"son muchos los que sospechan que la tiranía castrista
no sólo trafica con drogas, prostitutas y esclavos, también
con embriones humanos que obtiene gracias a los cien mil abortos
que se practican en Cuba "
Siempre ha sido un
buen negocio traficar con propiedades robadas. Según
el último número de la revista Forbes, la fortuna
personal de Fidel Castro alcanza los 550 millones de dólares,
por lo que es cinco veces más rico que hace dos años.
El líder de la robolución ha obtenido gran parte
de su capital de las tiendas de recuperación de divisas,
donde el 50% de los cubanos gastan los pocos dólares
que reciben de sus familiares en el extranjero. Uno de los mayores
éxitos de Fidel Castro es haber logrado gracias
a sus rehenes que los que huyeron de él, continúen
trabajando para él.
El verdugo de varias generaciones de cubanos y sus hijos, también
se han enriquecido con la venta de vacunas y otros fármacos
que exporta la empresa Medicuba. Los cubanos tienen que llevar
las medicinas, la comida, las sábanas y las toallas a
los hospitales, sin embargo, sus verdugos son multimillonarios
en dólares gracias a la exportación de medicamentos.
Es más, son muchos los que sospechan que la tiranía
castrista no sólo trafica con drogas, prostitutas y esclavos,
también con embriones humanos que obtiene gracias a los
cien mil abortos que se practican en Cuba todos los años.
Por su interés, reproducimos los pasajes más significativos
de un artículo de Óscar Taffetani que se publicó
en Nuevo Siglo: Científicos cubanos del CIREN Centro
Internacional de Restauración Neurológica
descubrieron, empíricamente, lo que llaman "sustancia
nigra fetal", constituida por las células raquídeas
y por el tejido neuronal de un ser humano nonato (vulgarmente,
"embrión"). Los científicos cubanos
descubrieron también que la sustancia nigra fetal, trasplantada
a un individuo adulto, ayuda notablemente a la regeneración
del tejido nervioso. Gracias a la sustancia nigra fetal
uno de sus descubrimientos el CIREN ganó
fama en el mundo entero, por lograr la rehabilitación
cerebral de muchos pacientes. Claro que para que la sustancia
nigra fetal pueda trasplantarse, el embrión el
ser humano nonato debe estar entero y latente (es decir,
vivo).
Horrores como los que relata Taffetani le sirvieron a Fidel
Castro para quintuplicar su fortuna en sólo dos años.
En Cuba no mueren niños, los matan dentro de las entrañas
de sus madres. Tal vez algún día conozcamos hasta
dónde llegó la barbarie. Lo que ocurre en los
penales castristas puede no ser nada comparado con lo que sucede
en las maternidades. El régimen no puede
ofrecer a los cubanos medicinas ni sábanas; sin embargo,
desde hace muchos años le sobra sustancia nigra fetal
que poner al servicio de millonarios que necesitan regenerar
su tejido nervioso.
Los herederos de Fidel Castro harán todo lo que esté
en su mano con tal de borrar tanta monstruosidad. Ya lo hacen.
La tiranía castrista no permite que Hilda Molina neurocirujana
y ex directora del Centro Internacional de Restauración
Neurológica abandone la Isla de los cien miel abortos
anuales. Lejos de los que hoy tiene por carceleros, la muy inquietante
doctora Molina podría explicarnos que lo que en el país
de las doscientas cárceles y de los cien mil presos llaman
interrupción del embarazo, no es otra cosa que el más
siniestro de los negocios del Vampiro de Birán.
EL
CIREN, LA DOCTORA MOLINA, Y EL REGIMEN CUBANO
Un secreto
de estado
¿Por qué a la Doctora Hilda Molina no le permiten
salir de Cuba?
En medio del debate por la actitud del Gobierno cubano que niega
a una reconocida médica local la posibilidad de visitar
a su familia en Argentina, el diario Nuevo Siglo On Line publicó
un artículo según el cual, las verdaderas causas
de la retención tienen como punto central el arbitrario
negocio del aborto promovido por el Estado.
El artículo afirma que la afectada, Dra. Hilda Molina,
pertenece al Centro Internacional de Restauración Neurológica
(CIREN), una institución patrocinada por el Estado cubano
que descubrió la llamada "sustancia nigra fetal",
constituida por células espinales y tejido neuronal de
embriones humanos. Esta sustancia, para lograr efectos regenerativos
en el tejido nervioso de adultos, debe ser transplantada desde
un embrión humano vivo. ( realmente se debía hablar
de células T embrionales)
Fuente: aciprensa.com
Científicos cubanos del CIREN descubrieron, empíricamente,
lo que llaman "sustancia nigra fetal", constituida
por las células raquídeas y por el tejido neuronal
de un ser humano nonato (vulgarmente, un "embrión").
Esos científicos cubanos -como la doctora Hilda Molina,
a quien el Estado cubano no quiere dejar salir ni por unas horas,
descubrieron también que la sustancia nigra fetal, trasplantada
a un individuo adulto, ayuda notablemente a la regeneración
del tejido nervioso.
Gracias a la sustancia nigra fetal -uno de sus descubrimientos-
el CIREN ganó fama en el mundo entero, por lograr la
rehabilitación cerebral de muchos pacientes.
Claro que para que la sustancia nigra fetal pueda trasplantarse,
el embrión -el ser humano nonato- debe estar entero y
latente (es decir, vivo).
Respuestas:
A las preguntas que cualquier interesado en los servicios del
CIREN podría hacerse, contesta el mismo director de la
institución, el doctor Julián Álvarez,
en un libro promocional titulado "Artesanos de la Vida"
(Cooperativa Cinco Continentes, 1995, puede conseguirse en cualquier
Consulado Cubano)
Por ejemplo, a la pregunta sobre el "donante" de sustancia
nigra fetal (que vendría a ser la madre del ser humano
nonato, ya que éste no está en condiciones de
decidir), y la posibilidad de encontrarlo justo en el momento
en que el paciente a trasplantar está internado en el
CIREN, Álvarez responde:
"Actualmente,
se realizan unas 100 mil interrupciones (abortos) anuales. El
CIREN se encuentra en capacidad por ello de obtener con relativa
facilidad el tejido embrionario, para su empleo en estos tratamientos...".
El gobierno cubano, de paso, utiliza estos 100,000 abortos para
sus estadísticas de la "baja mortalidad infantil
en Cuba".
A la pregunta sobre la operatoria tipo en esta clase de trasplantes,
Álvarez contesta:
"El día programado para realizar un neuro trasplante,
un equipo de especialistas de nuestro centro se traslada a una
maternidad de Ciudad de La Habana, donde cada día se
realizan decenas de interrupciones. Así se obtiene el
tejido embrionario, siempre después de la aprobación
de la donante, que se transporta de inmediato y en las condiciones
requeridas a nuestra institución...". (Todos los
que conocen las interioridades de la vida en Cuba saben que
las "pacientes" no pueden decidir nada al respecto.
Muchos de los abortos o "interrupciones" se hacen
de acuerdo a las necesidades del CIREN).
Si alguien pusiera reparos de orden moral o pensara -con sentido
común-que una tasa alta de abortos en Cuba es conveniente
a las necesidades del CIREN, entonces se encontrará con
esa misma argumentación que oímos cada vez que
se plantea el debate en nuestras tierras:
"Antes de 1959 el aborto era ilegal, lo que generaba numerosas
muertes, sobre todo en mujeres de poco poder adquisitivo (...).
El triunfo revolucionario (...) abrió las puertas para
el establecimiento del derecho pleno a la planificación-familiar.
De ahí que (...) se autorizara gratuitamente la interrupción
de embarazos en centros hospitalarios, a fin de ofrecer solución
a los fracasos generados por los medios contraceptivos..."
A quienes vemos con temor ciertos publicitados "avances"
científicos como la clonación humana y la posibilidad
de desarrollar seres humanos "de repuesto", argumentaciones
como la del doctor Álvarez nos producen sencillamente
terror.
Terror
A quienes hemos estudiado un poco los excesos " positivistas"
de la ciencia del siglo XIX, así como las deformaciones
terribles que se produjeron durante el nazismo (recordar al
Dr. Mengele) y durante el stalinismo (que para "refutar"
a Freud y a Darwin decidió entronizar a Pavlov y a Lisenko),
exposiciones amenas como la del doctor Álvarez nos producen
terror.
También nos producen terror hechos como el comercio ilegal
de órganos ( órganos que se extraen con consentimiento
o sin él, de las más desvalidas criaturas de nuestros
pobres países), hechos como el robo y la venta organizada
de bebés y tantos otros crímenes que a veces la
crónica diaria ni siquiera registra, y que cuando son
muchos se transforman en fría estadística.( Los
casos de asesinatos de mujeres en Tijuana parecen estar ligados
a negocios de este tipo y otros muchos países de A. Latina
sufren de este indigno y brutal comercio.)
Pero estos últimos -cabe hacer la diferencia-son ilícitos.
Están penados por la ley. Y si la ley no se cumple, nos
queda la esperanza de lograr que un día sí se
cumpla.
Las "interrupciones" cubanas que abastecen diariamente
al CIREN de "sustancia nigra fetal", en cambio, son
legales y patrocinadas por el Estado. Un Estado al que -digámoslo
sin ambages-una planificación familiar que fuera muy,
pero muy exitosa (en la que cada mujer cubana tuviera fácil
acceso a un dispositivo intrauterino, por ejemplo), sería
inconveniente...
¿Qué
haría un centro de excelencia como el CIREN, que tantos
euros y dólares le representa al erario cubano, si bajara
la tasa de "interrupciones"? ¿Tendría
que asociarse con la clandestina secta de los Raelianos, para
producir sustancia nigra fetal de otro modo? Son sólo
conjeturas.
La reflexión sobre el CIREN y sus métodos viene
a cuento, como es obvio, del caso Hilda Molina, que tantas dudas,
contramarchas y renuncias le están costando al gobierno.
Tal vez en la Casa Rosada -como se difundió- haya caído
mal el categórico "no" de Fidel Castro al pedido
humanitario de nuestro presidente (Argentina) en relación
con el permiso para que la doctora Molina pudiera venir a ver
a sus nietos a Buenos Aires.
Secreto de Estado
Pero la doctora Molina es el CIREN. Y decir CIREN en Cuba es
decir un bien estratégico. Y un secreto de Estado.
¿Qué pasaría si la doctora Molina, una
vez afuera de la isla, decidiera quedarse a vivir con su hijo
y sus nietos en otro país? ¿Qué pasaría
si decidiera escribir sus memorias, o acaso revelar alguno de
sus " secretos de Estado"?
Esa es la parte de abajo del iceberg. La que no se ve.
Porque lo que la diplomacia cubana no se anima a decir -ya que
sería muy difícil de decir, en lenguaje diplomático-,
es que la doctora Molina, con sus conocimientos, su memoria
y sus secretos, pertenece al Estado, pertenece "a la Revolución".
Lo mismo que cientos de miles de cubanas. Lo mismo que cientos
de miles de cubanos nonatos.
Diario Nuevo Siglo / Argentina