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Entrevista a Yazel Benítez Caballero, Presidente
del Movimiento por la Igualdad de Derechos de la Comunidad Gay en Cuba.

Por Daniel García Carrera

Me costó mucho trabajo contactar con un gay cubano y disidente. Además de los degradantes momentos que está malviviendo la comunidad gay de la isla, quería saber cómo ve un homosexual opositor al régimen y de una generación menor a la mía, la situación actual de la isla.

A fecha de hoy y seguramente de mañana, los homosexuales que viven en Cuba no pueden reunirse en sitios públicos. Mucho menos mostrar abiertamente su homosexualidad. Los que lo hacen son constantemente perseguidos, reprimidos y humillados por la “in”cultura que ha promovido el régimen de Fidel Castro durante cuarenta y ocho años.

Tuve que hacer muchas llamadas y esperar varios días. Cuando pensé que la llamada nunca llegaría, entonces contactó conmigo. Por el teléfono fue escueto.

A la mañana siguiente fui puntual. Yazel me esperaba vestido de negro. Desde hace muchos años lleva luto en su conciencia.

Mi adrenalina estaba disparada. Fuimos a un sitio seguro (según él) y comenzamos a hablar.

Daniel: ¿Cómo viven los cubanos de las provincias la situación por la que atraviesa la isla?

Yazel: En este momento son pocos los cubanos que tienen un salario digno que corresponda con sus puestos de trabajo. Por esa situación muchos tienen que revender en el mercado negro todo lo que les cae en las manos. Lo hacen para sobrevivir e intentar llevar un plato de comida a casa. Sin embargo el gobierno los reprime constantemente. El Estado no está concediendo a los cubanos ningún permiso o licencia para comerciar. Quien lo hace se expone a decomisos, detenciones y multas de miles de pesos.

Daniel: ¿Cuánto es el salario medio de un cubano?

Yazel: El salario más bajo de los cubanos es de cinco o seis dólares al mes. El del cubano más alto puede llegar a veinte dólares. Estos últimos serían los médicos, ingenieros y personal más preparado.

El régimen totalitario no ha aportado ningún desarrollo económico a nuestro país. Lo que ha hecho es atrasarnos. El adelanto económico sólo se ve vigente en los dirigentes de la cúpula del sistema.

Daniel: ¿Cómo hacen estos profesionales para superar tal frustración?

Yazel: Te voy a poner ejemplos de médicos, ingenieros, profesores pedagogos y de deportes que se encuentran en estos momentos en Venezuela y otros países cumpliendo misiones humanitarias.

Esa ayuda Cuba no la brinda desinteresadamente. Siempre lo hace con un interés y algún propósito. Te pongo el ejemplo de Venezuela porque es el que más nos afecta en estos momentos. Fidel Castro está enviando toda esta asistencia a cambio del petróleo que necesita para mantener su dictadura.

En los hospitales hay listas de espera de médicos y sanitarios que salen con orgullo a cumplir esas misiones. Gracias a estos apoyos internacionalistas los cubanos pueden comprarse un DVD, un equipo de música, un televisor, muebles para su casa y a algunos hasta les alcanza para equipar la cocina y comprar algo de ropa. El mundo entero los ve como héroes y ellos lo hacen como un medio de subsistencia.

El problema es salir de Cuba y da igual para donde sea. En Venezuela está Chávez pero se puede comprar todo lo que no hay aquí porque la economía de Venezuela no es como la de Cuba.

Daniel: ¿Se respetan en la Cuba del dictador Fidel Castro los Derechos Humanos?

Yazel: Felipe Pérez Roque el ministro de Relaciones Exteriores cubano no se cansa de mentir en las Naciones Unidas diciendo que Cuba es un ejemplo de cómo se respetan los Derechos Humanos en el mundo. Mientras que aquí en Cuba no se pueden expresar las ideas. Nos obligan a guiarnos por el proceso revolucionario. A jurarle devoción al comunismo y al máximo líder de la revolución. Aquellas personas que desobedecen las órdenes del régimen pueden ser encarceladas o constantemente vigiladas por los C.D.R.*

Daniel: ¿Has tenido problemas con la “injusticia” por tus ideas?

Yazel: Un día antes de La Primavera Negra* fui detenido por la Seguridad del Estado cubana. Me condujeron a la sede de la policía política. Allí un oficial comenzó a recitarme la doctrina comunista que desde la escuela nos imponen: que la revolución me ha dado estudios, que me ha dado salud, que me lo ha dado todo. Que mire lo que hace Cuba por Venezuela, por Guatemala, por Bolivia, etc.

Le respondí que me parecía muy bien ya que esos actos estaban basados en las Naciones Unidas. Pero que no se preocuparan tanto por lo que pasaba fuera, sin poder mejorar lo de dentro de la isla. ¿Cómo vas a arreglar la casa ajena si la tuya se está cayendo?

El oficial me respondió que aquí en Cuba todo está arreglado.

Si en Cuba todo estuviera arreglado no hubieran disidentes. La gente no poseyera un terror generalizado. Los enfermos tuvieran las medicinas adecuadas. No hubiera presos políticos. No existiría Fidel Castro.

También he sufrido torturas psicológicas. Me recordaban constantemente que fuera de la prisión estaba mi madre y que si colaboraba con ellos, ella dejaría de sufrir. Cuando ven que no pueden callarte intentan destruirte psíquicamente para enfermarte de los nervios y entonces se corre la voz en tu ciudad como que estás loco. Lo hacen para desacreditarte ante el pueblo. En Cuba a las personas que hablan la verdad les dicen que están locos o que están hablando mierda…

Hace sólo unos días se me hizo otra detención arbitraria. Se me acusa por mis ideas políticas, por falsificación de unos documentos que nunca había visto y por atentar contra la figura política del “gobierno” cubano. Yo les dije que estaba usando mi libertad de expresión. Que para mí, el responsable de las calamidades que pasa el pueblo cubano es él. Fidel es el responsable de los cubanos que se someten al éxodo masivo.

Es importante que el mundo sepa que los cubanos no vamos hacia ningún lugar. Todos salimos huyendo de la dictadura de Fidel Castro. Para donde sea. Estamos esparcidos por todo el mundo porque para donde quiera que nos dan un visado salimos corriendo y huyendo.

Aquí es bien difícil que termine la dictadura. El Gobierno tiene un aparato represivo muy bien fabricado que no permite a nadie moverse. Es bien sabido que todos los opositores del régimen tenemos una persona que nos vigila.

Daniel: ¿Cómo se puede vivir en un país como éste siendo disidente?

Yazel: Lo nuestro es un sinvivir. Gran parte de la oposición en Cuba está dirigida y estrictamente vigilada por la Seguridad del Estado. He analizado como funcionan. Hay una red de espías en toda la isla y están infiltrados en cualquier grupo de opositores por muy pequeño que sea. Aunque a veces sabemos quienes son tenemos que disimular.

La policía política, que es el peor órgano represivo de la dictadura, cuando ve que no te puede controlar, que te estás saliendo de los límites que tiene marcados, viene, te amenazan y te detienen. O nos estamos tranquilos o nos meten quince o veinte años en la cárcel.

Yo soy un opositor que vive la realidad. Si esto sigue como está podemos tener otros treinta años de dictadura. Castro podría morir mañana, pero tiene la maqueta tan bien preparada que podría venir otro y seguir la dictadura sin límite en el tiempo.

Daniel: ¿Por qué el pueblo no se revela contra estas injusticias?

Yazel: Es imposible. Si estás vigilado constantemente por los C.D.R.* saben todos tus pasos, escuchan tus llamadas telefónicas. Cuando te creen peligroso te encarcelan rápidamente, entonces ¿Con quién te vas a organizar para luchar?

Estos ejemplos los han citado los mismos mandos de la dictadura cuando huyen aterrados hacia los Estados Unidos porque no son capaces de dimitir de sus cargos y quedarse a vivir en Cuba.

Cuando Castro tomó el poder en 1959, comenzó a fusilar a los asesinos de la dictadura de Fulgencio Batista. Después terminaron ejecutando a personas inocentes que hacían daño al régimen porque no claudicaban en sus ideas. Intentaron acabar hasta con los homosexuales.

Daniel: ¿Cómo es la vida de los homosexuales en una dictadura militar comunista como la de Fidel Castro?

Yazel: Los homosexuales siempre hemos vivido en nuestro país un rechazo social y una represión terrible. No podemos olvidar los campos de concentración llamados UMAP que mandó a construir Fidel Castro para meter en ellos a todos los estigmatizados sociales en aras de crear al hombre nuevo. En ellos torturó salvajemente a prostitutas, homosexuales, religiosos y a todo el que calificaran ellos de contrarrevolucionario.

Daniel: ¿Qué queda hoy en día de los inicios de la revolución cubana?

Yazel: La revolución cubana se ha convertido en oportunista ya que los dirigentes viven exprimiendo a los que están más abajo. Los policías e inspectores en su mayoría son corruptos que piden regalos o dinero para permitir al pueblo cubano la diaria supervivencia a la que se ven obligados.

Daniel: ¿Por qué cuando hay un discurso de Castro o alguna manifestación, se ven las calles llenas de gente apoyándolo?

Yazel: Te voy a poner el ejemplo de lo que viven todos los cubanos. Aquí en Cuba todo está controlado, dirigido y militarizado por el régimen. Desde los niños de cinco años en las escuelas hasta los adultos en sus centros de trabajo están controlados por un expediente acumulativo donde están anotadas las aptitudes políticas de cada uno.

Además de ser obligados les dan una camiseta. Da igual la desfachatez que ponga la propaganda. Les pagan doble el salario de ese día. Les permiten beber alcohol y lo más importante, no son tachados de contrarrevolucionarios.

La mayoría de ellos no se entera de lo que dice Castro en los discursos porque están de fiesta o charlando con sus amistades.

Con esta “intachable” actitud, cuando algún día puedas comprar un televisor, estas actividades sirven como aval revolucionario para adquirirlo.

Daniel: En un país con tanto hostigamiento ¿Por qué no se marchan más cubanos de la isla?

Yazel: Porque el régimen dictatorial viola constantemente el derecho que tenemos todos los seres humanos de salir y entrar de nuestro país. Nadie puede comprar un pasaje e irse de vacaciones fuera de Cuba. Para lograrlo hay una serie de condiciones que cumplir. Sería como ganar la lotería en un país donde el juego está prohibido.

Sin embargo si las sedes diplomáticas que están establecidas en Cuba dieran visados o asilo político a todos los cubanos, en Cuba sólo se quedaría un diez por ciento de la población y no todos serían simpatizantes del régimen.

Daniel: ¿Qué mensaje envías a la comunidad internacional?

Yazel: Necesitamos la unidad de los cubanos del exilio y de la isla ya que solamente los cubanos seremos capaces de acabar con este sufrimiento. Pero también necesitamos el apoyo de grandes potencias extranjeras que nos ayuden a establecer la democracia en Cuba sin que haya derramamiento de sangre.

Nuestra conversación fue interrumpida por su madre. Cuando escuchó de lo que estábamos hablando rompió a llorar porque teme por la vida de su hijo.

En ese momento mi prioridad fue calmar el terror de los ojos de su madre antes que cualquier ideología.

Lo antes expuesto nos demuestra que Cuba está dirigida por la mala cabeza pensante de un asesino peligroso para la humanidad.

Me gustaría pedir a las asociaciones competentes que aboguen por Yazel Benítez Caballero asignándole un patrocinador que le haga un seguimiento. Recuerden que vive en Cuba, una isla “encantada” por un hechicero diabólico. Un país donde está prohibido pensar, hablar y actuar diferente al régimen. Quien lo hace se enfrenta a condenas que pueden llegar a cadena perpetua o fusilamiento.

Por las declaraciones que aquí hace puede peligrar su vida. El dictador Fidel Castro puede encarcelarlo mañana, pero sus ideas son tan grandes que sobresaldrán por encima de las rejas.

Daniel García Carrera

*C.D.R. (Organismo represivo de vigilancia que la dictadura de Fidel castro creó para tener controlados a todos los ciudadanos desde sus propias casas).

*La Primavera Negra (El 18 de marzo de 2003 cayó sobre la disidencia cubana una oleada violenta y represiva sin precedente. En tres días fueron detenidos noventa opositores con la excusa de que eran “agentes del enemigo norteamericano”. Entre ellos figuraban periodistas, escritores, poetas, bibliotecarios, etc. Sobre setenta y cinco de ellos cayó todo el peso de la “ley cubana” y unas condenas de entre catorce y veintisiete años de cárcel).