LiberPress / Buenos Aires- 8 de octubre de 2006*
I) ERNESTO GUEVARA:
APOSTOL DE LA VIOLENCIA
II) ERNESTO GUEVARA: ANATOMIA de un MITO
III) ERNESTO GUEVARA: ¿LO ABANDONO FIDEL CASTRO?
Parte I: ERNESTO GUEVARA: APOSTOL DE LA VIOLENCIA.
No soy Cristo ni un filántropo,
soy todo lo contrario de un Cristo
Ché
No comprendemos cómo en un período
histórico en el que la violencia se ha convertido en
algo más que detestable existan "pacifistas"
que elaboren apologías de Ernesto Guevara, un individuo
que independientemente de doctrinas e ideologías fue
uno de los teóricos más consecuentes que tuvo
la violencia como práctica política en uno de
las etapas mas convulsas de Nuestra América en el pasado
siglo XX.
Su identificación con una de las personalidades más
despiadadas de la historia moderna la hace notar en una carta
que dirige desde Costa Rica a su tía Beatriz el 10 de
diciembre de 1953. En El Paso tuve la oportunidad de pasar
por los dominios de la United Fruit convenciéndome una
vez más de lo terrible que son esos pulpos capitalistas.
He jurado ante una estampa del viejo y llorado camarada Stalin
no descansar hasta ver aniquilados estos pulpos capitalistas.[1]
El individuo que algunos pretenden presentar como un ser justiciero
y de profundo espíritu cristiano, le escribió
una carta a su madre, el 15 de julio de 1956 desde una prisión
mejicana, No soy Cristo ni un filántropo, soy todo
lo contrario de un Cristo. Lucho por las cosas en las que creo
con todas las armas de que dispongo y trato de dejar muerto
al otro para que no me claven en ninguna cruz o en ninguna otra
cosa.[2]
Miguel Sánchez, El Coreano[3], uno de los
que entreno a los expedicionarios del Granma conoció
a Ernesto Guevara en México. Refiere que Guevara era
una persona aislada, poco sociable y que le llamaba la atención
su crueldad con los animales. Cuenta que atrapaba gatas embarazadas
para hacer experimentos médicos y que cuando terminaba
con los felinos los introducía en un saco que lanzaba
violentamente contra el piso. No solo los gatos tenían
problemas con Guevara, en la Sierra Maestra le dijo a uno de
sus subalternos[4], Félix, ese perro no da un aullido
mas, tu te encargaras de hacerlo. Ahórcalo. No puede
volver a ladrar
Otro ejemplo de su carácter violento y en cierto sentido
sádico se aprecia en una carta que dirigió a su
primera esposa Hilda Gadea, que se encontraba en Lima, Perú.
Escribe el 28 de enero de 1957, Querida vieja: Aquí
en la selva cubana, vivo y sediento de sangre, escribo estas
ardientes líneas inspiradas en Martí. Como un
soldado de verdad, al menos estoy sucio y harapiento, escribo
esta carta sobre un plato de hojalata, con un arma a mi lado
y algo nuevo, un cigarro en la boca.[5]
Esta sed no demoró en saciarla. Según expone Anderson
en su libro Che, varias fuentes cubanas describieron
como asesinó a Eutimio Guerra, un supuesto delator. Refiere
Anderson, El Che se adelantó para matar a Eutimio
cuando resultó evidente que nadie tomaría la iniciativa.
Esto al parecer incluye a Fidel, que tras la orden de matar
a Eutimio sin indicar quien debía cumplirlo, se alejó
para guarecerse de la lluvia.
El asesinato de Eutimio Guerra fue presenciado por el comandante
del ejército rebelde Jaime Costa[6], quien refiere que
Guevara grito, si no lo hacen ustedes, lo hago yo
disparándole de inmediato al prisionero. Afirma Costa
que fue en esa ocasión cuando Guevara profirió
la frase ante la duda mátalo, continua Acosta
diciendo que los fusilamientos sin juicio que tuvieron lugar
en la ciudad de Santa Clara los primeros días de enero
de 1959, fueron decisión de Ernesto Guevara y no de Ramiro
Valdez como afirman algunos investigadores.
Al crimen sumaba la crueldad, cuenta en su libro Pasajes de
la Guerra Revolucionaria que habían procesado y ejecutado
a dos individuos que habían cometido varios asesinatos
en la Sierra, pero que después simuló la ejecución
de otros tres que habían tenido un menor grado de responsabilidad.
La experiencia que debió haber sido extremadamente traumático
es descrita por Guevara con la frialdad de un forense, [7]Luego
se realizo el fusilamiento simbólico de tres de los muchachos
que estaban mas unidos a las tropelías del chino Chang
pero a los que Fidel considero que debía dársele
una oportunidad; los tres fueron vendados y sujetos al rigor
de un simulacro de fusilamiento; cuando después de los
disparos al aire se encontraron los tres con que estaban vivos,
uno de ellos me dio la mas extraña espontánea
demostración de jubilo y reconocimiento en forma de un
sonoro beso, como si estuviera frente a su padre
La disciplina que imponía entre sus hombres era inflexible
y cruenta. Su falta de sensibilidad y misericordia se aprecia
en un relato de su libro "Pasajes"[8] en el que describe
con orgullo cómo encontró moribundo a un combatiente
rebelde que cumpliendo órdenes suyas fue enviado desarmado
a la primera línea del frente para adquirir un fusil,
ya que le había castigado quitándole el suyo porque
se había quedado dormido en una guardia. Esto ocurrió
durante los enfrentamientos que tuvieron lugar en la ciudad
de Santa Clara.
Su conducta con los militares del antiguo régimen fue
todavía más cruel, procedió a ejecuciones
sin procesos judiciales y sin garantías procesales. Afirma
Jaime Costa[9] que el responsable de las primeras ejecuciones
en la ciudad de Santa Clara fue Guevara y no Ramiro Valdez.
La Cabaña, su primer mando después del triunfo
insurreccionad, fue el bastión militar donde más
ex militares y colaboradores de la dictadura derrocada fueron
ejecutados. Según la periodista Hart Phillips, de New
York Times, unos "400 en los dos primeros meses";
y testimonios del periodista Tetlon del London Daily Telegraph
"en ocasiones funcionaban cuatro tribunales simultáneamente,
sin abogados ni testigos de descargos, llegando a juzgarse,
contemplando la pena capital, hasta 80 personas en juicios colectivos".
Relata que él (Guevara) ordenó personalmente,
entre otras, la ejecución del teniente José Castaño
Quevedo, cuyo único crimen fue ocupar la dirección
del Buró para la Represión de Actividades Comunistas,
BRAC., ya que en el proceso no se efectuaron demandas contra
el teniente.
Guevara era vengativo, no olvidaba las ofensas pero solo las
cobraba cuando estaba seguro de ganarlas sin consecuencias.
Varios oficiales del ejército rebelde certifican las
diferencias entre los comandantes Guevara y Jesús Carrera.
El comandante Carrera enfrento a Guevara cuando este llego al
Escambray, la discusión fue muy fuerte, Carreras lo reto
y Guevara adujo que entre revolucionarios no había que
pelear. Después del triunfo de la insurrección
Carreras fue acosado por mas de dos años hasta que fue
involucrado en la conspiración del también comandante
William Morgan y ejecutados los dos. Los comandantes Lázaro
Asencio y Armando Fleites[10] están convencidos que Guevara
fue quien ordeno la ejecución de su compañero
Jesús Carreras.
Como reseña interesante puede destacarse que en 1959,
Guevara creó una fuerza subversiva en Bolivia a través
del embajador cubano en La Paz, José Tabares del Real.
Este esfuerzo desestabilizador se extendió hasta junio
de 1961 y se desarrolló contra el gobierno democrático
de un político de fuerte aval revolucionario, Hernán
Siles Suaso.
Más tarde intentó organizar una revolución
en Argentina para la que se alió con elementos peronistas.
Este brote abortó cuando las autoridades argentinas descubrieron
dos escuelas de guerrilleros y detuvieron a un instructor militar
cubano, José Ramón Alejandro. Posteriormente las
autoridades bonaerenses presentaron documentos que mostraban
que la Embajada de Cuba en Buenos Aires era un centro subversivo
que dirigía Guevara desde La Habana.
Años después, a través de Jorge Ricardo
Masetti fundador de Prensa Latina, organizó una fuerza
guerrillera identificada como Ejército Guerrillero del
Pueblo, que según algunos analistas incurrió en
los errores tácticos que el "Che" repetiría,
en Bolivia. Junto a Masetti, muerto en el Chaco argentino, el
Che moriría en el Chaco boliviano, cayeron dos oficiales
del ejército cubano que habían sido hombres de
confianza de Guevara: Hermes Peña Torre y Raúl
Dávila.
No cabe duda de que Ernesto Guevara poseía una inmerecida
reputación en los aspectos teórico y práctico
en la guerra de guerrillas que Castro no tenia. Fue uno de los
propiciadores de la Conferencia Tricontinental de La Habana
a principios de 1966, que sería, según sus planes,
el vector para las Revoluciones que convulsionarían América,
Asia y África.
Sus frecuentes y largos viajes por el extranjero en los que
profería incendiarios discursos revolucionarios lo fueron
convirtiendo en una especie de vocero de la Revolución
Mundial y sus contactos directos con Ben Bella, Gamal Abdel
Nasser, Sekou Toure, Josip Tito Broz, Ahmed Sukarno
y las cúpulas del poder en la Republica Popular China
y Viet Nam, acrecentaban su prestigio de individuo comprometido
con cambios políticos radicales.
Sin embargo este hombre que mataría y moriría
por sus convicciones asume durante su juventud una conducta
inexplicable. Nunca participó activamente contra los
movimientos fascistas y antijudíos que existían
en Argentina, ni tampoco se vinculó a los que combatían
directamente la dictadura de Juan Domingo Perón.
A pesar de su condición de miembro de la Federación
Universitaria de Buenos Aires, organismo dirigido por socialistas
y comunistas, no hace vida militante ni se le conocen artículos
o discursos en los que exponga sus opiniones sobre los problemas
que enfrentaba su país en aquellos días. En una
palabra, no se le conocen acciones en contra de los actos de
fuerza del gobierno de Juan Domingo Perón.
Los primeros meses de 1965 Guevara visita varios países
africanos entre ellos Argelia, Malí y la República
del Congo, Brazzaville, y le ofrece a Massemba Debat su apoyo
en la formación y preparación de las fuerzas guerrilleras
que se estaban formando en ese país para atacar al antiguo
Congo Belga, que estaba bajo la dirección de José
Mobutu. La propuesta de Guevara es aceptada, situación
que pone de inmediato en conocimiento de Fidel Castro, quien
sin dudarlo le facilita los medios y recursos necesarios. En
este viaje también le ofrece ayuda al movimiento independentista
angoleños que dirige Agostinho Neto[11].
Para Castro y el Che esta colaboración se
enmarca perfectamente en sus proyectos de desestabilización
y subversión, que a su vez era una herramienta más
para aumentar el protagonismo político y la hegemonía
de la Revolución y sus líderes.
La cruenta guerra africana se acentúa con la partida
de Guevara para el país africano con un contingente de
125 guerrilleros, perfectamente entrenados y mejor armados,
todos veteranos de la lucha insurreccional contra el régimen
de Fulgencio Batista. Según Jorge Risquet, miembro del
Comité Central del Partido Comunista de Cuba, los internacionalistas
cubanos en el Congo solo perdieron seis hombres, si dar detalles
de cuantos guerrilleros africanos murieron bajo el comando de
Ernesto Guevara.
Las fuerzas cubanas llegaron a Kinshasa después de atravesar
el lago Tanganica, seis meses más tarde, diciembre del
65. Guevara regresa a La Habana con el resto de su contingente,
decepcionado de las guerrillas congolesas. De todas sus fracasadas
acciones bélicas la menos conocida es la del Congo. En
ese país africano cometió errores tácticos
y estratégicos, que repetiría una vez mas en Bolivia.
Pero bien, para aseverar su apostolado de violencia reproduzcamos
algunos de sus planteamientos:
A) Durante su intervención en la Asamblea General de
Naciones Unidas el 11 de diciembre de 1964[12], expresó:
Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad
conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos,
sí, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando
mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte.
Nosotros sabemos cual sería el resultado de una batalla
perdida y también tienen que saber los gusanos cuál
es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba.
B) El camino pacífico está eliminado y la
violencia es inevitable. Para lograr regímenes socialistas
habrán de correr ríos de sangre y debe continuarse
a ruta de la liberación aunque sea a costa de millones
de víctimas atómicas"[13].
C)"El odio como factor de lucha; el odio intransigente
al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones
naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta,
selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados
tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar
sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde
el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión;
hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad,
un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro
de los mismos: atacarlo donde quiera que se encuentre; hacerlo
sentir una fiera acosada por cada lugar que transite. Entonces
su moral irá decayendo. Se hará más bestial
todavía, pero se notarán los signos del decaimiento
que asoma[14].
Parte II: ERNESTO GUEVARA: ANATOMIA de un MITO
Debería haber habido unos cuantos fusilamientos al
comienzo pero es otra cosa...
Ernesto Guevara.
Hay seres antológicos, individuos que independientemente
a sentimientos e ideologías se les debe atribuir un peso
específico en los acontecimientos de su época, y
sin dudas Ernesto Guevara de la Serna, es uno de ellos, aunque
en honor a la verdad el lugar que le conceden no esta relacionado
con sus éxitos sino con sus fracasos, incluyendo la inútil
muerte que sufrió.
Pero las características de excepcionalidad, en vida o
muerte, no deben ser fundamento para generar imágenes públicas
que no se correspondan con la realidad. Alrededor de la figura
y actos de Guevara se ha construido un mito en el que los intereses
económicos y políticos se han asociado criminalmente.
Han montado una imagen de éxito, tolerancia
y pacifismo opuesta a la verdad histórica. El hombre fue
un completo fracaso, su intolerancia lo impulsaba al crimen y
su pacifismo le llevo a hacer la guerra en varios lugares del
mundo.
Guevara fue una figura que sintetizo todo lo opuesto a lo que
la mayoría de las organizaciones no gubernamentales y sectores
políticos dicen defender. Sin ninguna duda esta lejos de
haber representado los valores de libertad y respeto a la dignidad
humana que promueve la sociedad occidental.
Durante su estancia en Guatemala expreso en muchos de sus escritos
y diario de vida, que uno de los problemas que confrontaba el
gobierno de Jacobo Arbenz era el no haber sido mas duro con sus
enemigos y entre esos enemigos le atribuía un rol destacado
a la iglesia católica y a la prensa, calificando a ambas
sectores como reaccionarios. Advirtió que futuros procesos
revolucionarios de carácter socialista debían prestar
una especial atención a estas expresiones de la sociedad
civil porque eran problemáticas.
El hombre que supuestamente había combatido a la contrarrevolución
guatemalteca escribe a su madre Yo ya estoy apuntado para
hacer servicio de socorro medico de urgencia y me apunte en las
brigadas juveniles para recibir instrucción militar[15]
.
A los 27 años de edad Guevara no ha decidido que hará
con su vida, y escribe desde México,El paso siguiente
puede ser EE. (muy difícil), Venezuela (factible) o Cuba
(probable).Pero mi meta irrenunciable sigue siendo Paris y llegara
aunque sea nadando todo el Atlántico.[16]
Estando en México, no en condición de asilado, porque
aunque estuvo refugiado en la embajada argentina en la capital
guatemalteca en los días en que cayó el régimen
de Arbenz dejo la sede diplomática y no tuvo ningún
problema con las nuevas autoridades permaneciendo varios días
en la ciudad compartiendo con su compañera Hilda Gadea.
A su salida de la embajada argentina le escribió a su amiga
Tita Infante: [17]Los periódicos de Las Américas
publicaban mentiras. Ante todo, no hubo asesinato ni nada que
se le parezca. Debería haber habido unos cuantos fusilamientos
al comienzo pero es otra cosa. Si se hubieran producido esos fusilamientos,
el gobierno hubiera conservado la posibilidad de devolver el golpe..
Agregamos que varias de las cartas de Guevara de la época
estaban firmadas con el seudónimo Stalin II.
Todo parece indicar que el valor personal de Ernesto Guevara era
cíclico, [18]Enrique Ros, en su libro Ernesto Guevara,
Mito y Realidad reproduce parcialmente el acta que firmo el Che
cuando fue arrestado en 1956 por la policía mexicana: reconoció
que era del movimiento 26 de julio, que tenia ideas marxista y
que Castro intentaba derrocar al gobierno de Batista, agrego el
señor Castro Ruz le pidió a favor que tomara el
arrendamiento el Rancho Santa Rosa para lo cual le facilito el
dinero.
Fusilar, matar, es una pasión que pondría en práctica
en Cuba. El 22 de enero de 1957, después del encuentro
de Llanos del Infierno, escribe en su diario de campaña,
sin ningún tipo de conmiseración por el hombre que
había acabado de matar. [19]Tiré a rumbo la
primera vez y fallé, el segundo disparo dio de lleno en
el pecho del hombre que cayó dejando su fusil clavado en
la tierra por la bayoneta. Cubierto por el guajiro Crespo, llegué
a la casa donde pude observar el cadáver y le quité
sus balas, su fusil y algunas otras pertenencias. El hombre había
recibido un balazo en medio del pecho que debió haber partido
el corazón y su muerte fue instantánea; ya presentaba
los primeros síntomas de la rigidez cadavérica debido
quizás al cansancio de la última jornada que había
rendido.
Por lo que se ha escrito y dicho sobre Guevara, se podría
concluir que era el no más allá de las
virtudes y capacidades, por supuesto, después de Fidel
Castro. Hace varios años fue estrenado un absurdo cinematográfico
en el que el gobernante cubano era una especie de peón
en el juego del Gran Maestro argentino. El film plantea que el
triunfo de la insurrección contra la dictadura de Fulgencio
Batista fue producto de la capacidad de dirección y acción
del Che. Esta mentira, al igual que otras propaladas
por sectores interesados, han hecho posible la creación
de un mito que como otros esta estructurado en la ignorancia y
en el interés.
Es un disparate atribuirle a Guevara dotes que la más superficial
de las investigaciones desmiente. Ernesto Guevara era un individuo
audaz, disciplinado e inteligente pero le faltaba la plasticidad
y creatividad de un verdadero conductor. A esto se suma un carácter
cruel, despótico e irreverente y una total intolerancia
hacia aquellos que fueran adversarios de sus postulados. No tenía,
su primer fracaso en el Congo lo indica y el desastre que protagonizó
en Bolivia lo confirma, capacidad para el primer mando, fue sin
duda alguna para la subversión totalitaria un excelente
teniente, pero nunca un hábil capitán.
Sin embargo, no hay dudas que fue uno de los principales colaboradores
de Fidel Castro, y que tal vez el que más influyó
junto a Raúl Castro en el derrotero final de la insurrección
triunfante. Sus ideas políticas eran claramente marxistas,
aunque no esta confirmado que hubiese estado asociado a algún
partido comunista. En un discurso a menos de un mes del triunfo
insurreccional manifestó que había que construir
una Democracia Armada, frase de Lenin, y exhortó
antes que Fidel Castro a una revolución continental: Esta
revolución no esta limitada a la nación cubana;
sea este el primer paso hacia la victoria de América.
Una de las supuestas heroicidades de Ernesto Guevara fue la captura
del llamado tren blindado en la ciudad de Santa Clara, pero según
afirma [20]Lucas Moran Arce la ocupación del tren no revistió
ningún heroísmo porque los soldados fueron abandonados
por su jefe el coronel Florentino Rosel Leyva y los rebelde de
Guevara aparte de tirotear el transporte, lo que hicieron fue
levantar las vías férreas quedando los defensores
del tren indefensos.
Las características del tren, una de las mayores gestas
bélicas atribuida a Guevara, son reseñadas por el
coronel [21]Ramón Barquín en su libro Las Luchas
Guerrilleras en Cuba. Refiere el autor que el transporte estaba
compuesto de 17 vagones y dos locomotoras, que la misión
de los soldados era de combate y de servicio y que entre sus responsabilidades
estaba reparar los puentes, restablecer comunicaciones y limpiar
de rebeldes las vías férreas. Sobre la moral de
combate de las tropas es muy explicito: Al salir de La Habana
la compañía de Infantería informo de 21 ausentes
y 27 desertores y el 25 de diciembre, ya en Santa Clara, otros
50 soldados estaban ausentes o habían desertado. Incluyendo
el oficial superior del tren blindado, que aparentemente escapo
para no ser apresado porque se había descubierto que estaba
involucrado en una operación militar contra el régimen
de Batista.
La principal ventaja de Guevara era que sabía lo que quería
en un universo de dirigentes sin preparación política
y que como colofón se encontraban sometidos a la seducción
carismática de un líder oportunista que asumía
la ideología que le posibilitara un poder absoluto y de
por vida.
Guevara estaba identificado con el marxismo. Fue el primer dirigente
de la Revolución, 1960, que planteó la posibilidad
de que el proceso asumiese como propias las ideas de Carlos Marx
y el primero también en abogar por las más estrechas
relaciones con los países del campo socialista. Su relación
con el movimiento comunista cubano en el proceso insurreccional
esta bien demostrada en la labor de varios investigadores.
El ya mencionado Moran Arce, refiere que después que Ernesto
Guevara estableció el foco guerrillero del Hombrito
sostuvo contactos, en su opinión con la anuencia de Fidel
Castro, con los cuadros del Partido Socialista Popular de las
ciudades de Palma Soriano, Bayamo y Manzanillo. Agrega que cuando
el comandante guerrillero paso por la provincia de Camaguey no
estableció contactos con los militantes del Movimiento
26 de Julio pero si con los dirigentes comunistas de la región,
y que cuando arribo a la región montañosa del Escambray,
Las Villas, confió a los comunistas las tareas de mayor
responsabilidad y rechazo groseramente las criticas que Enrique
Olstuski y Joaquín Torres, los dos delegados del M-26 de
Julio que le visitaron en las montañas, le hicieron por
relaciones con los marxistas del patio.
Guevara fue el artífice del primer convenio comercial entre
Cuba y La Unión Soviética. Este acuerdo comprometía
al Kremlin a comprar un millón de toneladas de azúcar
a La Habana, y Cuba aceptaba asociarse a la política de
coexistencia pacifica de Moscú. Este capitulo
se puede considerar el principio del fin de la independencia política
del proceso revolucionario cubano, y aunque años más
tarde en cierta medida cuestionaría la supuesta solidaridad
soviética y criticase las estrechas relaciones entre los
dos países, fue al principio del proceso el principal impulsor
de una asociación que resultó nefasta tanto para
Cuba, como para la Unión Soviética.
Ernesto Guevara desde su elevada posición de comandante
de la Revolución, y desde los diversos cargos que ocupó
en sus casi siete años de poder político en Cuba:
ejecutivo del Instituto Nacional de Reforma Agraria, presidente
del Banco Nacional de Cuba, directivo de la Junta Central de Planificación,
Ministro de Industrias y otras importantes funciones, fue uno
de los personajes claves en el direccionamiento de la economía
de la isla hacia la estatización a un ritmo, que según
especialistas, no tuvo paralelo en los primeros años de
la revolución soviética o en la China de Mao.
Entre el 6 de agosto al 25 de octubre de 1960 ordenó la
estatización de todas las empresas estadounidenses que
operaban en Cuba que tenían un capital aproximado de mil
quinientos millones de dólares y estatizó 382 compañías
que operaban con capital cubano. Tan rápido fue el proceso
que el marxista Rene Dumont lo criticó porque consideraba
que esas medidas eran peligrosas para la economía, afirmo
que un ritmo tan vertiginoso de expropiación y control
de los medios de producción no tenían antecedentes,
agregando que en la isla se había realizado en un año
lo que Mao Tse Tung había hecho en siete en China.
La gerencia de la economía cubana por parte de Guevara
resultó un fracaso. La producción cayó vertiginosamente
y la productividad disminuyó a niveles sin precedentes.
La irreverencia, por calificarlo de alguna manera de este personaje,
llegó al extremo de firmar con su sobrenombre Che
los billetes que se emitieron en Cuba durante su presidencia del
Banco Nacional. En el país por su decisión desparecieron
los controles económicos y la calidad de los servicios
se derrumbó. El llamado estímulo moral al trabajador
no motivó un mejor desempeño laboral, sino que generó
una indisciplina de trabajo que se ha acentuado con los años.
El trabajo voluntario en el plano económico resultó
un derroche, quizás una practica política oportuna
y conveniente para instaurar el totalitarismo y vencer la resistencia
del ciudadano, pero en lo que a logros económicos respecta
fue un fiasco. El control de la economía por parte de administradores
públicos fue una catástrofe, repitiéndose
lo que había ocurrido en otros países donde se había
instaurado el sistema.
Ernesto Guevara también se equivocó en la gestación
del llamado hombre nuevo. Su intento por transformar la conciencia
del individuo y su conducta se aprecia a plenitud en esa gran
cantidad de hombres y mujeres jóvenes que salen al exterior
en procura de una vida diferente. En esa corriente migratoria
se destacan hijos de muchos de los dirigentes de la Revolución
que creen en la libertad, en la economía independiente
y en el derecho a elegir el tipo de vida que les plazca. Personas
que, entre otras cosas, rechazan el modelo económico y
político vigente en Cuba y que promovió Guevara
en su momento.
Sin embargo es de creer que si Guevara estuviese vivo sería
uno de los disidentes más renuentes de lo que denominamos
en el presente Castrismo, no porque estuviera a favor de más
libertades sino porque el gobierno de La Habana para sobrevivir
ha abandonado en cierta medida la ortodoxia guevarista. Ya en
la década del 60, cuando apreció que la Revolución
dejaba el lirismo guerrillero y la improvisación era sustituida
por sistemas y métodos, que aunque demostraron ser ineficientes
impedían el voluntarismo en la gestión económica
y política, mostró públicamente su disgusto.
El desaparecido guerrillero sintetiza todo lo opuesto a los valores
que denominamos cristianos porque en julio de 1960, durante un
congreso de juventudes latinoamericanas que se celebró
en Cuba, manifestó: La moderación es otra
de las palabras que les gusta usar a los agentes de la colonia,
son moderados, todos los que tienen miedo o todos los que piensan
traicionar de alguna forma. El pueblo no es de ninguna manera
moderado a esta crítica al consenso, al entendimiento
de partes en disputa agregó, Nosotros, los miembros
de la Revolución cubana, que somos el pueblo entero de
Cuba, llamamos amigos a nuestros amigos y enemigos a nuestros
enemigos, y no admitimos términos medios: o se es amigo,
o se es enemigo...Y ese pueblo que hoy está ante ustedes,
les dice que, aún cuando debiera desaparecer de la faz
de la tierra porque se desatara a causa de él, una contienda
atómica, y fuera su primer blanco; aun cuando desapareciera
total mente esta Isla y sus habitantes, se consideraría
completamente feliz, y completamente logrado, si cada uno de ustedes
al llegar a sus tierras es capaz de decir: Aquí estamos.
La palabra nos viene húmeda de los bosques cubanos. Hemos
subido a la Sierra Maestra, y hemos conocido a la aurora, y tenemos
nuestra mente y nuestras manos llenas de la semilla de la aurora,
y estamos dispuestos a sembrarla en esta tierra y a defenderla
para que fructifique."
Este discurso dirigido a más de 900 estudiantes latinoamericanos
es un verdadero canto a la muerte y la destrucción y fue
como una especie de bienvenida a la promesa del premier soviético
Nikita Jruschov, de que su país defendería a la
Revolución Cubana a como diese lugar. Según numerosos
investigadores Guevara junto a Raúl Castro negocio las
primeras compras de armas en la URSS y también participo
en los acuerdos que terminaron con el establecimiento de armas
nucleares en Cuba.
Es paradójico que quien representa para algunos la independencia
de criterios y la defensa de la Paz se enfureció hasta
el delirio por la retirada de territorio cubano de los misiles
soviéticos con capacidad nuclear y como represalia ordeno
suspender las comunicaciones de su comando, era a la sazón
jefe de del ejercito en Pinar del Rio, con la base soviética
vecina. Semanas después San Russell, corresponsal del periódico
socialista británico Daily Worker, entrevisto a Guevara
quien le dijo que de Cuba haber controlado los misiles los habría
disparado.[22]
Ernesto Guevara demostró ser un ferviente defensor de la
violencia en la que tampoco cosechó triunfos, porque su
extremismo y rigidez de pensamiento le impedían aprender
de los errores y rectificar en los empeños. Le faltaba
el sentido de la oportunidad que caracteriza a su mentor, Fidel
Castro.
Uno de sus compañeros en la lucha internacionalista,
Dariel "Benigno" Alarcón[23] con sus testimonios
ayuda a desmitificar las historias que se han tejido alrededor
de Guevara. Dariel, un sobreviviente de la guerrilla guevarista
en el Congo y Bolivia cuestiona muy seriamente la habilidad militar
de Ernesto Guevara. Acusa al Che de centralizar el
mando y negarse a escuchar las recomendaciones de otros oficiales
de guerrilla que también tenían experiencias, apunta
que Guevara no supo aprovechar los conocimientos de hombres que
habían alcanzado el grado de comandantes del Ejercito Rebelde,
entre ellos Gustavo machín, Juan Vitalio Acuña y
Pinares, en su opinión el Che los consideraba
a todos como si fueran reclutas, porque ninguno de los hombres
que llevaban años en la lucha armada podían tomar
decisiones ni para designar una posta.
El insignificante papel que cumplió en la Guatemala de
Jacobo Arbenz, la sobredimensionada invasión a Occidente
y la toma de Santa Clara, incluyendo la ocupación del tren
blindado, forman parte de la fantasiosa épica guerrillera
que ha caracterizado a la insurrección cubana, otro mito
sólo comparable al que adorna a Ernesto Guevara, que a
los mas de cuarenta años de su muerte es mas referencia
comercial y mediática, que referente ideológico
o político.
Parte III: ERNESTO GUEVARA: ¿ LO ABANDONO
FIDEL CASTRO?
"La sangre del pueblo es nuestro tesoro mas grande, pero
hay que usarla
para salvar mas sangre del pueblo en el futuro.
Che Guevara
("Tácticas y Estrategias en la revolución latinoamericana")
Durante mucho tiempo las posibles desavenencias entre Fidel Castro
y Ernesto Guevara han sido temas de interés, y es de creer
en virtud de las profundas diferencias de carácter de ambos
personajes, que en más de una ocasión, y principalmente
después de 1965, los encuentros entre los dos debieron
ser extremadamente críticos.
Es indudable que la personalidad de Fidel Castro sedujo a Guevara
desde el primer encuentro. Confiesa el Che que desde que hablaron
quedó convencido de que debía integrarse como un
expedicionario mas en el proyectado desembarco en Cuba. Sin lugar
a dudas Castro también fue atraído por su interlocutor,
porque aprecio en el un hombre firme, valeroso y culto.
Por otra parte Guevara demostró durante los entrenamientos
militares a que fueron sometidos los expedicionarios del Granma
en México bajo la instrucción de Miguel Sánchez
El Coreano[24] y el "general" Alberto Bayo,
muchas habilidades y una voluntad de superar sus limitaciones
físicas que no estaban presente en muchos de los combatientes.
Según testigos presénciales las relaciones entre
Castro y Guevara eran por lo regular tirante, aunque al final
de las discusiones Guevara aceptaba siempre lo que dispusiera
Fidel Castro.[25] Según Dariel Alarcón la gran mayoría
no sabe las grandes discusiones que había a puertas cerradas
entre ambos dirigentes. Otros que compartieron con los dos personajes
afirman que a pesar del mutuo respeto y posible afecto que ambos
se profesaban, existía entre los dos mucha competencia,
sentimiento que se iría acrecentando con el tiempo por
las características personales de Guevara y la intolerancia
y mesianismo de Castro.
Es conveniente destacar que en una sociedad totalmente militarizada
como la cubana después del triunfo de la insurrección
el Che tuvo el mando militar de la Fortaleza de la
Cabaña, hasta septiembre de 1959, y durante el desembarco
de Playa Girón y en la Crisis de los Misiles el del ejército
de Pinar del Rio. Los "leales" a Guevara siempre estuvieron
asignados en diferentes unidades y muchos de los militares mas
allegados a su persona fueron los primeros en ser enviados a misiones
internacionalistas que no eran otra cosa que incursiones
armadas a países contrarios a la propuesta castrista.
Ernesto Guevara de la Serna, siempre estuvo rodeado por un aura
mística enmarcada en la falsa epopeya de la Sierra Maestra
y en un supuesto protagonismo en la lucha contra el derrocamiento
del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, papel que desmiente
en sus propios escritos y que evidentemente fue inventado por
sus partidarios.
Su vida de viajero irresponsable, de individuo que no trabajaba
con regularidad, su insolencia, el desprecio hacia todo lo que
afectara negativamente su entorno más directo y el heroico
control que ejercía sobre su enfermedad, asma, le convertían
en un hombre distinto al promedio de los individuos que acompañaron
al futuro dictador cubano en su empeño de derrocar al régimen
de Fulgencio Batista con las armas en la mano.
El hecho de que fuera el único dirigente de la Revolución
capaz de escribir sobre sus experiencias y teorizar sobre sus
conocimientos sociales y político le hacían en cierta
medida diferente a los hombres que habían participado en
la expedición y a la mayoría de los que se sumarian
a la insurrección en la Sierra.
Guevara, fue el primer dirigente en pronunciarse por una revolución
hemisférica a solo un mes de la victoria de los insurrectos.
El papel protagónico que cumplió en las montañas,
en la posterior invasión a occidente y sus trabajos de
concientización política entre los hombres bajo
su mando le distinguían entre la tropa. Posteriormente
su radicalismo, su temprana identificación con el comunismo,
sumado a sus discursos y actuaciones en el exterior, le proyectaron
como una personalidad independiente a Fidel Castro, situación
que debió haber generado más conflictos entre estos
dos individuos.
Las personalidades de ambos líderes eran fuertemente antagónicas:
Guevara idealista, intransigente, esquemático, doctrinario,
arrogante, duro y cruel, y con fuerte inclinación a la
teorización revolucionaria sin abandonar la practica que
le dictaban sus valoraciones.
Fidel Castro dogmático en sus fines, con un carácter
mesiánico, ciego en su propia fe, el castrismo, ambicioso
de poder e historia, sin inclinaciones teóricas, pragmático
del poder, y con un profundo sentido de la sobrevivencia política
y física. Instinto que le lleva a establecer pactos y compromisos
que sabe que no va a cumplir en el mismo momento que los contrae.
A pesar de que Guevara fue el artífice del orden económico
pos-revolucionario y que gozó durante varios años
de una gran y vasta influencia en el gobierno de la isla, sus
enfrentamientos con dirigentes de los países del llamado
socialismo real y las críticas públicas
que profería en conferencias internacionales, particularmente
contra la Unión Soviética, el principal sostén
durante el proceso de instauración del totalitarismo en
Cuba, afectaron en gran medida el poder que ejercía.
Aclaremos que Guevara no cuestionaba a la desaparecida URSS por
la violación de los derechos humanos ni por la ausencia
de las libertades públicas y privadas en ese país,
sino por la forma, a su entender, egoísta en que conducía
sus relaciones con los países del tercer mundo. Guevara,
como dogmático que era, creía tener la solución
de todos los problemas, y recetas para curar todos los males.
Para más de un especialista en el tema, su ostracismo de
las esferas del poder era consecuencia de su ortodoxia, de su
relativa independencia de criterios ya que seguía defendiendo
formulas económicas que Fidel Castro había abandonado.
Era en el gobierno una especie de conciencia de la utopía
marxista ya que continuaba defendiendo el trabajo voluntario y
los estímulos morales como si fueran a resolver los problemas
socio-económicos de la isla. Sin embargo, Castro estaba
consciente que para que su régimen sobreviviera era imprescindible
una ayuda exterior, y que esa ayuda no se iba a producir sino
se cumplían los requisitos que exigían los que iban
a prestar la asistencia.
El once de diciembre de 1964 en la Asamblea General de las Naciones
Unidas y en febrero de 1965 en Argel, criticó con ferocidad
a la Unión Soviética. Sus choques con los antiguos
comunistas cubanos eran cada día más severos. Sus
fracasos en la conducción de la economía de la isla
se hacían cada día más evidentes, lo que
hacía más importante la ayuda que pudiese provenir
del exterior.
Según se hacía más dependiente el régimen
cubano del Kremlin, más influencias ganaban los enemigos
de Ernesto Guevara, y aunque Castro era partidario de la teoría
del "foco guerrillero", de la subversión continental
al estilo guevarista, su sentido de la oportunidad le hacia abandonar
todo lo que pudiera convertirse en lastre a sus proyectos.
Al interior de la nomenclatura el blanco preferido de los comunistas
ortodoxos cubanos era Ernesto Guevara. Los ataques más
encarnizados provenían de Carlos Rafael Rodríguez
y Blas Roca[26], máximos dirigentes del comunismo en la
isla, quienes le acusaban de no estar al día en la moderna
economía marxista, y de estar más próximos
a las teorías utópicas de Moro, que a las de Marx.
En julio de 1965 el gobernante cubano Fidel Castro censuró
sin ambages el principio guevarista de los incentivos morales
en la creación del socialismo y el 3 de octubre de ese
mismo año disintió públicamente de la línea
política internacional que había asumido Guevara,
en lo que atañía a su conducta antisoviética.
Poco antes el semanario uruguayo Marcha había
publicado un artículo del Che, El Socialismo
y el Hombre en Cuba en el que en cierta medida censuraba
la forma en que Castro había conducido el ataque al Cuartel
Moncada en julio de 1953. Todo esto permite apreciar las diferencias
existentes entre los dos líderes revolucionarios.
Dariel "Benigno" Alarcón [27], considera que
Guevara dicta su ostracismo y hasta su pena de muerte cuando en
Argelia denuncio delante de lideres africanos y latinoamericanos
a los dirigentes del campo socialista y que después de
esos pronunciamientos el embajador ruso en La Habana visito a
Fidel Castro con una carta del Kremlin y le dijo: el comandante
Guevara, o la ayuda de Europa del este. Dice que entiende
la difícil situación en que pusieron a Castro pero
que este por lealtad a su viejo compañero debió
decirle cual era la situación, no haberlo engañado
y forzado a una renuncia, cuenta que cuando Castro hizo lectura
de la carta Guevara se da cuenta que no puede regresar a Cuba.
El Che quedo como un barco a la deriva, sin apoyo y sin ayuda
de nadie. Ahí carga su primer derrota muy ayudada por Fidel.
Félix Rodríguez[28], uno de los especialistas que
colaboro en la captura de Guevara y con el que converso minutos
antes de ser asesinado dice que este realmente no tenia habilidades
para comanda un grupo insurgentes, que los americanos llegaron
a usar los muchos errores de Ernesto Guevara para ejemplificar
lo que un guerrillero no debe hacer, agrego que aseguraba que
los errores del Che, se podía hacer una manual
porque representan la antitesis de lo que debe hacer una fuerza
irregular para tener éxito.
Dariel "Benigno" Alarcón[29], es de la opinión
que Fidel Castro los dejo a su suerte en Bolivia. Apunta que se
prepararon todas las condiciones para la operación pero
que paulatinamente fueron apreciando como los contactos desaparecían
y los suministros prometidos no llegaban, relata que Guevara los
reunió en una ocasión y les dijo que estaban solos
lo que toda la guerrilla interpreto que La Habana, Fidel Castro,
los había abandonado. Guevara escribió en su diario,la
tarea mas importante es escapar y buscar zonas mas propicias,
Según Gary Prado general boliviano que dirigió la
captura de los guerrilleros que operaron en Bolivia, Guevara antes
de ser ejecutado confeso que Fidel Castro le había fallado
en el momento crucial de su misión y que el aguerrido combatiente
en el momento de su captura le dijo Supongo que no me Irán
a matar ahora. Valgo mas para ustedes vivo que muerto.[30]
Existen pruebas que al principio de las operaciones el régimen
cubano respaldó a la guerrilla, pero que a partir del 21
de marzo de 1967, el apoyo a Guevara y a los 16 cubanos que le
acompañaron en la misión fue disminuyendo. Destacamos
que no sólo cesó el respaldo material sino que también
la propaganda a su favor también fue cancelada, en el mes
de junio la comunicación radial con La Habana se espació,
colapsando por completo en septiembre, un mes antes del final
de la aventura en Bolivia.
El historiador Enrique Ros, en su libro, Ernesto Che Guevara Mito
Realidad afirma que Fidel Castro empezó a gestar el mito
guevarista aun antes de que este muriera en Bolivia. La revista
Verde Olivo, órgano oficial de las Fuerzas
Armadas de Cuba publica los meses de abril, junio y julio artículos
en los que se destaca la militancia y entrega a la causa revolucionaria
del guerrillero argentino pero no se tiene conocimiento de que
el gobernante cubano haya gestionado con los insurgentes extranjeros
presentes en Cuba, ningún tipo de colaboración para
Guevara.
En entrevista que concedió el general Prado al periodista
Agustín Alles Soberon[31] expreso textualmente: Evidentemente,
lo que sucedió es esto: nunca la guerrilla tuvo comunicación
de salida con Cuba, nunca pudieron, ellos una vez que llegaron
a Bolivia perdieron totalmente la posibilidad de comunicarse con
Cuba, nunca tuvieron un aparado de radio para comunicarse con
Cuba, tenían uno en el campamento que llegó a funcionar
y que lo abandonaron allá. Entonces solamente podían
recibir mensajes cifrados de Radio Habana que los captaban en
una radio a baterías, en una radio comercial cualquiera,
¿no es cierto? de onda corta, entonces no tenían
comunicación y de Cuba les mandaban los mensajes cifrados
y dándoles algunas instrucciones ó algunas noticias,
pero nada más. No tuvieron absolutamente ninguna comunicación
directa y real, estuvieron abandonados desde que comenzó
la guerrilla aquí en Bolivia.
Después de lo referido creemos conveniente cerrar este
trabajo con lo que algunos estudiosos consideran las críticas
póstumas a Guevara por parte de Fidel Castro. El 15 de
octubre, siete días después de la muerte del guerrillero,
expresó el gobernante cubano: La excesiva temeridad
y el no tomar las precauciones debidas le llevaron a la muerte
y una fuerza guerrillera no libra una batalla de más de
cuatro horas.
PEDRO CORZO
* El trabajo precedente fue publicado en tres partes comenzando
en Octubre de 2005 con la primera parte y luego se publicaron
la segunda y tercera parte en diciembre de 2005 y febrero de 2006
respectivamente. LiberPress presenta hoy la versión completa
corregida y enriquecida por el autor para esta reedición
en Octubre de 2006
Notas:
[1] Jon Lee Anderson, Che.
[2] Jon Lee Anderson Che
[3] Testimonio para el documental Guevara, Anatomía
de un Mito.
[4] Ernesto Che Guevara.Pasajes de la Guerra Revolucionaria pp
165
[5] Carta de Ernesto Guevara a su esposa Hilda Gadea.Jon Lee Anderson
"Che"
[6] Jaime Costa, comandante del ER. , expedicionario del Grama
y atacante al cuartel Moncada.Testimonio para el documental Guevara,
Anatomía de un Mito
[7] Ernesto Che Guevara.Pasajes de la Guerra Revolucionaria.pp
157
[8] Ernesto Che Guevara.Pasajes de la Guerra Revolucionaria pp
248
[9] Jaime Costa.Testimonio para el documental Guevara, Anatomía
de un Mito
[10] Comandantes del Segundo Frente del Escambray.Testimonio en
el documental Guevara, Anatomía de un Mito.
[11] Jon Lee Anderson, Che pp 540
[12] Esta grabación se encuentra en los archivos de la
Organización de Naciones Unidas y fue reproducida en el
documental, Guevara, Anatomía de un Mito.
[13]Táctica y Estrategia de la Revolución Cubana.
Revista Verde Olivo Prensa Latina 8-10-68. Distribuido por Prensa
Latina, numero 3054.
[14] Crear dos, tres... muchos Viet Nam... es la consigna. Revista
Tricontinental, 16-4-67, órgano de la Tricontinental de
Solidaridad, OSPAAAL
[15] Ernesto Guevara, también conocido como El Che.Paco
Ignacio TaiboII pp 73
[16] Ídem
[17] Che, Jon Lee Anderson pp 158
[18] Enrique Ros, Ernesto Che Guevara, Mito y Realidad pp 114
[19] Diario de Campaña. Ernesto Che Guevara.
[20] La Revolución Cubana, una versión rebelde.
Lucas Moran Arce.
[21] Las Luchas Guerrilleras en Cuba. Ramón Barquín.
[22] Che, Jon Lee Anderson pp 480
[23] Testimonio prestado para el documental Guevara, Anatomía
de un Mito
[24]Testimonio para el documental "Guevara Anatomía
de un Mito"
[25] Dariel Benigno Alarcón, Testimonio para el documental
Guevara Antonia de un Mito.
[26]Enrique Ros, Ernesto Che Guevara,Mito y Realidad. pp 235
[27]Testimonio para el documental "Guevara Anatomía
de un Mito"
[28]Testimonio para el documental "Guevara Anatomía
de un Mito"
[29] Testimonio en el documental "Guevara Anatomía
de un Mito"
[30] Enrique Ros, Ernesto Che Guevara,Mito y Realidad. pp 396
[31] Entrevista para Radio Martí realizada por Agustín
Alles Soberon.
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