"LA NUEVA PORRA"
por Luis Alberto Ramírez

Antiguamente, en el ámbito militar, el soldado que ejecutaba el tambor mayor del regimiento llevaba un largo bastón, con el puño de plata y mucha historia detrás, al que se llamaba "porra".

Por lo general, este bastón era clavado en un sitio alejado del campamento y señalaba el lugar al que debía acudir el soldado que era castigado con arresto: "Vaya usted a la porra", le gritaba el oficial y el soldado, efectivamente, se dirigía a ese lugar y permanecía allí durante el tiempo que se mantenía el castigo.

Posteriormente, fue cambiada la forma de castigo, pero la expresión mandar a la porra quedó en el uso del lenguaje del pueblo con un matiz netamente despectivo.

Quizás es por ello que a los seguidores del General Machado en Cuba se les llamó "porristas" porque daban golpes a diestra y siniestra a todos los opositores del General, eran turbas paramilitares compuestas por esbirros que sin escatimar edad ni sexo arremetían en contra de todo lo que disintiera de la autoridad de Machado.

Mi tío Humberto Montano Mesa, Juez de Santamaría del Rosario por allá por los años cincuenta's, me contó lo que el pudo ver el día que cayó el General Machado. Según mi viejo tío y amigo, tenia veinte años cuando tumbaron a Machado, ese día fue de sangre, mucha sangre, según me dijo, él vivía por allá por Santa Catalina y ese día caminó por la calzada del Cerro hasta llegar a Ataré, por el camino pudo ver muchos cadáveres en la calle, la mayoría de porristas que habían sido ajusticiados por los militares acuchados por las turbas del pueblo que en las calles pedían venganza, otros estaban colgados de los alerones de las casas, ahorcados con alambres de púa, aquello era un verdadero pandemonio. En la calle Vernaza por allá por la Habana Vieja pudo ver corriendo a un negro grande y fuerte que había sido boxeador, de apellido Mena, que a la sazón era ex-jefe de una brigada de porristas, detrás de él una turba con palos y armas filosas como machetes y cuchillos.El tipo se metió en una carbonera abandonada y quedó arrinconado al final como una rata, las gentes entraron en el lugar con la intención de linchar al negro, pero unos militares impidieron que lo lincharan porque unos segundos antes de que la plebe lo asechara lo ultimaron de un balazo en la cabeza, aun así la turba le propinó una paliza después de que el negrota era cadáver. Mi tío me contaba esto con lágrimas en los ojos, en un muro de Ataré se podían ver incrustados en la pared restos de sesos, cabellos sangrantes aun frescos de personas que habían sido ajusticiadas por ráfagas de fusilería, mi tío me dijo que aunque había pasado muchos años después de esa masacre popular, todavía no se le había quitado los deseos de vomitar Quiera Dios que nunca mas nuestro pueblo tenga que experimentar nada parecido" concluyó la historia mi viejo tío y amigo, no sin antes poner el pañuelo sobre su rostro y sacudirse la nariz.

Es triste escuchar este tipo de anécdota, es triste saber que mis hermanos llegaron a tanto, es triste saber que las turbas asesinas e ignorantes son capaces de dañar fisicamente a una persona por el solo hecho de pensar diferente, es muy triste saber todo eso, pero mas triste aun es saber que la historia suele repetirse, en la mayoría de los casos como comedia pero, en el caso de Cuba la historia está a punto de repetirse otra vez como tragedia, y la muestra la tenemos en lo que esta ocurriendo últimamente con los porristas de Castro, la porra con Castro se repite, cientos de porristas amaestrados por la policía política, alimentados y acuchados por militares se acumulan por tongas frente a las viviendas de opositores a ofenderlos, maltratarlos y golpearlos bajo la mirada supervisora del régimen castrista. Esto ya se esta haciendo costumbre, después de que la Unión Europea aflojara las sanciones a Castro aparentemente el tirano se ha envalentonado y las consecuencias no se hacen esperar, desde el día 13 de Julio para acá las nuevas brigadas porristas de respuesta rápida no descansan.

Antes de las 7 de la mañana del día de hoy agosto 11 del 2005, una turba gubernamental se congregó frente a la vivienda de Martha Beatriz Roque para impedir que se realizara una reunión que había sido convocada por el liderazgo de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil para las primeras horas de la mañana.

La turba, integrada casi en su totalidad por las mismas personas que la conformaron el pasado martes frente a la casa de Humberto Guerra Perruguría, empujó repetidamente a Félix Bonne Carcassés para impedirle la entrada al pasillo que conduce al apartamento donde vive Martha. Tampoco permitieron que Jacqueline Montes De Oca entrara ni siquiera a recoger ropa suya, que se encontraba en el apartamento. Le dijeron a Jacqueline que no volviera a presentarse en aquella casa. Ninguno de los opositores citados pudo entrar.

Recuerdo con dolor aquellas palabras de mi Viejo tío y amigo, pero lo que mas me duele es comprender que, aquellos deseos de querer que en Cuba esa historia no se repita no van a ser posible, no porque yo no lo desee, no porque Cuba lo necesita, sino, porque si siguen así las cosas, la historia se va a repetir, y no como comedia, sino, como trajedia.