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Revista Amanecer: Entrevista a Juan Carlos González Leiva
Por Luís Esteban Espinosa


Entrevista del periodista independiente de la agencia jóvenes sin censura; Luís Esteban Espinosa, al Presidente de la FCDH Fundación Cubana de Derechos Humanos Licenciado Juan Carlos González Leiva, sobre los actos de repudio.

Me encuentro en la vivienda de Juan Carlos González Leiva (foto der) , abogado invidente y Presidente de la FCDH, y deseo recoger sus impresiones a cerca de los actos de repudio:

L.E: ¿Juan Carlos. Qué es lo que más te impresiona de los actos de repudio?.
J.C: la violencia, la agresividad, el odio, la participación de los niños y las groserías que se utilizan en los discursos de los “oradores”.

L.E:¿Cómo te sientes cuando sufres un acto de repudio?.
J.C: se siente una mezcla de sentimientos, a veces un estado depresivo, otras alegre, pues te das cuenta de que existes, que te tienen en cuenta y que el gobierno está perdiendo.

L.E:¿Qué te gustaría que sucediera y que no te gustaría, en un acto de repudio?
J.C: me gustaría que hubieran cámaras de videos para que tomaran las imágenes de todo lo que sucede, para que el mundo vea como es la represión en Cuba y también para que quede para la historia la verdad de este sistema . Que la población participara, pero del lado en que se defienden los Derechos civiles del hombre y no del lado de los que los atropellan. No me gustaría que sucediera un derramamiento de sangre o una confrontación civil.

L.E:¿Cómo describes un acto de repudio?
J.C: es algo muy feo, desastroso, criminal, que atenta contra la dignidad de las personas y sus Derechos elementales. Es un acto de fuerza y de violencia, que tiende a crear el pánico, el terror, el miedo., No solo a los disidentes pacíficos, sino también a las personas que intenten sumarse a la lucha pacífica. Además lo hacen para demostrar, quién es el más fuerte, para perpetuarse en el poder.

L.E:¿Quiénes participan en estos actos?
J.C: participan.. Personas de baja catadura moral, delincuentes con cuentas pendientes con el estado, el gobierno y el fisco, a los cuales se la conmutan sólo por participar en ellos y con eso lo comprometen, alcohólicos, prostitutas, ex-presidiarios, drogadictos, y por supuestos agentes del terror y militares.

L.E: cuando transcurre un fenómeno de estos, ¿dónde te gustaría más estar, en la calle , o en la casa?
J.C: es importante estar en la calle, porque es donde se obtiene la victoria, donde el pueblo puede conocer ¿qué son los Derechos Humanos? y quienes defienden estos Derechos, Pero me siento más protegido dentro de la casa.

L.E:¿Cómo afecta a los familiares un acto de repudio?
J.C: los afecta terriblemente más que a los defensores de los Derechos Humanos, porque nosotros sabemos lo que queremos, pero los familiares son victimas inocentes, son personas que no están preparados sicológicamente para hacerle frente a estas turbas. En ocasiones los más afectados son los niños, ancianos y mujeres que sufren al escuchar las amenazas de estas; “que los vamos a matar, le vamos a pegar candela a la casa”, el pánico del linchamiento anunciado, deja huellas imposibles de olvidar jamás

L.E:¿qué mensaje les transmitirías a las personas que integran esas turbas?
J.C: un mensaje de que no se dejen utilizar como instrumento del gobierno. Las cosas en Cuba van a cambiar, para el bien de todos. Que un día habrá un estado de justicia, un estado de equidad, de reconciliación con justicia, pues ellos tendrán en sus conciencias, la sanción de haber hecho estos actos vandálicos y criminales. Que están trabajando contra ellos mismos, porque estos actos no son hechos contra los disidentes pacíficos solamente, sino que también es en contra del pueblo y contra ellos mismos, retrasando un proceso que es ya inevitable, que es el cambio en Cuba hacia la democracia, hacia los Derechos Humanos y hacia la prosperidad. Que traten de estudiar, de informarse sobre los Derechos Humanos y que busquen a dios y lean la Biblia para que puedan cambiar de opinión.


Ha sido una entrevista en la Secretaría Nacional de la FCDH a su Presidente Juan Carlos González Leiva
por el periodista independiente Luís Esteban Espinosa. (foto izq.)