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CUBA: LAS MADEJAS DEL EPÍLOGO
Por Jorge Hernández Fonseca



Fidel Castro está muriendo a partir de una situación de salud irreversible y con ello comienzan a delinearse atisbos del futuro post Castro, sobre todo, a la vista de los altos personeros de régimen dictatorial que aspira a sucederlo, los que aparentando un grupo monolítico de poder, oculta una cruda realidad interna muy diferente. Pero, ¿y la oposición?, ¿jugará algún papel?

Los cubanos de dentro y fuera de la isla –opositores o no-- a los que a propósito se nos escamotean las informaciones consideradas “delicadas” por los aspirantes a suceder al déspota, también tenemos derecho de estar informados. Con vistas a actualizarnos sobre esta complicada fase, exponemos a continuación un punto de vista totalmente independiente.

Tradicionalmente, el panorama político de Cuba se ha visto absorbido por un gobierno fuerte, que ha detentado hasta ahora el poder de manera absoluta e incuestionable, frente a una oposición atomizada, y nucleada en torno a 6 polos diferentes de poder, delineados en tres ejes: el eje oposición interna-exilio, el eje izquierda opositora-derecha opositora y el eje Europa (España)-Estados Unidos. Estos tres ejes, con 6 extremos, enfrentado a la estructura monolítica encabezada por Castro, pasarán ahora a enfrentar un nuevo escenario interno gubernamental.

Las huestes anteriormente fidelistas, aparentemente se han comenzado a mover nucleadas en dos polos de poder interno y adversarios: el polo joven-comunista --más reaccionario-- conocido como “Talibanes” y el polo viejo-comunista. En el primero se nuclear los miembros del “grupo de Apoyo al Comandante en Jefe”, con Pérez Roque a la cabeza y cuenta con el apoyo del dictador (mientras viva), en el segundo grupo, mas liberal, se sitúan Raúl y sus generales.

En ambos polos comunistas, existen puentes de contacto con el polo adversario. En el polo joven, los objetivos de los puentes con el polo viejo son los de ganar tiempo, hasta que la situación “post morten” se clarifique y decante, para entonces intentar un ataque al poder central; mientras que en el polo viejo, los puentes solamente pretenden mostrar una imagen “unitaria” mientras el Comandante en Jefe esté con vida. De manera que, a la muerte del dictador, veremos una escabechina –-retirada de cargos-- de los integrantes del grupo talibán.

Internamente, el grupo talibán y el grupo de Raúl tienen muchos grupúsculos, pero es el grupo de Raúl el más heterogéneo y fuerte. Es de suponer que el enfrentamiento de ambos grupos, inmediatamente después del “post morten”, el grupo de Raúl se consolide en el poder, exponiendo entonces sus contradicciones internas, en las cuales la presencia de Ramiro Valdés dentro de este grupo, significa el peligro mayor, en el seno del cual, cualquier chispa pudiera detonar una imprevisible guerra interna entre ambas facciones: el MININT vs. MINFAR.

Ante el panorama interno, los ejes de la oposición política cubana por su parte, sufren de la tradicional atomización dentro de cada uno de sus polos. Aparentemente, el grupo de Raúl ha hecho contacto con EUA y España y es de esperar que, siendo el grupo gubernamental más fuerte --y que detenta el poder de las armas-- cuente con el poyo (silencioso y no oficial) de las administraciones norteamericanas y europeas, que comenzarán entonces a presionar a Raúl por cambios dentro del régimen, procurando ventajas económicas, más que políticas.

Es de suponer también que los servicios de inteligencia europeos y norteamericanos, además de los contactos expuestos con el grupo de Raúl, hayan efectuados contactos con el grupo de talibanes, con dos objetivos: primero, tratar de detectar alguna “sangre fresca” de su seno, que garantice los cambios democráticos que se demandan por la comunidad internacional y segundo, procurando un hombre puramente pro-occidental en su seno. Es contradictorio, pero los comunistas más jóvenes dentro de Cuba, son más radicales que los más viejos y ortodoxos, a pesar de que estos últimos llevaron todo el peso de la lucha contra occidente.

De manera que, en el eje EUA-Europa, no se esperan acciones espectaculares al momento “post-morten”, porque ya todo ha sido hablado, salvo el imprevisto de una acción militar prodemocrática dentro de la isla, totalmente fuera del control del grupo de Raúl. El eje oposición interna-exilio por su parte, permanece dividido como ha sido siempre y el eje derecha opositora-izquierda opositora, corre la misma suerte divisionista, tanto dentro como fuera de la isla, por lo que ambos ejes opositores tendrán una influencia insignificante durante el “post morten”.

Si lo anteriormente expuesto tiene base real, es de imaginar que el grupo de Raúl se llevará las palmas, si es que alguna unidad militar no se revela contra el continuismo que el grupo de Raúl representa. Es importante notar, que esta chispa pudiera saltar durante el proceso de eliminación del grupo talibán, en los inicios del proceso. Sin embargo, por la composición de este grupo de jóvenes extremistas, ellos carecen casi totalmente de poder militar efectivo.

Por su parte, los miembros del MININT nucleados alrededor de Ramiro Valdés, pudieran también, en el inicio --y sin órdenes directas de nadie-- comenzar una “ajuste de cuentas” con sus congéneres del MINFAR, cobrando una vieja deuda pendiente, y este grupo si que tiene el poder de fuego de que carecen los Talibanes. Sin embargo, es de esperar que Ramiro y sus hombres esperen tiempos mejores para cobrar viejas deudas y se alíen a Raúl en los inicios.

Fidel Castro morirá, y con él sepultaremos una época triste en la historia de Cuba. Ha sido el hombre que ha “desarticulado la Nación cubana”. Todo irá a cambiar y ya nada será igual sin el viejo dictador, pero por desgracia, es preciso reconocer que circunstancias, tanto internas como externas --a las cuales la oposición política cubana no es totalmente ajena-- impedirán de inmediato el disfrute de la libertad que todos los cubanos merecemos --y que al final conseguiremos-- a no ser que alguno de los “soldados cubanos de la pupila insomne” quiera dar el paso que la patria demanda de ellos en estos momentos gloriosos por lo que atravesará la Nación cubana a la desaparición del dictador, y lance el grito mambí de ‘libertad o muerte’.