Amigos de Raúl Castro podrian desempeñar un papel decisivo
Por Gerardo Reyes

Durante toda su vida pública Raúl Castro, jefe de estado pro tempore de Cuba, se ha rodeado de colaboradores que, además de ser sus hombres de confianza en asuntos oficiales, son sus amigos más cercanos.
Estos hombres, casi todos veteranos de la revolución y con una sonora colección de medallas en su uniforme por su participación en las ''misiones internacionales'' de Cuba, podrían adquirir en los próximos meses una mayor importancia de la que ostentan como parte de una eventual consolidación de Raúl en el poder.

Se trata de militares y civiles que han sido ejecutores de primera línea de un prolongado pero firme proceso de fusión de las funciones económicas y el sistema de defensa del país en un solo estamento, el militar.
Los hombres que hablan al oído de Raúl manejan los números de la economía doméstica de la isla con la misma facilidad con la que conocen las minucias logísticas del ejército. Y como si fuera poco, varios de ellos participan en la plana mayor del Comité Central del Partido Comunista. En el puño de estos funcionarios de charretera, se concentra el poder militar, el económico y el político.
Con un presupuesto de $1,469 millones, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) controlan dos millones de uniformados, el aparato de inteligencia del Estado y el manejo del día a día de un conglomerado de las más importantes empresas estatales.

Según un estudio del Proyecto de Transición de Cuba de la Universidad de Miami, las FAR manejan 322 de las empresas más grandes de Cuba, que generan alrededor de 89 por ciento de las exportaciones; 59 por ciento de las ganancias del turismo; 24 por ciento de los ingresos provenientes de servicios; 60 por ciento de las transacciones de divisas al por mayor y 66 por ciento de las ventas en divisas.
El entorno de Raúl está conformado por militares que tienen un promedio de más de 60 años, una condición que los pone frente al desafío históricamente conocido de las tensiones generacionales ejercidas por ''oficiales más jóvenes que pudieran surgir como poderosas fuerzas reformistas'', según el asesor de la CIA para América Latina, Brian Latell.

''El poder de Raúl estará basado en estas personas por un buen tiempo'', explicó a El Nuevo Herald el ex secretario de despacho de Raúl, Alcibiades Hidalgo, quien desertó en el 2002.
El Nuevo Herald consultó con Hidalgo y otros expertos sobre quiénes son esos hombres de confianza, conocidos como ''raulistas'', que podrían jugar un papel mucho más dominante durante el mandato de Raúl.

Esta es la lista:

• Abelardo Colomé Ibarra: Es el mejor amigo de Raúl Castro. Conocido como Furry, Colomé comparte con Raúl asuntos oficiales, vida familiar y deportes.
'No creo que haya un día en que no se vean y hablen', comentó Domingo Amuchástegui, ex miembro de los servicios de inteligencia de Cuba. Se conocen desde la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista. Ambos crearon el segundo frente Frank País. Viene de una familia de origen muy humilde. Goza de gran respaldo y carisma entre la oficialidad.

• Julio Casas Regueiro: Hermano del difunto general Senén Casas, jefe del estado mayor, otro de los mejores amigos de Raúl. Raúl fue novio de la hermana de los Casas. Posiblemente por esa amistad y por su carácter emprendedor, Julio sobrevivió a un escándalo de corrupción por contrabando de diamantes en Angola a finales de los años setenta. Desciende de una familia rica del campo.
Actuó como juez del tribunal en la causa contra el general Arnaldo Ochoa, ejecutado por traición a la patria por cargos de narcotráfico, según el gobierno cubano. Fue uno de los oficiales primordiales en la creación del viceministerio de actividades económicas de las FAR, el bastión de la intervención militar en la economía de la isla.
En un artículo publicado en la prensa cubana a mediados en 1989 contra los ''militares timoratos'', pidió quitarse 'la cortina del miedo, consultar al vecino sin creer que perdemos prestigio ni autoridad y escuchar sinceramente. Una mente `descongelada' es una riqueza más sólida que el oro y el petróleo''.
El Proyecto de Transición de Cuba afirma que Casas es percibido como ``un burócrata despótico y corrupto''.
Hidalgo sostuvo que en Casas concurren las misma características de Furry: ``un pragmatismo desentendido del reñidero teórico y de una absoluta sumisión emocional a su patrón''.

• José Machado Ventura: Alias Machadito. Médico muy cercano a Raúl. Miembro del poliburó. Es el hombre de Raúl en el partido. Es la personificación de la ortodoxia marxista en el régimen.

• Leopoldo Cintra Frías: Polito, otro entrañable. Oriental como Raúl y contemporáneos. Peleó junto a Raúl en el Frank País.

• Luis Alberto Rodríguez Callejas: Yerno de Raúl, casado con su hija Déborah. Hombre imprescindible en el círculo del hermano de Fidel, encargado de las finanzas de las fuerzas armadas.

• Alvaro López Miera: El más joven de los raulistas militares. Tiene 62 años. Su brillante carrera militar ha sido apadrinada por Raúl, quien junto a Vilma fueron muy amigos de sus padres, comunistas españoles republicanos vinculados al Movimiento 26 de Julio. A sus 14 años impartía clases en la región controlada por el segundo frente.

• Jaime Crombet Hernández-Baquero: Ingeniero. Uno de los civiles más cercanos a Raúl. Es vicepresidente de la Asamblea del Poder Popular. ''Raúl lo escucha, cree que vale y que pudiera desempeñar un papel en el futuro'', dijo Amuchástegui.

• José Ramón Balaguer: Ministro de Salud pública. Miembro del buró del partido. Paisano regional de Raúl.

• Carlos Fernández Gondín: Viceministro primero del Ministerio del Interior (MININT). Es uno de los altos funcionarios de inteligencia de las fuerzas militares que por su poder y cercanía a Raúl ''siente que no debe darle explicaciones a nadie'', afirmó Hidalgo cuando desertó en 2002.

• Rigoberto García Fernández: Jefe del Ejército Juvenil de Trabajo con rango de viceministro. También de origen campesino, es el más viejo del círculo raulista. Tiene 78 años. Es responsable del desarrollo del Plan Turquino Manatí que fomenta la producción campesina.

• Ulises Rosales del Toro: Participó en una frustrada misión para apoyar grupos izquierdistas venezolanos a mediados de la década de los 60. Desde 1997, Raúl le confió el Ministerio de la Industria Azucarera para revitalizar un sector plagado de problemas