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"SIN REFORMAS, A CUBA LE PASARA LO QUE A LA URSS"
Su nombre no suena a habanera, pero Heinz Dieterich, amigo de
Raúl Castro y Felipe Pérez Roque, admirador de Fidel,
sabe de qué habla cuando se refiere a Cuba. Marxista convencido
y asesor de Hugo Chávez, el académico lanza una
mirada crítica a la Cuba post-Castro.
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Para entender esta entrevista hay que partir de una premisa clara:
Heinz Dieterich simpatiza con el régimen cubano, y no lo
esconde.
..."yo difiero de la idea del hombre nuevo. Crear al hombre
nuevo en un mundo capitalista no puede funcionar. ¡Cuba,
que ha estado cerrada al mundo capitalista por 46 años,
no logró generar a ese nuevo hombre!
Y si en las condiciones de Cuba no se logró,
me parece que se demuestra empíricamente
que más allá de una minoría de la población,
no le puedes cambiar el software al resto..."
Alemán pero residente en México, este doctor de
Ciencias Sociales y Económicas de la República Federal
de Alemania (RFA) llama "mi comandante" a Fidel Castro,
no toma Coca Cola y les dice "gusanos" a los cubanos
exiliados en Estados Unidos.
A pesar de ello, mira sin clichés al futuro: acaba de
publicar "Cuba después de Fidel. ¿Podrá
sobrevivir la revolución?", firmado por él
mismo, por Fidel Castro y por Felipe Pérez Roque, porque
el comité central del Partido Comunista Cubano (PCC) lo
autorizó a utilizar en él discursos de los dos funcionarios,
previa revisión del texto a manos de esa entidad. Su reflexión,
sin embargo, permanece, fruto de dudas nacidas el 17 de noviembre
de 2005, cuando Fidel, en un discurso, por primera vez planteó
la posibilidad de que "el proceso socialista" pudiera
ser revertido.
Partamos de una premisa: el proceso socialista cubano corre el
riesgo de derrumbarse.
Sí, claro. Y este es el elemento de sorpresa. En un discurso,
Fidel mismo planteó que después de su muerte quizá
la revolución pudiera ser reversible, y no por una cuestión
externa. Dijo: "Nosotros mismos podríamos destruir
la revolución". Después él preguntó
por las ideas que pueden impedir que eso ocurra, y eso es lo que
me da la base moral para analizar esta situación.
¿No es subestimar a los Estados Unidos decir que tras
la muerte de Fidel el socialismo no puede caer por una influencia
externa?
Cierto, la revolución puede caer por una incidencia externa,
pero no por la vía militar, como decía Fidel. El
imperialismo es más peligroso por las vías civiles,
culturales, que por la vía militar. La influencia externa
puede llegar a ser decisiva, pero la influencia interna es más
peligrosa para que todo termine.
Vale recordar que, tras 72 años de régimen, la
Unión Soviética (URSS) no cayó por una influencia
externa.
Por supuesto. Fidel, que ha estudiado extensamente el proceso
de la caída de la URSS, sabe muy bien por qué cayó.
Podemos decir que el sistema falló porque era un sistema
piramidal, y las decisiones las tomaba una pequeña cúpula.
En la URSS, la estructura piramidal jugó contra el sistema
socialista, porque la gente no estaba acostumbrada a defender
al sistema: el sistema no tenía una interacción
con la gente.
De hecho, la gente que hizo la reversión del proyecto
de Lenin en la URSS fue gente que nació en los mismos centros
de poder que debían evitar que eso sucediera: el buró
político y la KGB. Así que tienes que preguntarte:
¿es esto casual o tiene que ver con la constitución
del partido? Y esto se repitió en otros países,
como en Polonia. Lo que quiere decir que no había tradición
revolucionaria.
Usted ha dicho que las alternativas de Cuba a mediano plazo pasan
por sucumbir al capitalismo o asumir otra forma de economía.
¿Esto implica que se tiene que moderar el sistema después
de Fidel?
Estaría en desacuerdo con el término moderación,
porque si lo usas partes del supuesto de que hay radicalismo en
Cuba. El problema de Cuba no es el extremismo. Cuba no es un país
talibán. El problema es el ciclo de vida productivo. Hace
30 años tú escribías con una máquina
mecánica, hace 20 con una eléctrica, y ahora con
computadora, y ante un cambio tan dramático de las condiciones
de vida, pretender que esto no afecte a las instituciones sería
una burrada.
La economía y la tecnología centradas en el Estado,
donde el Estado planifica hasta el último quiosco, es algo
que jamás va a funcionar. Siento que en la nueva economía
tenemos extraordinarias posibilidades de una conducción
mucho más eficiente, a raíz de la informática,
y no utilizar eso te lleva a colapsos.
Cuba, según el mismo Fidel, tiene altos índices
de corrupción. ¿Eso no dificulta los cambios económicos?
Me parece que Raúl (Castro) es una persona realista y
que entiende que hay deficiencias cuando el Estado controla en
extremo los elementos económicos. La gente roba cuando
no tiene lo suficiente o cree que no lo tiene o se distribuye
mal. Entonces se genera el mercado negro.
En Cuba vas a tener que hacer lo que hizo Lenin: descentralizar
la planeación, porque el Estado no tiene la capacidad de
sustituir el sistema cibernético del mercado. Si quieres
planear la economía que hoy día está en manos
de los grandes capitalistas, y sustituirla por el pueblo, no te
va a funcionar. ¿Cómo puedes hacer esto con gente
que no entiende de economía? Hay que ser realista...
¿El avance de la corrupción en Cuba no demuestra
acaso que flaquea la llamada "ética revolucionaria"?
Hay varios factores...: primero, el bloqueo, que reduce el nivel
de vida. Segundo, la educación no genera héroes...
Puedes tener una parte heroica de la población, un 10 por
ciento en tiempos normales, mientras que en tiempos heroicos la
mayoría lo es. Y con la educación quizá logras
otro 10 por ciento, pero con ese porcentaje no puedes detener
la corrupción por conciencia.
En Cuba, cuando alguien vende algo en la puerta de su casa, miembros
del partido también lo compran. No somos ángeles,
somos seres humanos.
Decía Fidel: "Sin valores éticos, no hay valores
revolucionarios". Si unimos la corrupción con su argumento
de que no se logra imprimir valores heroicos con la educación,
el panorama se vuelve más negro.
Fidel tiene razón, pero yo difiero de la idea del hombre
nuevo. Crear al hombre nuevo en un mundo capitalista no puede
funcionar. ¡Cuba, que ha estado cerrada al mundo capitalista
por 46 años, no logró generar a ese nuevo hombre!
Y si en las condiciones de Cuba no se logró, me parece
que se demuestra empíricamente que más allá
de una minoría de la población, no le puedes cambiar
el software al resto.
Lo que necesitas es cambiar las instituciones. La participación
de la economía tiene que tener marco, micro y medio: presupuesto
nacional, municipio, empresa. Pero tú puedes empezar a
discutir las alternativas del presupuesto nacional y hacer un
plebiscito cada año, porque la democracia participativa
hoy sí es posible, por la informática. A esto me
refiero con lo de que es un debate de la "informática
del Estado". Y esto es un ejemplo. En el momento en que la
gente decida parte del presupuesto nacional, va a empezar a interesarse
por la economía.
Según usted, Cuba ha alcanzado los mismos logros que la
República Democrática Alemana (RDA) y la URSS, pero
en esos casos los logros no evitaron su implosión cuando
les faltó su principal fuerza de cohesión: un líder
del partido.
Cuba puede terminar en el capitalismo, en eso estoy de acuerdo
con Fidel. Veo un peligro real de que la revolución termine
en un sistema socialdemócrata o peor, y por eso digo que,
si no se hacen las reformas económicas, a Cuba le va a
pasar lo que a la URSS. Eso se sabe científicamente, se
podría decir. Pero Cuba puede aprender del pasado.
¿De verdad cree que la muerte de Fidel se pueda solventar
con esa débil ventaja: la capacidad de Cuba de aprender
de la URSS?
Pienso que sí. Esos precedentes hacen a la dirección
cubana tener mucho más claro lo que no hay que hacer. Sí,
es una ventaja histórica, aunque esto no automáticamente
garantiza que se encuentre una vanguardia dentro del partido que
tome las inferencias positivas. Ellos pueden saber lo que no hay
que hacer, pero eso no equivale a saber lo que sí hay que
hacer.
Cuba tiene, sin embargo, un gran potencial para emprender el
camino al socialismo del siglo XXI, porque tiene una población
muy bien educada y porque el Estado tiene un poder extraordinario,
miles de veces más que en Venezuela. Ahora, una cosa es
ver el camino y otra es convencer a los demás de que lo
caminen...
Sigamos con la RDA como ejemplo. Bastó el dinero de la
República Federal Alemana (RFA) para acabar con su vecino.
¿No podría EUA seguir esa enseñanza?
Sin duda. Hay peligro en que se le diga a la gente de Cuba que
va a vivir como la gente de Miami una vez boten el sistema anterior.
Esto fue efectivamente lo que hizo colapsar a la RDA: el avance
decisivo del capitalismo cuando se ofreció convertir un
marco de la RDA por un marco de la RFA. En ese momento, los 40
mil marcos alemanes que tenías en tu banco se convirtieron
en una mina de oro. Y para Cuba, ese paradigma sería Estados
Unidos.
Hay una frase de Gabriel García Márquez en su libro:
"Fidel es a la vez jefe del Gobierno y de la oposición".
En ese sentido, ¿no se quedará Cuba sin un bloque
dispuesto a cuestionarse?
La afirmación del Gabo significa que la interacción
entre diferentes fuerzas que necesitas para que un organismo sea
vivo está, en Cuba, personalizada en Fidel. Y si él
tiene razón y ese centro de movimiento es Fidel, obviamente
su muerte va a generar otro tipo de dinámica.
Pero la pregunta para mí sería: ¿Qué
fuerza tiene cada una de las corrientes dentro del PCC? ¿Cuál
de sus tres corrientes determinará el rumbo de Cuba? ¿La
conservadora, la vanguardista o la centrista? ¿Por qué
podría la generación que no vivió la revolución
querer seguir con este sistema en Cuba?
Ese es un peligro. Stalin dijo: "La primera generación
conocíamos 'El capital', de Marx. La segunda se tuvo que
sacrificar en la Segunda Guerra Mundial. La tercera generación
solo conoce el marxismo por folletos".
Hay una "desustancialización teórica"
en cada generación, y esto te lleva, junto con el impacto
de la globalización, a que la nueva generación cubana
tenga un nuevo pensamiento distinto al de la teoría revolucionaria.
Y es un problema que no se puede resolver apelando a la buena
voluntad de los jóvenes.
Cuba necesita un nuevo proyecto histórico que entusiasme
a la juventud de hoy como el anterior entusiasmó a los
jóvenes de la revolución. Y ni el viejo discurso
del ser heroico ni el de crear un hombre nuevo podrán hacerlo.
Cuba se va a estrellar contra la realidad si no es capaz de crear
un proyecto nuevo. Perderá a la mayoría de la juventud.
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