Declaraciòn de Principios de la Oposiciòn Interna.



Las organizaciones disidentes abajo firmantes, que coincidimos en nuestro propósito de luchar pacíficamente por una apertura democrática en nuestra Patria, hemos acordado lo siguiente: DECLARACION DE PRINCIPIOS.

1. Afirmamos que la disidencia cubana está esencialmente unida en los objetivos comunes de lograr el pleno respeto de los derechos humanos, la liberación de los presos políticos, la apertura económica y la estructuración de un estado democrático de derecho.

2. Al propio tiempo, constatamos que la disidencia es también plural, ya que está compuesta por personas y entidades que, aunque coinciden en su inconformidad con el sistema totalitario imperante, poseen concepciones diversas en materia política, económica y social, criterios encontrados acerca de temas específicos, así como diferencias en sus tácticas y métodos organizativos.

3. Proclamamos que es válido que los diferentes grupos que lo tengan a bien lancen proyectos, iniciativas e ideas de trabajo diversas; así como que se coaliguen y agrupen del modo que estimen pertinente. De manera análoga, rechazamos toda pretensión de que la generalidad de las organizaciones disidentes esté en la obligación o el deber de apoyarlos.

4. En razón de ese mismo carácter plural de nuestro movimiento, dejamos constancia de que ninguna persona está facultada para hablar en nombre del conjunto de la disidencia; los pronunciamientos que cada quién haga deben ser formulados únicamente en nombre de la organización o agrupación correspondiente.

5. Repudiamos, como contraria al espíritu democrático de nuestra lucha, toda declaración pública de un disidente en la que se censure a otro u otros a causa de la tendencia que profese dentro del abanico de ideas democráticas, en razón de la postura que asuma ante un proyecto, iniciativa o idea de trabajo específica, o por sus métodos organizativos o tácticos de lucha.

6. Estimamos que las relaciones personales entre los disidentes deben reflejar la unidad esencial de nuestra lucha pacífica. Por consiguiente, ellas deben tener un carácter cordial, respetuoso y fraternal.

7. Reconocemos que sí son admisibles la discrepancia y el debate respetuoso en el terreno de las ideas, pues estamos convencidos de que lo contrario entrañaría un inaceptable menoscabo del inalienable derecho humano a la libre emisión del pensamiento.

8. La profunda verdad y la pureza de nuestros ideales patrióticos y democráticos deben reflejarse constantemente en toda nuestra actividad pública. Por ende, los disidentes cubanos rechazamos tajantemente el engaño y la mentira. Proclamamos que las informaciones que suministremos y los datos biográficos que brindemos deben ajustarse a la más estricta verdad. Quién no respete este principio, estará suministrando al régimen totalitario armas con que atacar y denigrar a la disidencia en su conjunto, y por ello merece nuestro más decidido repudio.

La Habana, 3 de julio del 2003.
Firmada Por Gustavo Arcos Bergnes, Félix Antonio Bonne Carcassés, Vladimiro Roca Antúnez, René Gómez Manzano y Elizardo Sánchez Santa Cruz.