Las palabras que dan titulo a este artículo las pronunciaba
Francisco Franco en su lecho de muerte ocasionalmente cuando recuperaba
el conocimiento. Ciertamente El Caudillo sufrió
mucho su muerte, no solo por los dolores que le ocasionaba sino,
porque con ella se iban todas las glorias pasadas, su poder, su
investidura, su historia, la historia de España en los pasados
cuarenta años y con él también se fueron las
últimas colonias ¡Con Franco se fue el franquismo!
Porque en España no hubo después del año 36
otra cosa que franquismo.
Ahora la historia se
repite, pero no en España sino, en Cuba. Nadie sabe a ciencia
cierta que es lo que está sucediendo con Fidel Castro en
su dolorosa agonía, pero no hay que ser adivino para saber
que Castro está pasando trabajo para morir. Solo hay que
observar las señales. Hace mas de un año cedió
temporalmente los poderes a Raúl, pero el tiempo transcurrido
ha demostrado que ese traje le queda demasiado grande, ahora,
si a Raúl con la historia que acaricia le queda grande
el traje de Fidel ¿Qué se puede esperar de los demás
pelagatos que solo han sido la sombra sumisa del tirano? Nadie
en Cuba puede sustituir al Dictador.
Esto se ha analizado
de mil maneras, casi todos opinan que en Cuba muy bien puede haber
una sucesión, pero no es así, en Cuba solo cabe
la libertad y la democracia; es verdad que no existe un Juan Carlos
de Borbón, pero no es necesario. En España el Rey
estuvo al lado del Dictador en los días más difíciles,
permitió, o no le quedo mas remedio que permitir, que Franco
en sus últimos días hiciera consejos de guerra y
firmara cualquier cantidad de penas de muertes sin importarle
la opinión mundial, incluso la del Papa. Se pudiera decir
que el Rey es tan cómplice de los crímenes de Franco
como el mismo Caudillo y ¿Quién fue el que sirvió
de puente para que la libertad, el desarrollo y la democracia
entraran en España?
En Cuba con Fidel se
va el castrismo. La muerte siempre es un imprevisto, es por eso
que nadie con la muerte termina la obra de la vida. Pero quien
menos lo haría es Fidel Castro, porque Castro no ha considerado
nunca la muerte como una opción, y mucho menos ha preparado
el camino de su fatídica obra después de su ausencia.
Nadie soporta el pesado maletín donde Castro guarda su
obra, su ego, su maldad, pesa mucho. Con Fidel se va su historia,
su imagen y el castrismo.
Primero lo presentan
como un redentor que emite desde su agonía andanadas de
hondas de estabilidad, luego le presentan una candidatura para
que legalmente recupere sus cargos y por ultimo, renuncia a todo
lo que alimenta su existencia. No es verdad, Castro jamás
renunciaría a la gloria por la que ha vivido, eso no cabe
en la cabeza del dictador, es una opción menos factible
para él que la muerte. Es por ello que pienso que Castro
ya no determina, sus lacayos están tratando de erigir su
sombra como un pedestal que mantenga el castrismo vivo hasta que
deje de respirar y se pueda llevar los destinos de Cuba por otro
sendero, porque saben que en su defecto, ellos pagarían
con su pellejo, el daño que por casi ya cincuenta años
se la ha hecho a Cuba.
En verdad es duro morir,
pero no porque se deja de existir sino, porque se pierde todo
lo que en una vida se ha logrado, sin derecho a reclamo.
Luís Alberto
Ramírez.
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