rápido".
29. "Se conoce
perfectamente lo ocurrido: un barco se situó delante
para tratar de reducir la velocidad, otro barco se situó
detrás, otro barco iba al costado, pero ninguno de los
tripulantes tenía la intención de hundir el barco
aquel. Estaban tratando algo muy difícil, realmente,
que es retener un barco. Todo esto ocurre de noche, en una noche
oscura, mar fuerte, en esas condiciones estaban tratando de
evitarlo mientras llegaban las patrullas de Guardafronteras.
Es así como se produce el accidente, el que va detrás
choca con la popa --y los marineros y todos los que andan en
cuestiones de mar saben que eso es perfectamente posible--,
y así es como se produce el choque que da lugar al hundimiento;
fue así, fue un accidente realmente, y eso lo indagaron
profundamente las autoridades, el Ministerio de Interior indagó
y no hubo la menor intencionalidad de hundir el barco. ¿Qué
vamos a hacer con esos trabajadores que no querían que
les robaran su barco, que hicieron un esfuerzo verdaderamente
patriótico, pudiéramos decir, para que no les
robaran el barco? ¿Qué les vamos a decir? Oigan,
dejen que se roben el barco, no se preocupen por el barco, y
salen a tratar --que no es su tarea-- de que no les roben el
barco".
30. "Los guardafronteras
no tuvieron nada que ver, llegaron allí unos minutos
después que se produce el accidente. Los remolcadores
que trataban de impedir el robo les tiraron los salvavidas de
que disponían, unos pocos salvavidas. Aquellos se habían
montado en un remolcador que tenía hasta una vía
de agua, en muy malas condiciones para hacer eso; fue una irresponsabilidad
tremenda, ese remolcador se hundía solo aunque no hubiesen
chocado con él".
31. "Ellos tenían
unos pocos salvavidas --esos remolcadores son pequeños,
tienen pocos tripulantes--, les tiran los salvavidas que tienen
y sacan, incluso alguna gente y con algún peligro, porque
tenían el peligro de que les secuestraran sus propios
remolcadores. Llegaron las patrulleras Griffing, con muchos
más recursos, muchos más salvavidas, mucha más
experiencia, y sacaron 25 personas del agua; entre remolcadores
y patrulleras sacaron a 31 personas del agua. Pero se produce
un lamentable, un desagradable, un desgraciado accidente en
todo aquello. A todos nos dolía que eso ocurriera".
32. "El comportamiento
de los obreros fue ejemplar, no se puede decir que no, porque
trataron que no les robaron su barco. ¿Que le vamos a
decir ahora, dejen que les roben los barcos, sus medios de trabajo?.
El comportamiento de los guardafronteras fue intachable, salvaron
25 vidas. Bien, eso fue lo que ocurrió y tan pronto se
tuvo la información se dieron más detalles. Tres
informaciones se han dado de lo ocurrido. Sin embargo, el accidente
del remolcador se convirtió en materia prima para una
campaña terrible contra nuestro país; se convirtió
en la materia prima para una campaña de calumnias repugnante,
verdaderamente repugnante, y en eso participó el gobierno
de Estados Unidos de manera deliberada, porque entonces, sin
averiguar más de lo que pasó y como pasó,
culpaba a las autoridades cubanas del hundimiento del barco.
Con una perfidia increíble, decían: "Embarcaciones
gubernamentales" En el Estado socialista todo es del Estado:
los ómnibus, los trenes, los barcos, los mercantes, los
remolcadores, pero son manejados por los civiles, y las autoridades
estaban representadas allí, fundamentalmente, con las
patrullas guardafronteras".
33. "Pero yo
veía muy pérfido el propósito de llamar
`gubernamentales' a las embarcaciones, porque lo que querían
decir con eso es que era una responsabilidad gubernamental el
hundimiento del barco. Además, hacían declaraciones,
agitaciones en el Senado, advertencias de que no se hicieran
esos actos de fuerza brutales, llamaban `brutales', todo eso
gratis, cuando las autoridades, realmente, habían salvado
25 vidas. ¿Por qué se hacía todo eso? Fue
divulgado, han hecho no sólo una campaña difamatoria
sino han de querer llevar a Naciones Unidas el problema, dentro
del esquema y del modelaje que están haciendo, para querer
intervenir en los países con la utilización de
estos organismos internacionales. Está clara la idea,
las intenciones, empezando por ahí, y seguir estimulando".
34. "Los guardafronteras
han recibido, por parte del Ministerio del Interior, toda la
advertencia acerca de la forma en que deben actuar para evitar
incidentes, evitar en lo posible el uso de armas; realmente
se les ha dicho: "No usen las armas". Pero, realmente,
retener a un barco de noche, cuando ya tiene una dimensión
determinada, por parte de una patrullera, es prácticamente
una cosa imposible". "La gente de Guardafronteras
han recibido numerosas instrucciones sobre cómo abordar
este problema, y, además por qué, porque nosotros
no tenemos especial necesidad de impedir que un barco se vaya".
35. "(...) Siempre
habrá tiempo en la historia para exigirle las responsabilidades
que les correspondan a cada cual. A exigirnos investigaciones!,
si los primeros que investigamos fuimos nosotros, sin que nadie
nos lo exigiera, y nadie nos lo puede exigir, porque sólo
nuestra conciencia, nuestro deber y nuestro sentido de responsabilidad
nos puede exigir y nos exige hacer una investigación
en cualquier caso de este tipo que se produzca; pero entonces,
a exigir investigaciones!".
36. "¿Cómo
pagan nuestro esfuerzo por estar cuidando las leyes, cada vez
que se produce un accidente, acusándonos de asesinos,
acusándonos, incluso, de almacenar cadáveres?
Regaron bolas, rumores de que había cadáveres
almacenados, nos acusan de almacenadores de cadáveres".
"Con lo que hicieron a raíz del incidente del remolcador
13 de Marzo, fue dar la consigna de robarse aquí cuanto
barco se pudieran robar. Efectivamente, creo que ese remolcador
se lo roban el 13 de julio. Pero ya el 26 de julio se roban
una lancha, de las que realizan el transporte de pasajeros de
Casablanca a Regla, que transporta unas 10.000 a 12.000 personas
todos los días".
B. Los Peticionarios
37. En su respuesta
del 4 de mayo de 1995, los peticionarios manifiestan inter-alia
que "Las personas [que intentaban salir de Cuba] se dirigieron
directamente al Remolcador `13 de Marzo' sin hacer ningún
otro tipo de acto. Es incierto el alegado daño a los
sistemas de comunicaciones de la estatal Empresa Mambisa de
Navegación. Todos los sistemas de comunicación
de la Empresa estaban intactos. Más aún, los restantes
remolcadores tenían sus sistemas de radio-comunicación
intactos y estaban bajo el control de los elementos gubernamentales
que los operaban. Esto implica que bien pudieron informar a
las autoridades y recibir instrucciones de sus centros de mando
o, de los cuerpos de vigilancia costera y naval de Cuba".
38. "Justo al
salir los que viajaban en el barco `13 de Marzo' observaron
a dos de los remolcadores, a oscuras, a ambos lados de la salida
de la Bahía de La Habana. Señalan los sobrevivientes
que tan pronto pasaron por el lado de ellos, salieron en su
persecución tirándoles agua con sus mangueras
para anegarlos y hundirlos. Cabe notar la rapidez de la reacción
de parte de los restantes remolcadores. Esto implica que su
tripulación básica ya estaba a bordo y preparada
para zarpar. Fíjense que el propio Castro reconoce y
admite que a la boca de la bahía hay un remolcador que
trata de impedirle la salida y que los otros continuaron tratando
de parar. El propio Castro habla de que todo el incidente, desde
la salida hasta el rescate de las víctimas a 7 millas
de las costas cubanas tomó una (1) hora con veinte (20)
minutos. Esto apoya la teoría de la preparación
previa de las otras naves, o sea, que hubo acecho y que el estado
cubano sabía previamente del plan de escape y quiso dar
un escarmiento para evitar la costumbre de que el pueblo siguiera
tomando embarcaciones para fugarse del país en busca
de libertad. La masacre fue premeditada".
39. "Uno de
los actos denunciados por todos los sobrevivientes fue el hecho
de que casi de inmediato que salen por la boca de la Bahía
de la Habana, los dos remolcadores de fabricación Polaca,
de mayor calado y construcción de hierro, comenzaron
a lanzar agua contra el viejo Remolcador "13 de Marzo"
para tratar de anegarlo y hundirlo. Castro alega que este último
hacía agua. De ser esto cierto, era de conocimiento de
operadores de los otros remolcadores, entonces ¿Por qué
le echaron agua sino para hundirlo más rápido?
No es esta la forma de detener una nave en fuga como alega Castro,
sino de hundirla".
40. "Los remolcadores
perseguidores eran nuevos, más grandes, construidos de
hierro, y más rápidos. El Remolcador en fuga,
el "13 de Marzo", era viejo, construido en la década
del 40, más lento, más pequeño y hecho
de madera. Era lógico que tenía todo que perder
en una colisión provocada e intencional ante los remolcadores
que lo perseguían". "Castro habla de un `choque'
a la salida de la bahía y otro en alta mar. Sin embargo,
el relato de los sobrevivientes señala que el `13 de
Marzo' recibió varios impactos por varios remolcadores
que los perseguían. La sobreviviente Janet Hernández
nos relata en su testimonio que los remolcadores del MININT
comenzaron a darles bandazos laterales. Fue a las siete millas
de las costas cubanas que, tras perder al capitán al
ser éste lanzado al mar por el impacto de los chorros
de agua, uno de los fugitivos paró los motores de la
nave. Fue entonces que el mayor de los remolcadores que los
perseguían impactó al '13 de Marzo' por la popa
partiéndole la misma; y después vuelve a la carga
y lo impacta por la proa causando su hundimiento. Si hubiera
sido un accidente casual, hubiera recibido un solo impacto,
pero no dos graves y varios bandazos, a intervalos de tiempo
entre uno y otro. Además, cualquiera que tenga un poco
de nociones de navegación y de lógica se dará
cuenta que los objetos en el agua no paran abruptamente, sino
se van deteniendo paulatinamente. Luego este fue un `choque'
que pudo ser esquivado. Esta multiplicidad de golpes y barcos
golpeadores apuntala la veracidad de la intencionabilidad del
hundimiento".
41. "Es notorio
y de público conocimiento que las costas frente a la
Bahía de La Habana son constantemente patrulladas por
lanchas torpederas rápidas de fabricación soviéticas
tipo p-4, p-6 o cañoneras tipo "TURYA" (vulgarmente
llamadas Griffing). Éstas son capaces de alcanzar velocidades
de hasta 40 a 50 nudos. Si como dice Castro, éstas aparecieron
en la escena y se mantuvieron a distancia, por qué no
actuaron rápidamente para parar la acción de los
remolcadores agresores. Esto surge de los relatos de los sobrevivientes
y demuestra la complicidad de las autoridades militares en estos
macabros actos".
42. "Del relato
de los sobrevivientes se destaca el hecho de que a pesar del
ruego de las víctimas para que cesaran en su empeño
por hundirlo, mostrándoles los niños abordo, éstos
continuaron su macabra persecución echando agua sobre
la cubierta, al punto que los obligó a refugiar en los
camarotes a las mujeres y niños por el peligro de ser
arrastrados al mar por la presión de los chorros de agua.
Al hundirse tras los impactos, allí quedaron atrapadas
40 personas, de ellos 23 niños. De haber éstos
podido estar en cubierta, muchos se hubieran salvado".
43. "También
describen los sobrevivientes que aquellos que pudieron lanzarse
al mar no recibieron ayuda de parte de los remolcadores. Por
el contrario, éstos comenzaron a girar a velocidad alrededor
de los náufragos para crear remolinos y así ahogarlos.
Expresan los sobrevivientes que no fue hasta que llegó
la patrullera "Griffing" y otra lanchita más
que no fueron sacados del mar. Los remolcadores quedaron impasibles
ante los que se ahogaban contemplando y recreándose del
dantesco espectáculo, obra de su villanía".
44. "Cabe señalar
que los rescatados y/o sobrevivientes fueron trasladados a los
cuarteles de la policía política de Castro, el
Departamento de la Seguridad del Estado, en el tenebroso centro
de torturas de `Villa Marista'. Sin embargo, ningún agresor
fue castigado o procesado ante los tribunales de justicia a
pesar del crimen cometido. Al día siguiente, las mujeres
fueron liberadas no así los hombres. Aquellas denunciaron
a la prensa internacional lo acontecido, según expresado
en nuestros informes a ustedes".
45. "Días
después el Gobierno cubano alegó que no podía
bajar a investigar los golpes del barco hundido, ni rescatar
los cadáveres por carecer de equipos y personal para
ello. Cosa que refutamos pues los cuerpos armados de Cuba cuentan
con unidades de hombres ranas muy bien entrenados por la ex
Unión Soviética. También denegó
el ofrecimiento de exiliados cubanos calificados para ello e
inclusive, impidió al grupo de auxilio Hermanos al Rescate
acercarse al lugar de los hechos para ayudar en el rescate de
las víctimas y cadáveres".
46. "En su comparecencia
pública el propio Castro encubre a los asesinos al aplaudir
tal acto como un esfuerzo verdaderamente patriótico e
indicar que ninguno de los tripulantes tenía la intención
de hundir el barco. Cabe plantearse que si no fue asesinato,
entonces hubo negligencia; sin embargo, ningún agresor
fue procesado judicialmente; más bien justificado y aplaudido
por el jefe del Estado cubano. El Código Penal de Cuba
reconoce que la imprudencia no es excusa para la comisión
de un delito (artículo 48), sancionándose éste
con sentencias de 5 días a 8 años".
47. "Haciendo
una evaluación de los hechos y a tenor del Código
Penal de Cuba vigente, los autores de estos actos incurrieron
en los delitos de estragos (Artículo 195), Incumplimiento
de las Reglas de Navegación o Tránsito Marítimo
(Artículo 209), Asesinato (Artículo 316), Delitos
Contra el Derecho Internacional (Artículo 123), y sobre
todo el de Genocidio (Artículo 124, inciso 2)".
48. "En su comparecencia
Castro afirma que resulta muy pérfido el propósito
de llamar gubernamentales a las embarcaciones, porque lo que
querían decir con eso es que era una responsabilidad
gubernamental el hundimiento del barco y señala que éstos
son manejados por civiles. Con este argumento el jefe de Estado
cubano pretende exculpar a su Gobierno. Sin embargo, es preciso
tomar en cuenta cómo son las estructuras internas del
Estado para percatarnos que toda actividad está bajo
el control estatal centralizado".
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