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Hace falta una carga … para acabar la obra de las Revoluciones
Por Armando Valladares


Por el programa de televisión de Oscar Haza, A Mano Limpia, han pasado ex-funcionarios de la tiranía castrista de todas las categorías y profesiones, médicos, economistas, diplomáticos, espías, altos oficiales del ejército y los agentes de los cuerpos de la Inteligencia cubana... pero ninguno ha tenido una comparecencia más indignante y ofensiva a las viudas y huérfanos de nuestros mártires y héroes que la del ex-miembro de la inteligencia cubana, Rodríguez Menier.
Con arrogancia de matón profesional, se echaba hacia atrás en la silla y repetía que no vino aquí a pedirle perdón a nadie…Utiliza el lenguaje de los años sesenta y repetía la propaganda comunista cuando se refería a nuestros patriotas. Sigue llamando bandidos a los que se alzaron en la cordillera del Escambray y los acusó de violar a las mujeres de los campesinos, de asesinatos y no podía ocultar el resentimiento en su expresión. ¿Quién sabe qué trauma lo motiva? No dijo que lanzaron cientos de miles de milicianos y tropas regulares para capturarlos y que aquellos guerreros dieron ejemplo de coraje y valentía que son ya una leyenda.
Es bueno recordar que este señor participó en la más brutal represión contra nuestros guajiros. Para quitarle el apoyo a los patriotas alzados en armas él fue uno de los que obligaron a aquellos infelices a abandonar sus humildes bohíos sólo con lo que tenían puesto. Le prendieron fuego a las casas, envenenaron los pozos, arrasaron los sembrados y les robaron los animales y a empujones y patadas los subieron en camiones militares y se los llevaron a cientos de kilómetros, para la Habana, a las mujeres y niños los dejaron prisioneros en casas en Miramar y a los hombres los llevaron a Sandino, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río y les dijeron que cuando construyeran allí donde vivir, podrían reunírseles sus mujeres e hijos que estaban en la capital.
Durante años no pudieron salir de allí, temerosos los comunistas de que se fueran a las montañas. Así nacieron los “pueblos cautivos”. Este canalla debía pedir perdón a aquellas familias que él desalojó, atropelló, separó y destruyó sus propiedades…muchas de sus víctimas están aquí en EEUU. Cualquiera de esos que él llama “bandidos” pasará a la Historia como un patriota que luchó o dio su vida por la libertad de su patria, porque –como dijo Martí-- la historia de los pueblos la escriben los que se ...
rebelan contra las tiranías, no los que se doblegan. Rodríguez Menier se convirtió en “chivato” –lo admitió el mismo-- por miedo a buscarse problemas, por su seguridad.
En contraste con sus débiles principios en esos momentos cientos de cubanos morían en los paredones de fusilamiento…o escapaban o conspiraban. El eligió infiltrarse para delatar a sus compañeros revolucionarios. En su miseria puso en dudas las violaciones de los Derechos Humanos en las cárceles... y en el colmo de la desfachatez, justificó el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, exactamente con los mismos argumentos que utiliza la dictadura cubana.
El análisis de su justificación de por qué había que derribarlas puso al descubierto la naturaleza criminal y asesina de este Rodríguez Menier. En cuántos hechos inconfesables no habrá participado este hombre cuyos parámetros morales han quedado al descubierto en esas declaraciones suyas donde no tiene un átomo de respeto por la vida de un ser humano.
Y me pregunto: ¿cuántos prisioneros inermes pudo haber asesinado, torturado...? Cuando Oscar Haza le preguntó qué sintió él ante la monstruosidad jurídica cometida con los pilotos juzgados dos veces y que pensaba al ver aquella orgía de injusticias, de abusos e ilegalidades y Rodríguez Menier respondió con arrogancia que él era entonces revolucionario, admitiendo tácitamente su apoyo a los crímenes, a los fusilamientos sin juicio, al despojo.
No se trata de que venga a pedir perdón, razones y crímenes y atropellos cometió suficientes y mucho daño hizo, como para que lo hiciera. Pero venir a estas alturas a llamar bandidos a los heroicos mártires del Escambray, a justificar el asesinato de nuestros compatriotas de Hermanos al Rescate, a difamar y hurgar en las heridas de sus víctimas es una provocación que sólo se puede definir con una palabra: MISERABLE.