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Nota de la redacción
No hemos puesto el nombre de la persona
para evitar represalias sobre la persona o sobre sus familiares
Como me
he dado cuenta de que mi memoria falla y tengo que contar varias
veces lo mismo, he decidido escribir sobre mi último viaje
a Cuba. Lo de último quiere decir el más reciente
y también que no haré ningún otro (hasta
más ver).
Las noticias
En Cuba todo está mal. Como es de esperar para todo el
que conoce un poco la isla, Fidel es omnipresente desde que llegas
hasta que te vas. El espacio de noticias de la televisión
está compuesto por tres noticiones invariables: lo que
ha hecho Chávez, lo que ha hecho Evo Morales y por supuesto,
lo que ha hecho Fidel. Además está el parte del
tiempo y algún reportaje sobre la ayuda de los médicos
cubanos en Java, donde supuestamente los están salvando
a todo el mundo y nadie quiere atenderse si no es con ellos. Y
nada más, si acaso algo sobre los palestinos. Ni en Cuba
ni en el resto del mundo pasa nada más.
Las noticias sobre Chávez, Evo y Fidel ocupan la mayoría
del espacio informativo. Se trata de amplios reportajes que tratan
sobre lo bueno que hacen y el gran apoyo que tienen.
Según se dice en Cuba, en la calle, Evo Morales tiene octavo
grado y dijo que estaba estudiando con profesores cubanos, lo
cual explica por qué dijo que Fidel era un demócrata
cuando le preguntaron su opinión.
Para terminar con la (des)información, ya ni siquiera se
ve el triunfalismo de los sobrecumplimientos de planes de producción
y de lo bien que va todo. Eso tengo que reconocer que es un punto
a favor.
Los electrodomésticos y la energía
Existe un plan de cambio de electrodomésticos en toda la
isla por unos nuevos equipos de bajo consumo, pésima calidad
y altos precios. Están comenzando por las provincias donde
han distribuido una olla de presión eléctrica que
los cubanos llaman la Reina, que sirve para todo, una olla arrocera,
la Princesa, un refrigerador chino con la misma factura de los
rusos o los de producción nacional que todo cubano que
se respete conoce y odia. No se molestaron ni en cambiarle el
diseño. A este último lo llaman el 'Lloviznao'.
Bueno, el refrigerador- manantial cuesta como mínimo 5000
pesos cubanos, cifra que constituye 25 veces el salario medio
de un cubano. Para comprarlo casi todo el mundo necesita de un
crédito bancario, para el cual piden avales como tener
un centro de trabajo. Ya están buscando una solución
para el préstamo a las amas de casa y los desempleados.
Además están distribuyendo una hornilla eléctrica
ahorradora con la cual tardas una eternidad en hacer un café
pues se apaga cada dos por tres.
Los que tenían gas de balón y han recibido todas
esas porquerías, ahora recibirán solo 20 (¿kg
o libras?) de gas al año para el tiempo de ciclón.
El hecho es que con la subida de las tarifas de la electricidad,
la gente ha pasado a pagar hasta 200 pesos mensuales por el gasto
de energía eléctrica. Ya nos podemos imaginar, como
resuelve la gente el resto de cosas necesarias para subsistir.
Con el suministro de petróleo por parte de Venezuela apenas
se va la luz, aunque yo tuve la mala suerte de que se fuera hasta
6 veces en una noche. Y a los americanos de la Oficina de Intereses
les va peor aun, les cortaron el agua y la luz, dicen que por
averías.
A ver cuanto dura eso. No obstante, en los grandes almacenes de
la Habana quitan el aire acondicionado en horario pico, por lo
tanto si se te ocurre ir a una tienda al mediodía tienes
que sufrir calor y la mala atención acrecentada por el
malestar propio de los empleados. Aclaro para los que no saben
que cuando me refiero a grandes almacenes son las tiendas que
había antes del 59, surtidas ahora con productos de pésima
calidad y precios de boutique en divisas. Las tiendas que quedan
en moneda nacional venden cuatro cosas plásticas y cuatro
trapos que no se los pone nadie. Pero esto ya es otro tema.
Los servicios
Como es de imaginar, con el aire acondicionado apagado, el clima
que no anima a trabajar y los salarios mierderos que dan, la atención
a los clientes de cualquier establecimiento es la peor del mundo.
El servicio es lento, irrespetuoso y los precios por las nubes.
Solo se puede comer por un precio adecuado en los restaurantes
particulares, y, haciendo de tripas corazón, en el boulevar
del Barrio Chino, que está bastante cochino.
Hay algunos hoteles de primera, con muy altos precios. Esos son
para los turistas ricos e hijos de puta que van a tener sexo barato
a Cuba, porque de otra manera no mojan ni en sueños.
Todas las tiendas son feas y los productos escasos, eso sí,
los espaguetis españoles, la salsa de tomate italiana,
hay productos de todas partes del mundo incluido Estados Unidos.
A pesar del bloqueo.
La mayor parte de las veces es imposible diferenciar entre un
establecimiento en divisa y uno en pesos cubanos en cuanto a estética
e higiene, pues ambos están cochinos y feos. Los locales
en divisas de la Rampa tienen el aspecto de las cafeterías
de mala muerte que había antes del período especial.
Mucha gente se ha acostumbrado a esa decadencia y ya no es capaz
de diferenciar lo bueno de lo malo.
El transporte
El tema del transporte ya es parte del folclor. Siguen los camellos
y las guaguas imposibles.
Lo único que más o menos resuelve son los almendrones
(automóviles de los años 50) para el que puede permitírselo.
Las pocas calles arregladas de la Habana carecen de señalización
y conducir allí es casi un acto suicida.
La utopista nacional está desierta a toda hora y por supuesto
con escasísima señalización.
Los pueblos del interior
Mi pueblo está destruido, lo único que está
arreglado y limpio es la Iglesia, que fue reparada con dinero
de los cubanos que están en Estados Unidos. Por cierto,
el estado se negó a arreglar el parque de la iglesia, con
lo cual el contraste entre la destrucción y lo arreglado
es aun mayor. Además, le ha hecho creer a la gente que
el dinero lo puso Holanda.
La Habana
De la capital ni voy a hablar, da vergüenza ver cómo
una ciudad tan bella se desmorona día a día. Han
reparado algunos hoteles y edificios del Casco Viejo, nada más.
La seguridad
El título de este punto tiende a confundir, pero como en
Cuba todo es la misma mierda, puedo tratarlo desde varios ángulos.
En primer lugar la seguridad ciudadana, está cada vez peor,
la gente se siente siempre a punto de ser atracada o timada. Se
han perdido valores elementales de la convivencia. Las jineteras
(prostitutas), los pingueros (prostitutos) y los timadores son
el pan de cada de día. Y eso que sobre todo en las zonas
turísticas hay un número considerable de policías
que acosa a los 'sospechosos'.
Todo el mundo me aconsejó no salir solo de noche y si lo
hacía, mejor acompañado. Como cumplí ese
punto al pie de la letra, no puedo decir como es La Habana de
noche.
En segundo lugar, también me las tuve que ver con la Seguridad
de Estado, pues al tercer día de estar en mi casa con mi
familia sin salir a otra cosa que no fuera a las tiendas y la
tumba de mis padres, fui citado por las Oficinas de Inmigración
donde me entrevistó un oficial de allí y otro de
la Seguridad de Estado, popularmente conocido como 'Meao'. Entre
los dos me entrevistaron haciéndome un montón de
preguntas absurdas y, por supuesto, violando los derechos más
elementales de cualquier ciudadano del mundo democrático.
Intentaré resumir las preguntas y las respuestas. Las respuestas
que di y la que debía haber dado, de no estar cagado de
miedo, pues todo el que conoce Cuba mínimamente sabe que
es un país sin leyes y sin derechos:
Pregunta: ¿Cómo saliste de Cuba?
Respuesta: Por trabajo
P: ¿Trabajo particular o...?
R: Lo que quieres saber es si me quedé, sí soy quedado.
P: Esta entrevista es pura formalidad, se la hacemos a todo el
que viene... para saber cómo está. ¿En que
parte de España vives?
R: En Bilbao
P: ¿En que trabajas?
R: En gastronomía.
Respuesta alternativa: En informática
P: ¿Dónde?
R: En un bar
P: ¿Cómo se llama el bar?
R: (después de pensar un rato) ... Cliper
P: ¿Es un bar normal o uno de esos donde hay mujeres desnudas
que bajan por una barra?
R: Un bar normal donde se vende café con leche y pan con
tortilla.
P: (con aire de persona importante) Nosotros sabemos que España
está en la cola de Europa y tiene muchos problemas. Queremos
que tu nos comentes qué se dice del Comandante por allá.
R: Ni se menciona.
RA: Se pasan el día riéndose de él y lo consideran
un dictador y un hijo de puta.
P: Tu sabes de la alianza de Zapatero con ETA y que el Partido
Popular está en contra, ¿qué se dice allá
de eso?
R: Eso no es problema mío. No se de eso.
RA: Léete el periódico e infórmate.
P: ¿Pero tu no sabes? ¿Tú no lees los periódicos?
R: Sí, la página de deportes.
RA: (ya no hay más respuestas alternativas, ya era hora
de llamar a un abogado y decirles que si no tenían ningún
cargo contra mi tenían de dejarme ir, que no estaba para
hablar mierda).
P: ¿Has visitado algún otro país?
R: Sí, Italia (no dije Estados Unidos ni muerto porque
precisamente eso era lo que querían saber)
P: Ah, sí, para ver el Partenón? Que bien.
R: Sí (tuve que aguantar la risa, únicamente podía
ver el Partenón con un telescopio apuntando a Grecia)
P: ¿Y alguien ha contactado contigo para entregar algo
a alguien a aquí en Cuba? (eso es algo así como
lo que decía Gila: Alguien ha matado ha alguien...)
R: No, nadie, tu crees que yo soy comemierda, yo vine aquí
a ver a mi familia.
P: (con aire de importancia) A ver que otra cosa te pregunto...
¿y que cree la gente allá en España de lo
que pasa en Cuba? ¿alguien de los órganos de seguridad
española ha contactado contigo antes de venir?
R: Nada, a la gente de España no le importa lo que pasa
en Cuba.
P: Bueno nosotros, solo queríamos saber cómo estabas
y ver las opiniones que existen sobre el Comandante y Cuba. Y
si quieres puedes colaborar con nosotros ...
R: (Silencio y mirada seria)
P: Bueno, te deseamos una feliz estancia y si necesitas algo puedes
contar con nosotros...
R: Hasta luego.
Esto es solo un resumen. Hay detalles sobre estupideces de los
cuales no me acuerdo bien. De no ser porque me encontraba en peligro,
hubiera sido una entrevista muy divertida y una oportunidad para
cagarme un su puta madre.
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