Después del fallido
desembarco de infiltración de 1959, en Navas, en el cual
murió en combate el indio Feria y diez invasores fueron fusilados.
los montes orientales se convirtieron en focos de conspiración,
y llegaron a existir -según admitieron los castristasmás
de cuarenta grupos guerrilleros.
La primera insurrección
armada en la provincia de Oriente fue probablemente el alzamiento
de los hermanos Manuel y Cipriano Beaton. A finales de 1959, Manuel
Beaton era Capitán del Ejército Rebelde, y lo habían
implicado en la muerte del Comandante Cristino Naranjo, un oficial
rebelde del Campamento Militar de Columbia. Mucho se ha especulado
sobre la muerte de Naranjo quien en esos momentos estaba involucrado
en las investigaciones de la misteriosa desaparición de
Camilo Cienfuegos. Posiblemente por esta circunstancia, Manuel
Beaton, su hermano, y un reducido grupo de hombres se alzaron,
internandose en la Sierra Maestra. Posteriormente fueron capturados
después de varias escaramuzas. Ambos hermanos enfrentaron
el paredón de fusilamientos.
A principios de 1961,
cuando se preparaba y meses más tarde se ejecutaba el fallido
plan de desembarco en Playa Girón, se realizaron dos alzamientos
en la Sierra Maestra, dirigidos por Fernando Valle Galindo y Alberto
Muller.
Valle Galindo era un
ex oficial del Ejército Rebelde, que desde principios de
1960 había comenzado a conspirar contra el régimen
castrista desde las filas del Movimiento 30 de Noviembre, dirigido
por el líder obrero David Salvador. El Movimiento 30 de
Noviembre auspició varios alzamientos, entre ellos se cuentan
los importantes levantamientos de César Paez y Ramonín
Quesada en el Escambray. A principios de 1961, Valle Galindo viajó
a Oriente, transportando armas y hombres para iniciar una guerrilla.
El grupo de valle Galindo se mantuvo activo en los montes orientales
por más de tres meses. Durante este tiempo, tomaron el
Cuartel La Pimienta y sostuvieron varios combates contra las tropas
de Castro, en uno de los cuales murió el alzado y ex miembro
del Ejército Rebelde, José Figueredo Boza. Aislados
y perseguidos, los guerrilleros fueron eventualmente capturados.
Valle Galindo y su lugarteniente, Reynaldo López Silvero,
murieron fusilados en Santiago de Cuba.
Alberto Muller Quintana
de 22 años de edad, era un joven estudiante de la Universidad
de La Habana, y dirigente del Directorio Revolucionario Estudiantil.
Muller fue uno de los forjadores del clandestinaje del Directorio.
Se destacó públicamente como el organizador de una
protesta estudiantil que se realizó en La Habana el día
5 de febrero de 1960, en ocasión de la visita a Cuba de
Anastas Mikoyan. Ese día el representante del gobierno
soviético fue a depositar una corona de flores a los pie
de la estatua de José Martí en el Parque Central.
Una hora más tarde, los cubanos encabezados por Muller
y un grupo de estudiantes intentaron colocar en el mismo lugar
otra corona de flores en desagravio a la figura de Martí.
Esta acción fue impedida violentamente por los agentes
represivos y simpatizantes del régimen. En la refriega
hubieron heridos y se realizaron arrestos. Muller, perseguido
salió de Cuba hacia Miami en agosto de ese año.
En el mes noviembre
Muller regresó clandestinamente a Cuba, para coordinar
acciones internas, vertebrando un plan de alzamientos, y planificando
la organización de varios grupos guerrilleros simultáneos
en la provincia oriental. Los organizadores del DRE en Oriente
llegaron a estructurar células clandestinas, denominadas
Comandos Rurales las cuales contaban con centenares de hombres
dispuestos a alzarse pero que carecían de armamentos.
«Si las armas
que esperábamos hubieran llegado», dijo Muller años
después, «se habrían alzado simultáneamente
en Oriente, más de un millar de hombres, creándole
al régimen una situación muy dura. No creo que Castro
estaba en condiciones de confrontar en Oriente, otro frente guerrillero
de la magnitud del que ya existía en el Escambray. Pero
las armas nunca llegaron.»
Reuniendo unos ochenta
hombres del DRE, Muller se alzó en la Sierra Maestra a
esperar estos cargamentos de suministros. En los montes orientales
estaba aún esperando, cuando la Brigada 2506 fue derrotada
en Playa Girón. Entre los planes de la Invasión
se encontraba el desembarco con ciento cincuenta hombres y armamentos
por la Provincia de Oriente. Esta operación dirigida por
Nino Díaz, nunca se llevó a cabo. Sin armas ni suministros,
Muller y sus hombres fueron rodeados y apresados. Marcelino Magañaz,
un valiente guajiro que había sido vital en la organización
de los Comandos Rurales fue asesinado por las tropas castristas.
En ese año se realizaron alzamientos de policías
en la zona de Guantánamo, y un levantamiento de varios
grupos clandestinos en Arroyo Blanco, el que fue aplastado por
la superioridad numérica de las milicias serranas.
En informaciones ofrecidas
por el régimen se dieron las cifras de la existencia de
más de cuarenta grupos guerrilleros en Oriente después
de la invasión de Girón, en los cuales se alzaron
más de seiscientos hombres (la mayoría humildes
campesinos). También reportaron setenta y dos milicianos
muertos en operaciones contra los alzados, además los incendios
de 22 edificios por parte de los guerrilleros. Las cifras de las
bajas castristas fueron desmentidas por sobrevivientes de ambos
lados que nos han confirmado que éstas cifras fueron mucho
más numerosas que las emitidas por el régimen.
En contraste con el
Escambray, donde varios grupos se mantuvieron activos por cuatro
o cinco años, los guerrilleros en la Provincia de Oriente
no lograron participar en la lucha por tanto tiempo. El hecho
de que los alzados de la región oriental estaban muy separados
unos de los otros, y no podían ayudarse mutuamente, facilitaba
al régimen el poder ubicarlos y capturarlos con más
rapidez. Esta pudo haber sido la causa de que los alzados en Oriente
no lograran presentar los combates que sí se dieron en
el Escambray. Las guerrillas de Cholo Toledo y Jorge Rodríguez,
conocido por balilo en la zona norte, en las cercanías
de Holguín, lograron mantenerse en constante actividad
por más de un año, hasta que ambos murieron en combate
contra las tropas castristas, a finales de 1962.
Otros jefes guerrilleros de renombre fueron Tuto Pupo Cruz, Daniel
Carmenate, Emilio Vera, Hatuey Casals, Marcial Ruiz Téllez,
Tira el Cagueiro, Cusberto Guerra, y los hermanos Castro Cárdenas.
En 1965 cinco hermanos de apellido Caldero se alzaron, pero posteriormente
fueron capturados y fusilados juntos.
Diferentes grupos del exilio trataron de ayudar a los alzados
de Oriente. Amancio Mosqueda, El Yarey realizó varios desembarcos
en la Provincia, llevando grupos de infiltración para reforzar
a los insurgentes. En 1968 Yarey fue capturado y fusilado.
Uno de los hombres
que se infiltró por Oriente en la etapa de la lucha guerrillera
fue José Gaspar Martínez Quiroga, conocido por el
apodo de El Jabao. Martínez Quiroga se infiltró
solo, en agosto de 1964 y armado de una carabina M f y explosivos,
con la misión de establecer contactos con los focos guerrilleros
activos en la región. En la Faldeguera, cercana al Río
Toa, El Jabao fue rodeado por doscientos milicianos. El periódico
Hoy (órgano de información castrista), publicó
una información de la que extraemos que Martínez
Quiroga, un ex guardia rural y que había cumplido dos años
en el presidio político, se atrincheró en un pedregal
y allí resistió en enfrentamiento con doscientos
hombres durante seis horas, hiriendo y matando a varios de ellos,
hasta que una bala le destrozó la frente.
En 1970 dos grupos
de exiliados intentaron reabrir los focos guerrilleros. Uno de
ellos, dirigido por José Rodríguez Pérez
desembarcó en la provincia oriental, muriendo en la accion.
El otro grupo era dirigido por Vicente Méndez, quien al
desembarcar con sus hombres, inmediatamente entablaron duros combates
con la fuerzas castristas. Vicente Méndez murió
en la acción con varios de sus hombres y en un segundo
combate, fueron capturados otros guerrilleros del grupo de Vicente
Méndez, entre los que se encontraba Aurelio Yevito Nazario,
que fue porteriormente fusilado. Yeyito era uno de los hijos del
Comandante Aurelio Nazario Sargén.
Los alzados de Oriente
nunca han recibido muchos comentario por parte de la prensa castrista.
El régimen ha admitido que los alzados del Escambray fueron
numerosos y que pelearon duro, pero de las guerrillas orientales
poco se ha publicado en Cuba. Quizás a Fidel Castro le
molesta admitir que en la Provincia donde él nació
y precisamente en la misma Provincia que ellos ha llamado Cuna
de la Revolución, centenares de humildes campesinos se
inmolaran en una lucha cruenta y desigual contra el comunismo.
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