Por Jaime A. Escobar Devia.
Reportero de El País. El País, Colombia /
Alina María
José Fernández supo a los 10 años que su
padre era Fidel Castro. El mismo líder de la revolución
cubana que en ese entonces llevaba siete años en el poder
y que con frecuencia visitaba la casa de su madre, Naty Revuelta.

Su vida quedó
marcada con este hecho. A su corta edad no entendía la
fugaz relación que había tenido su madre con Fidel,
y de cuyo amor había nacido en La Habana el 19 de marzo
de 1956.
Rápidamente
comenzó a sentirse orgullosa de su padre, por lo que significaba
Fidel en la isla. Hasta que empezó a recibir cartas de
personas que le contaban sus tragedias, como los fusilamientos
y desapariciones de familiares, que eran considerados enemigos
de la revolución, o la pérdida de todos sus bienes
materiales, nacionalizados por el Gobierno de Castro.
"Me di cuenta
de que todos en Cuba no eran felices ni vivían libremente,
como lo afirmaba seguido la televisión cubana y el mismo
Fidel en sus largos discursos, que duraban más de dos horas.
Por eso me uní a los disidentes y comencé a luchar
por una nueva Cuba", le comentó Alina Fernández
a EL PAIS desde Miami, ciudad donde reside desde hace siete años.
- ¿Cómo
ve el Gobierno de su padre, ahora que éste ha cumplido
75 años, 42 de ellos en el poder?
- Lo que veo es que
Fidel está muy delicado de salud. Por eso creo que quien
está manejando las riendas en la isla es su hermano Raúl.
Aunque el régimen cubano es castrismo puro, porque depende
de la figura de Fidel Castro, Raúl se mantendrá
en el poder mientras no haya apertura.
- ¿Raúl
es el reemplazo de Fidel?
- Claro, de hecho Raúl
últimamente ha tenido muchas apariciones públicas;
además, hay que recordar que él ha estado desde
el comienzo de la revolución al frente de las Fuerzas Armadas.
Es decir, tiene hombres
fieles a él en lugares claves.
- ¿Como hija
le preocupa la salud de su padre?
- A mí me preocupa
más como cubana que como hija. Ya hice el paso de hija
a ciudadana, y ahora como madre soy otra cubana más que
está en el exilio.
- ¿Estar
fuera de Cuba es sentirse exiliada?
- Claro. En este momento
somos en realidad unos dos millones de cubanos en el exilio. Hago
parte de esa enorme cantidad de emigrantes de una isla que en
el año 97 censó once millones de habitantes.
- ¿Por qué
se declaró la hija rebelde de Fidel Castro?
- Muchos creen que
yo me autodeclaré la hija rebelde de Fidel. Pero eso no
fue así. Fue un error de una editorial que publicó
una biografía mía en 1997 titulada 'Alina, memorias
de la hija rebelde de Fidel Castro'. Tuve innumerables broncas
con la editorial, pero no pude hacer nada, porque los ejemplares
ya estaban impresos. De manera que me gané esta coletilla.
- ¿Pero no
se siente así, al estar en contra del régimen de
su padre?
- Yo siempre he estado
en contra de la vida política de mi padre. Cuando era una
adolescente y residía en Cuba tenía muy poca conciencia
política, pero de todas maneras me sentía incómoda
por la manera como vivía allá. No me gustaba lo
que veía a mi alrededor ni lo que me hacían a mí.
Por eso los últimos seis años que viví en
Cuba me puse al lado de la disidencia, porque me parece lógico
que la gente tenga libertad de expresión, de voto y toda
una serie de libertades que en Cuba están completamente
prohibidas y penalizadas. Por ello estoy en contra de cualquier
dictadura, ya sea la de Pinochet o la de Fidel.
- ¿Tuvo la
oportunidad de expresarle personalmente a su padre su pensamiento
sobre una Cuba democrática?
- En algún momento
de mi juventud sí conversé con Fidel sobre este
tema, pero no tengo recuerdos precisos sobre a qué conclusiones
llegamos, porque llevo muchos años fuera de Cuba y bastante
tiempo sin tener contacto con él. Lo cierto es que desde
los 20 años expresé mi intranquilidad y nunca tuve
como secreto el quererme ir de Cuba.
- ¿Qué
le manifestaba su padre sobre su pensamiento?
- Mi intención
no era manifestarle en específico mi pensamiento a Fidel,
porque siempre he sabido que él es una persona que no escucha
y en ese sentido había una inutilidad. Era negativo establecer
un tipo de diálogo con él, y menos político,
porque tiene parámetros que son rígidos, que no
dan lugar a ningún tipo de cambio y de flexibilidad. Por
eso Fidel está con el mismo discurso y la misma ropa desde
hace 42 años.
- ¿Qué
pensó cuando su madre le confesó que Fidel era su
papá?
- No fue una gran sorpresa,
porque en realidad la única presencia masculina que había
en mi casa en esa época era Fidel. Sin embargo, sentí
cierto alivio, porque la persona que me dio el apellido y a qien
yo consideraba mi padre se había ido de Cuba. Además,
en la escuela a todos los niños de esa generación
que teníamos familiares exiliados nos hicieron declarar
en un papel que teníamos un 'pariente gusano'. Así
se les denominaba a los que se habían ido de Cuba en medio
de ese proceso revolucionario y, por tanto, eran considerados
traidores.
- ¿A qué
edad tuvo el primer encuentro con su padre?
- Desde que tengo uso
de razón lo recuerdo. Son cosas que uno no contabiliza
en la vida; es como si a un niño que siempre ha tenido
a sus padres le preguntaran cuándo fue la primera vez que
vio a su papá.
- ¿Cambió
su relación con Fidel cuando supo que él era su
padre?
- No, para nada. El
siguió siendo la persona que visitaba mi casa con más
periodicidad. Pero nunca fue un padre normal.
- ¿Era cariñoso
y afectuoso con usted?
- Afectivo no, pero
sí lo recuerdo como una persona cariñosa.
- ¿Recuerda
algún regalo especial que le haya hecho su padre?
- No.
- ¿Hace cuánto
no tiene alguna comunicación con él?
- Hace mucho tiempo.
- ¿Cómo
es su relación con el resto de la familia Castro?
- Creo que una de las
desgracias de este tema de la revolución es que la familia
ha quedado fragmentada y destruida por temas ideológicos.
Con la familia que está en Cuba me imagino que debo estar
mal, porque no he tenido contacto con ellos desde que salí
de la isla; pienso que podría perjudicarlos de cierta manera.
- ¿Cree que
su papá es un líder?
- Fidel Castro no es
un líder por lo que ha hecho en Cuba. Allá más
bien lo que ha hecho es destruir. Sin embargo, no desconozco que
Fidel cumplió un rol muy importante en los años
60, cuando en el grupo de Países No Alineados denunció
que había una irresponsabilidad enorme por parte de Estados
Unidos, sobre todo comercial, y que había países
que necesitaban justicia. Pero eso no ha cambiado en nada las
cosas en la isla, porque el rol de un gobernante es velar por
su país y llevarlo adelante, algo que no ha sucedido en
Cuba.
- ¿Lo considera
un dictador?
- De acuerdo con la
semántica, el dictador es una persona que se apropia del
poder en un momento de crisis y cuando está superada esa
crisis deja el poder. En este caso Fidel se ha perpetuado en el
poder, y por lo tanto es un tirano.
- ¿Cómo
define la Revolución Cubana?
- Una revolución
debe ser un proceso corto. Qué tal que la Revolución
Francesa hubiera durado 42 años como ha durado la nuestra.
Cómo estarían los franceses: igual que nosotros.
Yo creo que una revolución que no se termina no se justifica.
Además, según las causas por las cuales se inició
la revolución cubana, resultó un total fracaso.
- ¿Se siente
orgullosa de ser hija de Fidel Castro?
- Si estás en
Miami donde muchos balseros han llegado tras sobrevivir 90 millas
llenas de tiburones y donde hay tanta gente que ha sido víctima
--como presos políticos--, es algo que no me da motivos
para sentirme orgullosa de ser hija de Fidel. Aunque reconozco
que en mi infancia sí pude haber sentido algún orgullo
por él, sobre todo cuando era considerado una especie de
héroe en la isla. Pero todo se desdibujó cuando
la gente empezó a traerme cartas contándome sus
tragedias.
- ¿En su
vida le ha marcado el hecho de ser hija de Fidel?
- Yo creo que sí,
pero no por lo que marca en mí, sino por lo que marca en
los demás; sobre todo en las personas con las cuales me
relaciono y que son mis compatriotas. En Cuba ya van cuatro generaciones
marcadas por el castrismo, algo difícil de obviar.
- ¿Se inclinó
más por Cuba que por su propio padre?
- Obviamente me he
inclinado por Cuba, porque estoy del lado de los exiliados, de
los que quieren la libertad de la isla. Soy la madre de una hija
de 24 años (Mumín) que ha tenido que irse al exilio,
por lo mal que está su país. Ahora me considero
más madre que la hija de nadie...
- ¿Cómo
es su relación con el resto de disidentes cubanos?
- Muy buena. Los últimos
seis años que viví en Cuba estuve del lado de la
disidencia, conocí muchos allí y los he vuelto a
ver en el exilio. Todos luchamos por la misma causa de que haya
un cambio en Cuba, se restablezca la democracia y la sociedad
civil.
"El embargo, de
hecho, no existe"
- ¿Cómo
vio el caso del niño balsero Elián González?
- Fue un circo que
montó el régimen cubano. En realidad una de las
características de estos gobiernos totalitaristas es que
manejan y manipulan muy bien el estado de derecho en países
donde existe la democracia. Y eso fue lo que hizo el gobierno
de Fidel, el cual utilizó las leyes estadounidenses, que
reconocieron que el niño debía devolverse al padre
sobreviente. Pero no se tuvo en cuenta que la madre había
muerto en el empeño de salir de Cuba y mucho menos mencionaron
que el 13 de marzo del año pasado el régimen cubano
ahogó a once niños.
- ¿Cómo
ve el embargo comercial por parte de EE.UU. que pesa sobre Cuba?
- En Cuba ese embargo
de hecho no existe, porque el cubano que tenga acceso a dólares
puede adquirir todos los bienes de consumo, como comida, medicina,
vestimenta, etcétera. Pero es un buen pretexto que ha esgrimido
el régimen cubano para culpar de su miseria a los Estados
Unidos. De esta manera ha manipulado muy bien el antiamericanismo
que existe, sobre todo en América Latina y también
a escala mundial. Así justifican el caos interno, sin tener
en cuenta que la isla costeó una guerra en territorio africano
que duró siete años y que ha patrocinado movimientos
subversivos en toda Latinoamérica, Africa y muchos otros
lugares del mundo. Es decir, que la miseria de Cuba se ha dado
por toda la plata que de allí ha salido para causas bélicas
y porque le ha faltado una infraestructura económica sólida.
Por eso, al desaparecer la Unión Soviética, se descubrió
el verdadero estado de miseria que vivía la isla.
- ¿Cómo
vio la visita del papa Juan Pablo II a la isla?
- Lo que hicieron con
el Papa en Cuba fue utilizarlo. La gente tenía mucha esperanza
de que Juan Pablo II lograra algo positivo; pero lo único
que hizo fue poner a Fidel en las noticias y hacerlo aparecer
incluso como una persona arrepentida y con preocupaciones espirituales,
lo cual no es cierto. Fue una visita inútil, menos para
los católicos que lo recibieron con honor.
- ¿Por qué
se habla entonces de que el Papa logró cosas positivas
para la isla?
- Realmente el único
logro del Papa fue la celebración libremente de las navidades
en Cuba, algo que no se podía hacer antes, porque incluso
la Policía invadía las casas para impedir esos festejos.
Chávez, el discípulo
de Castro
- ¿Cómo
califica la reciente visita que Castro realizó a países
enemigos de EE.UU., como Irán y Libia, entre otros?
- Cuba es un país
que ha vivido de su antiimperialismo y antiyanquismo. Esa es una
de las leyendas de la isla, ser el pequeño David frente
al gigante Goliat.
- ¿Cómo
ve los vínculos de Castro con Colombia?
- En Colombia el origen
de todas las guerrillas y parte del terrorismo, de alguna manera,
ha tenido la mano de Cuba. Es más, muy recientemente se
descubrieron en este país asesores cubanos, algo que vi
en las noticias colombianas que publican aquí los medios
estadounidenses. Por eso hoy me pregunto si en Colombia todavía
consideran a Fidel un gran personaje, porque sé que allá
lo respetaban mucho a él. Y me interrogo, ¿a los
colombianos les gustaría tener en el poder a la guerrilla?...No
lo creo.
- ¿Cómo
ve la relación de Castro con el presidente de Venezuela,
Hugo Chávez?
- Que no es una relación
de Presidente a Presidente, sino de discípulo a maestro.
Se dice que Chávez fue una persona que obtuvo formación
en Cuba. Chávez es una persona que está imitando
a Castro en todo, por suerte las circunstancias en Venezuela son
distintas, porque él no ha podido abolir la libertad de
prensa ni la sociedad civil.
- ¿Estaría
de acuerdo que su padre recibiera un juicio internacional por
su régimen en Cuba?
- No es una cuestión
de estar de acuerdo o no. Simplemente, el que hace daño
lo tiene que pagar. El que ha creado tragedia y muerte tiene que
ser juzgado.
-¿Cree que
Fidel Castro ha sido el talón de Aquiles de EE.UU.?
- Para nada. Creo todo
lo contrario, que Fidel Castro existe en Cuba porque Estados Unidos
de algún modo lo encuentra conveniente. Lo único
que le preocupa al Gobierno estadounidense es que no se dé
un caos en Cuba y que se presenten en sus fronteras unos millones
de cubanos.
Articulo en cooperaciòn
con Cubanet.
|