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Primera edición
Copyright © 1995 by Norberto Fuentes, and The International
Republican Institute
[Primer libro cubano en Internet, octubre de 1996. Editado por
Modesto Arocha,
de Alexandria Library Incorporated]
Índice
Reconocimiento y advertencia
i. El año que vivimos en peligro
ii. ¡Victoria! ¡Victoria! ¡Los niños
se rinden!
iii. La Habana no se entrega
iv. El Dunquerke de los pobres
Aportes al genocidio
La cronología táctica
La cronología estratégica
Referencias
Reconocimiento y advertencia
Dada la naturaleza de mi experiencia, forma de pensar e información
y de que este trabajo ha sido generosamente auspiciado desde sus
inicios por el International Republican Institute (IRI), debo
apresurarme en advertir algo. Que todos los criterios y juicios
aquí vertidos son sólo de mi entera responsabilidad.
Creo imaginarme en buena lid que el IRI solicitó los servicios
para disponer de un criterio ampliado y de un interlocutor considerado
habitualmente como bastante iconoclasta y que podría entregar
algo «fresco», de primera mano. ¡Una vez más,
de muy diversa manera, yo había navegado en el ojo del
huracán! Hecha esta declaración, que me libera,
el lector debe saber que esto no es más que la obra de
un escritor y no tiene que ver con un politólogo y su clase
de politología y que si alcanza una verdadera intensidad
y/o densidad es porque tiene el nivel adecuado, el que el pretendía,
el que se exige para los textos de los profanos.
El IRI desplegó iniciativa y auspició y tuve
todas las facilidades y allí debo mi especial gratitud
a su presidente, R. Bruce McColm, que participó decisivamente
en el proyecto. Tengo entendido, por otra parte, que Frank Calzon,
desde su laborioso frente de Freedom House, ideó la posibilidad
de utilizarme, y le estoy muy agradecido por ello. Rosa Berre
y Carlos Quintela proveyeron techo en Virginia y las municiones
de agotadores debates ideológicos. La ternura y devoción
por la amistad de este matrimonio hicieron apreciar --una vez
más-- la validez y el sentido de aquella frase de Antoine
de Saint-Exupéry de que no se producen viejos camaradas.
En el IRI contraje una enorme deuda de gratitud con Norberto
Santana, que superó la frontera de la colaboración
de trabajo para convertirse en formidable amigo --«un
nuevo camarada». Es imprescindible citar aquí,
aunque sea bajo el genérico aumento del anonimato, a
los activistas de derechos humanos, disidentes y miembros de
la resistencia que proporcionaron el porcentaje mayor de información
y que no pueden ser nombrados por razones obvias. Información
que algunas veces fue trabajada en Cuba de conjunto, entre ellos
y yo, pocos días antes de mi exilio; y otras, de su entera
cosecha. Gracias especiales, en los compartimientos estancos
de un pequeño pero aguerrido movimiento clandestino cubano,
al grupo «GATO», y a las personas «Abel»,
«Zark» y «Jarún». La gente del
IRI me mostró que la finura de espíritu y la pasión
por la literatura también pueden ser fuente de entendimiento
entre pueblos y naciones mientras que los muchachos de la resistencia
mostraron la posibilidad de abrir una vía de información
clandestina entre Cuba y el exilio, vía ésta que
trabaja con eficiencia y mantiene el flujo.
NF. Virginia, 20 de mayo
¿A dónde irá un pueblo de
hombres que hayan perdido el hábito de pensar con fe en
la significación y alcance de sus actos?
José Martí
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i. El año que vivimos
en peligro
1
Tenían 3 cosas para empezar el año --y lo terminaron
con 3 cosas. Objetivos priorizados, como ellos acostumbran a decir.
Es el paralenguaje tardío de la Revolución Cubana.
El de sus cebados funcionarios. Ah qué pena , ya nadie
emplea el «negativo, compañero» para decir
no. Positivo, compañero: la situación es que se
acabó el querer. Bueno, he ahí una expresión
popular reciente: se acabó el querer. Pero no lo digas
cerca de un policía. Está condenada. Se acaba el
querer y se acaba todo. Todo. Aunque a veces --la más de
las veces-- ellos no parecen darse cuenta. De modo que tienen
sus tres objetivos priorizados para el año. Tienen la zafra
azucarera, tienen la reunión de la Asamblea Nacional donde
se discutirán unas supuestas refomas económicas
y tienen la reunión con los cubanos de Miami. El Comandante
en Jefe ha ido regando la infomación en los pequeños
cículos de circuito cerrado de la nomenclatura cercana:
algunos generales, contados ministros y viceministros, la cuadrilla
presidencial --Raúl, Chomi, Lage, Zelman-- y ellos se encargan
de diseminarla. Las tres tareas del año de gracia de 1994.
Comienza con estas tres banderas desplegadas y lo que termina
es con un año negro, el peor de su carrera politica: hunde
un remolcador con más de 20 niños a bordo, se produce
el primer alzamiento de la ciudad de La Habana en toda su historia
y confronta a un pesado Bill Clinton que no lo acepta como en
los viejos y buenos tiempos una jugadita de flujo masivo de refugiados
en camino a la Florida. Toughboat, 5 de agosto y crisis de balseros.
Ese es el saldo de su año. Del de todos nosotros.
¿Qué puede hacer la gente? --se suele decir en
La Habana.
No más de lo que hacen. Y ya hacen bastante. Y nadie se
entera --como ocurre con lo del 5 de agosto.
Mientras, el tipo posa para los fotógrafos. Aparece en
Time. Es historia de portada. El león en invierno. Luego
en US News and World Report. El león en verano.
El jefe en los cuarteles de invierno.
Mas el poblema sigue siendo la reforma: que no va a haber cambios.
La tierra. Todo se resolverá como siempre en la tierra:
lejos de los centros de poder y de los liberales norteamericanos
y de sus cantos al viejo, endurecido leon acuertelado. De cualquier
manera, tomemos las medidas preventivas. Otra palabreja que va
gastando la nomenclatura. Tomar medidas. Ellos suelen tomar medidas.
De todo tipo. La última es en las cooperativas de creditos
y servicio donde él ahora retoma la palabra del Lenin del
17: si la mejor fórmula de dictadura de todo el país
--de todas las rusias-- fue el monopolio del comercio exterior,
el Comandante decide que la fórmula excelsa de control
de los pequeños campesinos cubanos será un aparato
administrativo que disponga de siembras, precios y planes.
Todo es parte de una misma historia. Una vieja historia o una
historia que comienza a ser vieja. Quizá podamos repasar
algunos de sus últimos episodios. La última crisis
cubana. Verano de 1994.
Este es un reporte de observación
2
Después que hunden el remolcador «13 de Marzo»
y matan una veintena de niños, entonces se quieren portar
bien. Ser consecuentes. Cuando se les escapan unas lanchas, no
las hunden. Sitúan las grifin --las cañoneras de
manufactura soviética-- a prudente distancia y las cargan
con provisiones de salvavidas fosforescentes y asi se mantienen,
con el espiritu samaritano en estado de alerta, durante un buen
tiempo. Entonces les regresa la cosquilla e inauguran la nueva
temporada de caza anual. Levantada la veda de balseros. Mano libre
a los chicos duros de Guardafronteras. Pero queda el síndrome,
no obstante. Un especie de temor a perder el control sobre cualquier
cosa que se halle sobre los mares y se les pueda escapar de su
designio. Es asi como se cometen los crímenes por omisión.
Crímenes que Fidel Castro sabe que, en última instancia,
nadie va a reparar en ellos.
El síndrome ataca a principios de 1995 cuando él
se halla en vísperas de un viaje a París, en el
que piensa estrenar un traje azul pastel a cambio de su habitual
unifome de campaña de seda china. Recibe la noticia de
que un buque cubano de carga con 26 tripulantes a bordo ha cesado
las comunicaciones. La práctica usual es poner en alerta
el bien enrenado sistema internacional de auxilio. No, dice el
Comandante. Esperen. ¿Qué pasa si en vez de naufragio
lo que estamos es en presencia de una tripulación desertora?
Esperen. No avisen.
Una carga mal estibada y 25 cubanos desaparecidos. Pero el viaje
de Fidel Castro se produce en forma ideal. «París
aclama a Fidel», dice Granma. Ni una palabra del mercante
perdido. Silencio de 16 días. Es así como en interés
de una actividad top priority del Comandante las autoridades de
la isla callan el naufragio del carguero «Guantánamo»
y la desaparición de 25 de sus 26 tripulantes ocurrida
en la noche del 10 de marzo en aguas del Atlántico, cuando
el barco se dirigía a España. A los familiares de
los náufragos desaparecidos se les oculta la noticia hasta
que un comunicado del Ministerio de Transportes da cuenta de que
las comunicaciones con la motonave se interrumpieron en la fecha
señalada.
Familiares de los tripulantes desaparecidos expresaron "críticas
crispadas" --dice un corresponsal español desde La
Habana-- por las circunstancias en que ocurrió la desgracia.
Ante la ausencia de una versión oficial, las manejadas
por los familiares lo atribuyeron a que las prisas por salir de
La Habana impidieron amarrar convenientemente la carga y un desplazamiento
de ésta produjo una vía de agua que provocó
el hundimiento. En verdad, el comunicado oficial cubano se contradice
con los datos en poder de la Sociedad de Salvamento Estatal Española.
Fuentes de la misma informaron que el pasado día 20 la
empresa A. Gentof, consignataria del buque en Bilbao, se dirigió
a la sede de la Sociedad de Salvamento en la capital vizcaína
para solicitar la localización de la motonave cubana, que
debería llevar varios días amarrado en Santander,
pero carecían de noticias suyas. Según un portavoz
de A. Gentof, los navíos de los que son consignatarios
acostumbran a anunciar su llegada a puerto con un día de
antelación.
Las autoridades españolas de salvamento lanzaron avisos
a las costeras españolas y se pusieron en contacto con
la empresa armadora Mambisa para recabar los indicativos y ruta
de su buue. Con ellos podrían reconstruir su trayectoria
y organizar las tareas de búsqueda. La respuesta de los
cubanos fue que su última comunicación con el barco
se produjo el día 14 de marzo y desconocían su localización,
algo insólito, ya que los armadores suelen mantener contactos
diarios con sus barcos.
Mientras los servicios de salvamento españoles y portugueses
se encontraban en faenas de búsqueda, el domingo día
26 se informó que el mercante liberiano«'MV Dole
Africa» en ruta hacia Puerto Rico había localizado
a 500 millas al sur de las Azores una balsa de salvamento del
«Guantánamo», donde se encontraba José
Luis Martínez, electricista del barco y único superviviente
del naufragio.
El hombres estuvo a la deriva y se dispuso a morir. Una tortuguita
se instaló con él. No la mató. Prefirió
el hambre. En París, más allá de todo naufragio
y soledad, el comandante de terno azul levanta su copa y bromea
con los periodistas. Sí. ¿Por qué no habría
de viajar a Estados Unidos? ¡Incluso --dice-- podría
hacer la travesía en una balsa!.
3
Nadie es responsable de que el lenguaje o las ideas un autor independiente
se tornen de carácter agresivo o que puedan llegar a clasificar,
incluso, como declaración de guerra. Mas no siempre se
acepta esta posibilidad. Existe un expediente personal. Experiencia,
chicos. Así que cuando este autor arriba al exilio en agosto
de 1994 declara a un periodico italiano que el Presidente del
Consejo de Estado y de Ministros de la República de Cuba
y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, el compañero
Fidel Castro, es un hijo de puta. Que por cierto suena muy simpático
en aquella lengua. Se acuerda uno de las comedias del neorrealismo.
Figlio di la putana. Bien, pues, esto es lo que provoca una secuencia
de mensajes y llamadas telefónicas de importantes plumas
de la literatura occidental. Tranquilo, te dicen. Tranquilo en
el exilio. Pero lo que uno quiere hacer es llamar la atención
sobre un proceder. El del sujeto. Simpre es el mismo. Él
y su proceder. Tomemos por ejemplo el asunto de los refugiados,
una de las principales herramientas fidelistas. Es un problema
regional que debe atender la ONU, no las administraciones norteamericanas.
Tenemos refugiados cubanos en medio mundo. Una auténtica
diáspora. Suecia. Alemania. Rusia. Canadá. México.
Costa Rica. Panamá, Venezuela, España. ¡Hasta
en Angola, con las fuerzas de la UNITA!
Pero no. Vean el panorama. A simple vista tenemos a Estados Unidos
desesperado siempre por resolverle el problema. Por sacarle las
castañas del fuego. Un aliado formidable.
Si el general Gondin queria inaugurar el año 1994 con
un desfile de «los panchos», los transportadores blindados
de tropas antimotines copiados a los Buffel sudafricanos que los
cubanos capturaron en la campaña angolana de 1988 (bautizada
así su versión criolla en honor del general de división
Francisco «Pancho » M. Cruz Bourzac, el antiguo jefe
de la Direccion de Tenica y Armamento, muerto en el derribo por
fuego amigo de su avión), y si Gondín quería
además que la televisión repitiera hasta la saciedad
los documentales de entrenamiento de unas fuerzas de élite
llamadas «las avispas», especialistas en artes marciales
y en sacarte los dientes de una patada y estrangularte con unas
llaves de combate que ejercitan con maestros importados de Korea
del Norte y si además (un tipo muy excitable este Gondín;
el general de división Juan Carlos Gondín, chaparrito,
con el pelo empegotado de vaselina del Ejército Rojo, pequeño
y duro, empinándose sobre sus botitas de tacón alto
para mejor prestancia de su investidura de viceministro primero
del Ministerio del Interior), Gondín quería que
la policía patrullara la ciudad con unos babeantes perros
de presa, pues el Comandante se le va por un atajo en la reunión
de control del Alto Mando (diciembre de 1993) y se expresa con
absoluta dulzura para decir que los desfiles militares cuestan
muy caros y que le dejen a él el problema, puesto que,
en definitiva, si hay descontento en Cuba es culpa del bloqueo
yanqui y que él sabe cómo maniobrar con los yanuis.
Déjenme ese problema a mí. Es tierno, incluso, cuando
le pide a sus colaboradores, con una leve sonrisa de malicia:
«Denme un voto de confianza.»
4
En el próximo capítulo entramos en materia espesa.
Cosas jurídicas. Así que quizá resulte conveniente
hacer algunas preciciones y luego continuar.
El metodo es el de echar una capa de crimenes sobre otra capa
de crimenes. Pero esto se logra solo sobre la base de un error
que lleva a otro error. El que escancía las capas de crímenes
es este señor que se ofende porque lo llman asesino luego
de ordenar el hundimiento del remolcador «13 de marzo»
y de empujar a miles de desesperados cubanos para que se lancen
al mar en busca de las quiméricas costas Estados Unidos.
¿Ven? Es sencillo. El crímen en masa del remolcador
es cubierto por el indeterminado número de miles de balseros
que perecerá en el Estrecho de la Florida. El error que
lleva a otro error es el de las administraciones americanas empeñadas
en recogerle el guante a Fidel Castro. Si negocias hoy con él,
mañana tines que redoblar el capital y la reserva de negociación.
la inversión.
Los bandos se agotan. Pasa lo mismo que en el 1898. La guerra
contra España no es cierto que estuviera ganada por los
mambises --los insurrectos cubanos. Lo cierto es que los dos bandos
estaban agotados.
Toda la lucha actual en gran medida ha sido diseñada para
que la gente espere la caída desde otro lado. Demasiados
dueños de estrategia.
Hace falta que los Estados Unidos se decida a inclinar la balanza.
Si es a favor de Castro, desmoraliza a la oposición. Los
Estados Unidos tiene que entender algo: que que ha estado librando
la lucha solo contra el Fidel Castro y que la sigue librando.
Adiestrados a pensar que otros lo van a tumbar, nadie hace nada.
Ante la amenaza de exodos, conviértelos en fuerza militar.
En vez de 30 000 refugiados en Guntánamo, 30 000 guerreros.
El viejo axioma de los ajedrecistas es que la amenaza es mejor
que la ejecución. Hay que romper los esquemas. Cierto.
Hay negociaciones que lo pueden joder.
La lucha actual no es entre Revolución y la Contra. Es
entre tiranía y democracia.
5
La justicia del herrero --o una mentira contada por matones.
Dice Solzhenitsyn, quizá el unico santo de la historia
de la literatura desde la Revolución Francesa hasta nuestros
días, que «para ser clemente se necesita razón»
(y subraya la oración en su manuscrito del Gulag). La situación
de exigencia legal del gobierno cubano y su incapacidad para cumplir
adecuadamente una sola de sus propias leyes no sólo es
incompatible con el ideario del escritor ruso. En casa del herrero,
cuchillo de palo, dice el refrán.
Vean el Granma del martes 5 de julio de 1994.
Decreto-Ley 150 de 1994.
EN VIGOR MODIFICACIONES AL CODIGO PENAL
Por Katiuska Blanco
Encaminadas a una mayor flexibilidad e individualización
en el instante de impartir justicia, fueron aprobadas recientemente
por el Consejo de Estado diversas modificaciones al Código
Penal, que permiten un tratamiento más adecuado ante hechos
delictivos de graves connotaciones sociales.
Los cambios entraron en vigor el pasado 10 de junio ...
... el Código ... fue modificado en varios aspectos esenciales
. Uno de ellos define la posibilidad de rebasar los 20 años
que la ley planteaba antes como límite máximo para
una sanción de privación de libertad. Anteriormente
esto sólo era posible cuando se aplicaba alternativamente
a la pena de muerte, la sanción de 30 años.
Ahora la privación de libertad puede exceder los 20 años,
e incluso llegar hasta 30, en las sanciones conjuntas, ante la
reincidencia o multirreincidencia en casos de hechos graves, y
en la agravación extraordinaria de las sanciones.
Con las modificaciones al Código se amplía la aplicación
de las circunstancias agravantes cuando para cometer delito se
aproveche las circunstancias de una calamidad pública u
otra situación especial, cuando el hecho se realice contra
personas o bienes relacionados con los planes priorizados de la
economía nacional, o cuando el delito se comete en venganza
o como represalia por la participación o intervención
de los ciudadanos en defensa de los intereses de la sociedad y
el país, o en apoyo a las autoridades. Por estas causas
se puede aumentar la sanción hasta la mitad de la impuesta.
Orientadas a evitar que la acción de la ley sea evadida
y con el objetivo de liquidar el poder económico de los
delincuentes, las sanciones accesorias también fueron modificadas
y ampliadas por el Decreto-Ley 150...
Por otra parte, los delitos tienen una formulación más
abarcadora y actual. El de enriquecimiento que estaba previsto
para una autoridad, funcionario o empleado, se refiere a partir
del nuevo decreto, a cualquier persona, aunque se mantiene la
sanción más grave para los primeros. El delito de
atentado se amplía de acuerdo a las personas contra las
que puede cometerse: autoridad, funcionarios, agentes y ciudadanos
que en defensa de los bienes e intereses de la sociedad sean atacados.
El delito de desórdenes públicos se agrava cuando
su propósito es precisamente el de alarmar a la población,
crear tumulto o provocar el pánico en cualquier lugar...
Todas estas adecuaciones tienen como objetivo propiciar un mayor
respeto a la legalidad, preservar la disciplina social y asegurar
la tranquilidad ciudadana.
Pero esto no es más que la preparación artillera,
queridos lectores de los sueltos de Granma. La tranquilidad ciudadana
quiere decir que si vas a bordo del remolcador «13 de Marzo»
debes aceptar ser barrido por los cañones de agua sin chistar.
Es el espíritu y la letra de la ley. ¿Cabría
la posibilidad de que los candorosos redactores de Time fueron
puestos a vivir bajo la severidad de estas leyes, al menos durante
una semana? Nada personal en la aspiración. Próximo
cover-story de Time después de la solicitada experiencia:
El león en invierno es un hijo de puta.
6
Si convenimos que la Revolucion Cubana es el resultado del choque
entre dos mundos, el producto más desconcertante de la
Guerra Fria, entonces veremos que para el bando vencedor es ya
totalmente improcedente, inutil y ofensivo, su permanencia aun
frente a sus puertas. Pero tambien es apasionante ver como se
ha logrado mantener. Y aleccionador contemplar como los Estados
Unidos aun reacciona con el sistema de miedo y preocupacion de
la epoca de Kennedy cuando su mayor preocupacion era el apoyo
masivo del pueblo cubano a su lider y cuando a Fidel Castro se
le creía un gran estadista; en realidad, aunque un vencedor
y sin posible derrota ya, ha decepcionado todas las espectativas.
Lo cierto es que 35 anos despues ha regresado al punto donde debio
estar siempre: a solas con el pueblo. Pero no para guiarlo sino
para conocer el enfrentamiento. En definitiva las dos superpotencias
lo compraron, cada una en su momento. Y se lo disputaron. Ya él
ganó, al final ya ganó, pero ya le entra un tren.
Algunos se preguntan aún que pasó con aquella isla
larga y desdichada y de verde esmeralda de la descripción
hemingwayana pero con una constitucion tan avanzada como la de
1940, votada incluso por los comunistas. Porqué un pais
entero se lanza al suicido politico y economico y renuncia a todas
sus verdaderas conquistas. Ahora los periodistas carentes de otras
emociones de las salas de redaccin newyorkinas acuden en su rescate.
Ellos lo fabricaron. Fidel de la Selva. Se deshace el tipo de
todos. Pero los yanquis persiguiendo comunistas en Cuba, en los
60, que eran de hecho sus aliados. El Partido Comunista no era
más que un partido reformista que decidio cambiar su nombre.
Respondiendo a su esteorotipo. Porque Fidel Castro habia firmado
su guerra por separado con el KGB. Ni un centavo del oro de Moscu
se recibió en las arcas del Partido Socialista Popular,
que además no tenía arcas. Los agentes de Moscu
--un apelativo que los Estados Unidos se creian muy seriamente
y que no tenia nada que ver con la realidad. Eso es lo malo de
trabajar con esterotipos. Las senales estaban claras desde el
mismo glorioso principio de la Revolución Cubana cuando
el 8 de enero Fidel Castro, despues de camelar con sus pequenas
bromas al antiguo ejercito de Batista, dijo armas para qué
y el juicio de los pilotos de la fuerza aérea batistiana,
los juicios puesto que los juzgó dos veces. ¡Dos
veces! «¡Y tres si hubiese sido necesario!»,
dijo una vez. Después, de inmediato, el asesinato de Camilo.
El héroe barbudo más popular de la revolución
de 1959. Desaparecido Camilo. No llegó a 1960.
7
...quien ha seguido como un carnero
el monorritmo de la campana
y la voz del pastor
tiene que disponerse a morir
con el solo relumbre del cuchillo.
Raúl Rivero
Dar palo: ¿una tradicion cubana?
Los tipos, es decir, los polis, están armados con los
mismos palos «yumas» --dice el Coronel. Palos. Es
la nomenclatura usual cubana para referirse a los bastones de
la policía. Que son de alta velocidad, agrega el Coronel.
Y dice que él se opuso a esto (el uso de los bastones de
alta velocidad) en diversas asambleas del MinInt (el Ministerio
del Interior). Dice que no tenía visión de futuro.
Y hay que entenderlo: era un veterano revolucionario que asimilaba
con mucho esfuerzo peretenecer a una policía armada de
estacas, porque pertenecer al MinInt no era otra cosa que la policía
de sustitución. Terminada la batalla de las ideas, empezaron
con la gracia de los spray y jodiendo la capa de ozono que aplicaron
que yo sepa una vez graciosamente a unas viejas en una cola y
luego había que seguir en el negocio de reprimir. Un alto
funcionario cubano que se llama Fidel Castro dijo alguna vez que
los chinos en Tien AnMen no sabían reprimir, así
que los cubanos comenzaron a armarse y la Brigada Especial se
vistió de azul, que debe ser el color internacional de
la policía. Pero debió preocuparnos. La policía
de Batista también era azul. Luego alguien tuvo la idea
de ponerlos a efectuar sus recorridos con perros. Ahora dan esa
tónica tan agradable por las noches de ciudad tomada y
se mueven en camiones con capotas comando y las fuerzas de policía
de infantería siempre en grupos de a cuatro. Todos con
los palos yumas. Ah, yuma es la nomenclatura usual cubana para
referirse a los norteamericanos.
El Che Guevara estuvo una vez en TV largas horas explicando su
preferencia por las pistolas. Eso fue en 1959. No le gustaban
los palos al argentino.
El alto nivel de alcoholismo que según el Coronel existe
ahora en esas fuerzas. Y, agrega, no basta con decir que fueron
reclutas los que dispararon a mansalva sobre la gente en Cojímar.
¿Reclutas al mando de quién? ¿O en Cuba los
reclutas actúan por generación espontánea?
Deber recórdarseles que centenares de estos reclutas fueron
castigados al término de la Segunda Guerra Mundial por
crímenes de guerra y sus jefes despachados en la horca.
Lo más importante del mundo es el SUV y luego probablemente
Dios. El SUV es el Sistema Único de Vigilancia y rige el
trabajo de las fuerzas policiacas cubanas y el Coronel dice que
en la doctrina policiaca cubana se proclama que el SUV, en efecto,
es lo más importante y por eso él piensa que el
SUV puede ser comparable con Dios o con el Big Bang! ¿Y
con los pozos de petróleo de Bakú, para citar otra
posibilidad? Quizá, dice el Coronel. Ante cualquier situación
anormal, se explica en la doctrina SUV, uno debe comunicarse con
las autoridades.
Las situaciones anormales también pueden servir para normar
otra cosa. Algo tan importante como es los golpes. ¿Cuándo
se debe dar o no dar palo? El MinInt tiene su doctrina para operadores
de bastones de alta velocidad o cualquier otro objeto contundente.
Ella determina que se puede dar palo ante cualquier «situación
anormal». El Minint dice que se puede hacer uso de la fuerza,
golpear, ante cualquier actitud provocativa. La violencia es la
fundamentación jurídica de las bestias y es el síntoma
de que se acabó. Pero estas dos últimas afirmciones,
dice el Coronel, no se hallan en la doctrina oficial. ¿Qué
cosa es una actitud provocativa para uno de estos infelices policías
cazados con lazos en las provincias orientales? En una época,
hacia principios de los 70, se decía que no se podía
golpear a los ciudadanos bajo ningún concepto y que había
que reducir a la obediencia mediante la capacidad técnica:
judo o varios hombres, bueno, hubo una vez que los tripulantes
de un patrullero pidieron permiso para aplicar una «334»,
es decir, reducir a golpes a unos malhechores, y en realidad se
las aplicaron a ellos, la susodicha 334, y hubo otras veces en
que se les fue de las manos el uso de unos sprays de gases paralizantes
sobre bulliciosas ancianitas en colas.
El nivel de alcoholismo: a lo mejor es justo lo que estamos haciendo
pero cómo lo estamos haciendo, cómo lo estamos imponiendo...
Conozco lo suficiente las FAR y el MinInt para saber que esos
hombres reciben la orden de tirar: tírenles, les dice el
Mando. Nadie en Cuba abre fuego a mansalva sobre una embarcación
o sobre un grupo de personas si no tiene la orden. Y no es porque
luego digan que es un crímen tirarle a una embarcación
en la que iban mujeres y niños, o aunque fueran solo hombres.
Estos combatientes, tan aguerridos, fueron implacables a la hora
de juzgar y ejecutar a los criminales de guerra batistianos y
exigieron con fiereza que fueran fusilados. Cuántos niños
y adolescentes han sido baleados ya por las actuales autoridades
cubanas. ¿Quién cobró la vida de más
menores de edad, Machado, Batista, o quién? El teniente
Calley de Mi-Lay fue visto aquí como la representación
del diablo y qué hacemos ahora con nuestros oficiales no
tan publicitados pero responsables directos de acciones semejantes
y en su propio patio.
8
El desfile prometía. El del 1 de mayo de 1991. Estaban
fabricando aquel aparatón, que era un ensamblaje de bicicletas,
en la cual quedaba una en punta, la bicicleta mayor, que se sujetaba
por medio de una suete de adocenamiento de tubos a otras cuatro
bicletas que servirían para acarrear y sostener en un firme
equilibrio a la puntera, la mayor, que sería desde luego
en la que iría, pedaleando en falso, nuestro Comandante
en Jefe, que abriría así la marcha de la clase obrera
cubana en tan señalada fecha, sonriente y aguerrido e impulsado
por cuatro de sus más bravíos escoltas que pedalearían
en rigor de un extremo a otro de la Plaza de la Revolución.
Al final, desistió. Hizo la breve caminata a pie. Y luego,
rápidamnte, hacia el Mercedez. Lo que ocurre es que no
quiere trato con los ciclos. Desde el 7 u 8 de diciembre de 1942,
cuando se partió la nariz en su competencia de chocar con
bicicletas contra los muros del colegio Belén y tuvo la
nariz vendada durante una quincena, tomó esa adversión.
Cada vez que se pasa la mano sobre esa nariz de tabique quebrado
ahora emblemática de su personalidad, se acuerda. De que
las bicis son una mierda. Y traicioneras. Sobre todo, cuesta abajo.
Pocos conocieron de ese empeño suyo por desfilar en bicicleta
pero lo que si resultó una sorpresa para los últimos
participantes del desfile fue observar cómo emergían
desde los sótanos del Palacio de la Revolución un
centenar de carros de combate que se retiraban en fomación
luego de cumplir su misión de darle protección al
Comandante. El síndrome de Bucarest, el síndrome
del último discurso de Ceasescu, cuando las masas pasaron
de los débiles aplausos al abucheo y de ahí al derrocamiento
del gobierno. Excelente lección que recibió Fidel
Castro. No hay que volverse a arriesgar en la Plaza de la Revolución
pronunciando esos interminbles discursos.
Ellos se prepararon para la guerra del pueblo. No obstante los
acontecimientos prepararon otro destino. La guerra contra el pueblo.
El Regimiento Plaza desfila bajo las mantas del camuflage al fondo
de la plaza.. El problema deja de ser politico para ser espiritual.
Se agota politicamente.
El proceso se tuerce probablemente tan temprano como 1963, cuando
Fidel Castro se da cuenta que tiene a la URSS. Cuba es inexpugnable
a partir de entonces. Aqui es cuando perdemos. Cuando perdimos.
No tiene ni oposicion internacional. Aceptemos la realidad. Seguimos
entonces a un líder de cualidades excepcionales. El caudillo.
Parece que teníamos que caer en sus manos para salirnos
de la isla. El sentimiento nacional secexacerbó. Puede
ser ridículo. Pero ocurrió de esa manera. Cuando
viene el derrumbe del campo socialista, pues lo que tenemos es
un regimen que comienza a darse cuenta que su guerra es adentro.
9
...el bien y el mal no eran privativos exclusivamente de un partido
o de un pueblo... Pero lo importante,
en estos momentos y siempre, es saber de qué lado está
el porcentaje más elevado de mal.
Marguerite Yourcenar
Lo jodido es cuando a estas pretendidas vanguardias se les descubre
el crimen, lo primero que uno se plantea es quién designa
a la vanguardia. La vanguardia como tal. Fidel Castro argumenta
muy bien su eleccion a partir de su historia y de que ha sabido
conducir al pueblo. Hoy sabemos que eso no es exacto. Nosotros
no estamos arriba y no somos uno de esos verdugos de puro milagro.
Hoy cualquiera de nosotros fuera un sicario. Lo tuviera comprometido
hasta los tuétanos..
Jruschov, probablemente justificándolo, o porque se propuso
entenderlo --no se ofendan: es la visión de un revolucionario
sobre otro-- dijo que Stalin actuaba convencido de una idea pero
que en la consecusión de esta idea había cometido
miles (millones es la última cifra) de asesinatos y esto
era lo que lo convertía en un personaje trágico.
Una tragedia todo. Es precisamente lo jodido de nuestra empresa,
lo tortuoso que nos resulta el personaje llamado Fidel Castro,
porque si alguien ha sido veleidoso en cuanto a la ideología,
ha sido él, y sus crímenes ya son también
incontables. ¿O se quiere rebasar deliberadamente una frontera?
La ecuación final es que no puedes hacer una revolución
de miras sociales con el único objetivo de alcanzar el
poder y retenerlo. Por aquí hay una idea que es importante
y que hay que profundizar. Porque al final lo que tienes es un
boomerang. Un boomerang. Es preferible la acción descarnada
de un Trujillo ¿no? Un Somoza. Son personalidades históricas
mucho más complacientes. No se ocultan para embarrarse
de sangre. Pero estos faraones comunistas, oh Dios, qué
tipos más complicados.
El diseño sovietico de la represion favorece la supervivencia.
No es conveniente matar a nadie. Mantener vivos a los presos.
Las esposas de los prisioneros son ejemplos que duran hasta 25
años. Las viudas se casan en dos o tres anños. Pero
el tipo preso es un problema para toda la familia. Y dura mucho.
Y esta concepción es lo que hace de difícil comprensión
a veces una cierta tendencia a la masacre que proyecta el Comandante.
Las compensaciones de las que tanto se habla fuera de Cuba y que
se proyectan para la caída del régimen. El rescate
de las propiedades. Pero ¿cuánto vale un mes en
presidio? ¿Cuánto un hermano fusilado? Claro que
se debió matar solo en casos extremos, según la
asesoría soviética. Es lo científico. Una
visita cada dos meses a presidio y el pariente destruido allá
adentro. "Nada puede contra el instinto de conservación
amenazado", dijo Martí.
Al final ya ganó. Ya no paga. Pero ya le entra un tren.
Ganó pero perdió. La nomenclatura no sabe lo que
se pierde. Lo que se está perdiendo,. ¿Quién
es el único que realmente le pone trabas a su bienestar?
Fidel Castro. Que le pregunten a todos ellos o que se vean el
ejemplo del campo socialista...
Y al final el eterno problema del embargo, que debía responder
a una sola filosofia: solo levantarlo si es a favor de la libertad
en Cuba. Paso por paso. Lo que no puede hacerse es nada a favor
de Fidel Castro. No pueden reproducir lo mismo que hicieron los
sovieticos. El gran negocio de los americanos en America Latina
es la democracia. ¿O van a hacer lo mismo que los sovieticos?
Lo cierto es que los Estados Unidos no es un imperio. ¿Y
cómo se va a obligar a los Estafos Unidos a imponer su
voluntad? Los soviets tienen una deuda con Cuba porque ayudaron
a remachar las cadenas. Pero Fidel está buscando sus nuevos
socios. Los soviets se llevaron en 1992 la brigada de combate
dislocada en Cuba igual que retiraron los cohetes nucleares 30
años antes. Sin aviso previo. Esto demuestra que el servicio
exterior sovietico siempre valorño adecuadamente al personaje
y que los norteamericanos reguarmente lo respetan más.
Lo que va quedando de su parte de todas maneras es un sentido
pragmatico. Aceptar cualquier cosa con tal de estar.
Ya verán la cantidad de piruetas que aún nos va
a ofrecer.
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ii. ¡Victoria! ¡Victoria!
¡Los niños se rinden!
1
[Si] hemos llegado a ese punto en nuestra cultura desesperada
en que debemos asesinar niños, no importa por qué
razón o de qué color, entonces no mereceremos sobrevivir
y probablemente no sobreviviremos.
William Faulkner
¿Quién dió la orden.? ¿Por qúe
no se innvestiga hasta la saciedad y se hace un juicio ejemplarizante
y que todo quede tan esclarecido como en la famosa «Causa
No. 1» a resultas de la cual fueron fusilados generales
y coroneles? ¿Por qué unos militares sí y
otros no? Lo que está ocurriendo por lo pronto, ahora mismo,
es que los militares cubanos se hallan ligados a una dictadura
de asesinos. Están manchando el uniforme. Repito: ¿a
cuántos niños asesinó Batista? No hay ya
ideología ni sistema de gobierno que justifique estas masacres.
Una muchacha que merecería un cuento de Guillermo Cabrera
Infante en Así en la en paz como en la guerra y la fotografía
de aquel niño muerto en la discriminación de un
bombardeo de Batista. Que se miren en un espejo todos los que
aceptaron integrar las brigadas de acción rápida.
Vean lo que pasó en Cojímar. El expediente es callar
o manipular a la gente. Una revolución que comenzó
sus días reivindicando su derecho a fusilar a criminales
de guerra... ustedes, diganme con sinceridad qué crímenes
de la historia de Cuba son más monstruosos que éstos,
que estas historias de los niños asesinados semanalmente
porque salen a robarse unos plátanos, o la acción
de Cojímar o la masacre de Canímar. La desgracia
de nuestro país es que no es el edulcurado programa de
CNN. Nuestro gobernante nos permitía vivir bajo el sólido
principio de que no le iban a tirar al pueblo. Pues ya lo están
haciendo, y la respuesta aún es nula. Los cuentos que corren
son terroríficos: después de la tragedia del remolcador
«13 de Marzo» se sabe que hay una mujer llamada María
Victoria a la que no le cabe un sedante más. Y Radio Martí
interferido sabe Dios a qué costo. Siguen gastando en represión
lo que no compran en aspirinas
El asunto es simple. ¿Cómo pueden hacer creer que
tres remolcadores ejecuten esa suerte de operación militar
y no se haga con conocimiento de la jefatura... y que digan que
no tenían comunicación... entre ellos... y por qué
uno de los remolcadores de persecusión se quitó
a la salida del puerto y por qué embistió después...?
Nadie se va a ningún lado en un barco con una vía
de agua, como dicen en Granma que estos infelices hicieron. Desde
el mismo muelle. Salieron cómodos. Y allí iban no
menos de 10 marineros. Y las grifin no salen con mar fuerza 3.
Así pues ¿cómo este remolcador iba a salir
con fuerza 2-3 y con una vía de agua de 7 cms, como dicen
en Granma?: se hunde de todas maneras. Se desbrea. Dicen que estaba
acabado de reparar. Mas un remolcador no se puede ir en campana
por el lastre que lleva. A este lo dividieron al medio por la
popa, como con un cuchillo. El lastre ese se llama cochinito o
hierro dulce. Se desbrea porque está al sol y al sereno.
Pero nuestro esforzado remolcador hizo 7 millas en 45 minutos
pese al hostigamiento y los bandazos que estaba recibiendo --¡eso
es velocidad!-- y cómo va a ser un ataúd flotante
un barco que supuestamente está haciendo agua, lo están
bombardeando con agua y pese a todo es capaz de navegar, raúdo,
7 millas en 45 minutos, y no se hunde hasta que lo embisten.
Del 15 de mayo al 15 de agosto ese mar es un plato y tiene que
haber un ciclón o un anticiclón para que haya la
fuerza de mar declarada en la nota oficial. Y hubo supervivientes
que estuvieron nadando hasta 1 hora, hasta que arribó la
griffin. ¿Cuándo le avisaron a la grifin? Nunca
sabremos cuando le avisaron.
Para ser inocentes, las autoridades están actuando de
una forma excesivamente vergonzosa. Lo único que se está
pidiendo es justicia y no un cuestionamiento ya no de la obra
revolucionaria si no tan siquiera de la política cubanas
actual. Nadie está poniendo en tela de juicio (para poner
ejemplos) el sistema educacional o de salud pública. La
resistencia del gobierno a investigar y castigar a los culpables
sólo puede ser explicada por un interés en encubrir
a los ejecutores. Pero ninguna obra de ninguna especie puede ser
defendida de esta manera y cobrar la vida de niños.
Incluso, aceptando a duras penas la tesis del accidente, ¿no
sería adecuado celebrar el juicio tal y como cuando se
hace por accidentes de tránsito o de trenes? ¿Estaría
ebrio uno de los patrones? Puede ser una posibilidad. Pero cómo
va a producirse un accidente con tripulaciones acostumbradas a
lidiar con enormes cargueros y buques tanque...
Cuando el derribo del Jumbo 747 de KAL costó la vida de
264 inocentes y ante la vista de aquella masacre (años
después se ha sabido que en la cabina sólo acertaron
a creer que tenían una pérdida de presión
y no que estaban siendo derribados por misiles aire-aire disparados
por, se supone, 8 interceptores soviéticos) los cubanos
jugaron en ONU uno de sus papeles favoritos: la de interlocutores
de aquellos bárbaros eslavos ante el mundo occidental y
declararon su convencimiento de que la URSS sólo podía
haber ordenado ese derribo por que no sabían de las víctimas
inocentes y no porque sobrevolaran zonas de seguridad. Bien, Comandante,
¿y ahora qué hacemos con este monstruoso crímen
ocurrido en el propio patio?
Lo único que se está pidiendo es justicia, que
esta prevalezca y que los culpables del crímen, porque
lo se cometió fue un crímen, sean ejemplarmente
castigados. O que se aclaren los hechos de forma nítida
y convincente. Si es cierto, no habrá reparos en presentar
a víctimas y victimarios ante la opinión pública
y que los hechos sean limpiamente juzgados. Mientras esto no ocurra,
no habrá historia ni legado de mártires que justifique
ninguna acción del actual gobierno cubano. Ni la tuya,
Fidel Castro. El legado de ningún mártir puede dictar
que una madre con un bebito de 3 meses en los brazos sea bombardeada
a escasos metros de distancia con un chorro de agua a presión.
Ustedes se cansan de corear su slogan favorito de que ellos hoy
hubieran sido como nosotros, refiriéndose a los combatientes
muertos de la Revolución Cubana. Pues es en nombre de esa
memoria que los veteranos revolucionarios cubanos que aún
hoy se mantienen en el poder debían actuar. Si queremos
salvar de la ignominia a la legión gloriosa de nuestros
mártires, hay que actuar. Me es muy difícil la visión
de un Martí, un Gómez, o un Mella, participando
o aprobando un operativo de esta índole. En nombre de ellos,
de Frank País, de Camilo Cienfuegos y de Abel Santamaría
y de Boris Luis Santacoloma que debe hacerse justicia y esta tiene
que alcanzar hasta a los que han querido escamotear los verdaderos
hechos con esas notas farisaicas de los periódicos. Todas
las banderas deben ser arriadas hasta el momento supremo en que
se haga justicia. El gobierno cubano tiene aún la palabra.
El tribunal del pueblo cubano todavía la está esperando.
Ahora los tenemos muertos por nosotros mismos. Nadie ha venido
del extranjero y ha colocado una bomba en ningún sitio.
Ha sido aquí, en nuestra tierra, en nuestros mares. ¿Dónde
las presurosas declaraciones de nuestros intelectuales y de nuestra
arrogante cancillería, siempre dispuestos a condenar masacres
perpetradas a cientos y miles de kilómetros de distancia?
My Lai. ¿Cuál es el nombre de nuestro William Caley?
¿Cúal es su rostro? ¿Quién es ese
hombre al que en días reciente llamaban «El Héroe»
en las oficinas de Terminales Mambisas? ¿Quién es
el «Juan» al que un viejo amigo pedía que no
lo chorreara puesto que tenía su hijo en los brazos? Que
saquen el barco. Que entreguen los cadáveres. Es mentira
de los oficiales del Ministerio del Interior que la profundidad
impida sacar el viejo remolcador. Está a menos de 20 brazas,
aún en la plataforma insular. Es mentira de Fidel Castro
que no hayan almacenado una veintena de cadáveres de las
víctimas en el Instituto de Medicina Legal.
Los pilotos de Batista fueron juzgado dos veces... ¿Se
trataba del poder o de la justicia?
¿Está encubriendo el gobierno cubano a un bando
de asesinos? Tiene una sóla solución para demostrar
lo contrario: la presentación pública de todas las
evidencias, las declaraciones de todos los testigos, la confrontación
de todos los testimonios. Así que un bebito de tres meses
arrebatado de las manos de su madre y expelido hacia el agua por
una tropa revolucionaria. Bueno, todos ustedes que firmaron en
las brigadas, aténganse a las consecuencias.
Disfrutemos por lo pronto de uno de esos espléndidos sueltos
de Granma, que según el calificativo de Fidel Castro es
«un periódico que nunca miente». La noticia
que contuvo el aliento de un pueblo y que probablemente haya cambiado
el destino de su historia. Es el 14 de julio de 1994.
Zozobró remolcador robado por elementos antisociales
Aproximadamente a las 03:00 horas de la madrugada de ayer, elementos
antisociales sustrajeron por la fuerza del puerto de La Habana
el remolcador "13 de Marzo", perteneciente a la Terminal
Mambisa de Occidente, con el fin de abandonar ilegalmente el país.
En su huida la embarcación zozobró, aproximadamente
a 7 millas de la costa, siendo rescatados por embarcaciones estatales
y de Tropas Guardafronteras 31 personas: 20 hombres, 5 mujeres
y 6 menores de edad, existiendo un indeterminado número
de desaparecidos.
Este irresponsable hecho de piratería promovido y estimulado
por las radios contrarrevolucionarias, los elementos más
reacconarios de la gusanera en Miami y por los consabidos incumplimientos
de los acuerdos migratorios del gobierno de Estados Unidos, ha
provocado este desagradable incidente que contrinúa siendo
investigado por las autoridades competentes.
Dos días después tenemos un Granma de actitud más
sosegada. Mantiene el carácter admonitorio.
Pero empieza la tónica oficial de exculpación. Es
el 16 de julio.
Nota del Ministerio del Interior
En las investigaciones realizadas por las autoridades competentes
en relación con el hecho ocurrido en horas de la madrugada
del pasado 13 de julio, donde se hundiera a 7 millas al norte
de la Bahía de La Habana el remolcador "13 de Marzo"
de la Empresa de Servicios Marítimos del Ministerio de
Transporte, se ha podido conocer que el naufragio tuvo lugar al
producirse una colisión entre esta embarcación y
otro remolcador de esta misma entidad que trataba de darle alcance.
El remolcador "13 de Marzo" había sido abordado
por un grupo de personas, en el muelle donde se encontraba atracado.
Los cabecillas del grupo que trataban de salir ilegalmente del
país inutilizaron medios de comunicación de las
instalaciones de la empresa radicadas en ese lugar, antes de ocupar
la embarcación.
Este medio naval estaba notificado con una avería que
propiciaba una vía de agua, lo que era conocido por los
autores directos del plan, que aún así, de forma
irresponsable, no repararon en consumar el hecho.
Para tratar de obstaculizar la acción del robo, tres embarcaciones
del MITRANS intentaron interceptarlo, y en las maniobras que ejecutaron
para cumplir este objetivo se produjo el lamentable accidente
que hizo naufragar el barco.
En las proximidades del área se encontraban dos unidades
de Tropas Guardafronteras en misiones de patrulla, que de inmediato
acudieron en auxilio de los náufragos, incorporándose
también a las labores de rescate las tres embarcaciones
del MITRANS.
Dadas las condiciones de navegación y la fuerza del mar
(Fuerza 3) en esas primeras horas de la madrugada, sólo
pudieron ser rescatadas 31 personas vivas, quienes fueron trasladadas
a tierra firme y atendidas médicamente. El resto de las
personas que integraban el grupo desapareció. El principal
cabecilla está preso.
Este lamentable incidente demuestra una vez más cómo
elementos inescrupulosos arriesgaron la vida de numerosas personas,
entre ellas mujeres y niños, en su afán de consumar
su deseo de emigrar ilegalmente de nuestro país y ser recibidos
como héroes en Estados Unidos, cuyas autoridades, como
es conocido, no les conceden visas para viajar normalmente.
Pocos días después se produce el secuestro de una
de las pequeñas embarcaciones de transporte público
que cruzan la bahía de La Habana --la lanchita de Regla--;
ocurre en la mañana del martes 26 de julio y el lanzamiento
de gente al agua nos presentan a una tremebunda contrarevolución.
Ya esto parece que va a terminar como un chiste. Si no hubiera
tanta sangre de por medio, lo parecería... ¡un chiste!
La mano de Fidel Castro está detrás de todo esto,
señores. Yo conozco su sentido del humor. Es ese. Respondan
o no a una maniobra de propaganda cubana, el caso es que estos
aguerridos viajeros de la lancha de Regla sí lograron su
objetivo... gracias a los niños del remolcador... y las
griffin por ahora no tiraron. El año anterior, después
de la sublevación de Cojímar, ocurrió igual:
la temporada de caza fue suspendida. Civiles en veda.
De cualquier manera, piensa uno, las autoridades fidelistas lo
único que harían sería adelantar unos trámites
jurídicos, porque de algo pueden estar seguro y es que
van a ser juzgados. Una sola cosa podrá hacer olvidar esta
masacre y será la ejecución de masacres mayores.
Ya nadie habla de Cojímar.
2
There is a deep symbolic meaning to the massacre of the ex-Czar,
his familiy and staff. Just as liberty has its great historic
days--the battles of Lexington and Concord, the storming of Bastille--so
does totalitarianism. The manner in which the massacre was prepared
and carried out, at first denied and then justified, has something
uniquely odious about it, something that radically distinguishes
it from the previous acts of regicide and brands it as a prelude
to 20th-century mass murder.
Richard Pipes
Hay algo odioso y discriminatorio en este párrafo de Granma
del sábado 23 de julio de 1994 en que se dice que: «En
esta ya larga lucha hemos tenido que lamentar crímenes
como el de Tarará, donde fueron masacrados cuatro valiosos
jóvenes cubanos asesinados a mansalva por elementos inescrupulosos».
Nunca se le hubiese aceptado a Batista que invocara las bajas
sufridas en Moncada para luego hundir un barco con 23 niños
a bordo. Buscar otros ejemplos...
Bien esperemos por la quinta o séptima declaración
que probablemente se acerquen a la verdad. Esa declaración
de las víctimas es la única que no ha variado desde
el principio, las de la prensa cubana sí ha tenido variaciones.
Crímenes de este tipo sólo son posibles en poderes
que se predestinan así mismos como eternos. Los excesos
de palacio también. El juego democrático les paralizaría
las manos. Hay que entenderlos de alguna manera. Es como si una
isla del feudalismo llegara ahora a nosotros y no hubiera forma
de decirle al duque que bajara el látigo y a su verdugo
que se fuera a labrar el campo. Están totalmemnte desfazados
en el tiempo.
3
Se llama María Victoria García Suárez, tiene
28 años de edad. Ha sobrevivido para contar esta historia.
Trascurren las 9 y 20 de la mañana del día 27 de
julio de 1994. Ella se halla en la habitación, que sirve
de dormitorio usual para sus padres. Habla con su padre. Graban
la conversación.
--Han transcurrido 15 días del lastimero acontecimiento.
Ante todo, mi hija, ¿cómo te sientes?
--Bien.
--¿Te hallas bajo algún tipo de tratamiento facultativo?
--No.
--¿Te consideras apta para esta encomienda de narrar,
diríamos, una cosa tan triste y desagradable?
--Sí.
--¿Existe sobre tí alguna presión ejercida
a la hora de regalarnos este testimonio para la historia?
--No.
--Entonces, comencemos. ¿Tu familia, digamos, padre, otros
hermanos, conocían de esta decisión tuya de marcharte
del país?
--No.
--¿Por qué no?
--Bueno, porque eso era una cosa muy seria y no se podía
divulgar. Para que nos saliera bien.
--Cuéntanos lo sucedido en las proximidades del Morro.
--A la salida del Morro me... yo noto que somos perseguidos por
una... un remolcador y entonces seguimos... seguimos avanzando
¿no? Y él sigue atrás de nosotros. Después
se une otro remolcador y seguimos avanzando y se nos pegan por
al lado. Entonces se nos pegan y nos empiezan a echar agua. Chorros
de agua a presión. Los dos remolcadores. Después
más alante se une otro remolcador más. Y teníamos
uno a cada lado y otro por detrás. Los tres remolcadores
nos echaban chorros de agua a los niños y las mujeres que
estábamos afuera. Después, el remolcador que iba
detrás se nos pega por atrás y monta la proa en
la popa de nosotros y la parte. Nosotros le decimos que... que
no nos hagan... no tiren más agua, que... que paren, que
hay niños, que los iban a matar y ellos no, no entendieron
de que habían niños y siguieron echándonos
agua y dándonos golpes. Nos daban golpes por los lados.
Entonces nosotros les... le gritamos a un muchacho que estaba
parado en un remolcador, le gritábamos, Jabao, no tires,
no tires más agua, que hay niños, los vas a matar
y él se reía y decía que, ¡que se mueran!
Él no entendía. Entonces estaban echando chorros
de agua por el remolcador que estaba detrás. Quería
que entrara el chorro de agua para dentro del cuarto de máquinas
y ahí cierran la puerta. Yo oigo que dicen ¡Cierren
la puerta! Yo no la veo porque delante de mí hay más
personas. Entonces pero sí oí de que cerraron la
puerta. Después vemos que no tenemos otra salida. Nosotros
nos... gritábamos, nos rendíamos. Que nos dejaran,
que nos rendíamos, que íbamos a virar para atrás.
Y ellos insistieron. Siguieron echando chorros de agua y dándonos
golpes. Después, paramos la máquina porque ya veíamos
que no teníamos otra alternativa, que teníamos que
parar. Entonces se lo decimos, Mira, paramos, vamos a virar patrás,
nos rendimos, vamos a virar. Ya habíamos parado la máquina.
Y ellos siguieron dándonos golpes. Ellos no entendieron
de que nosotros habíamos parado. Entonces después,
el que estaba por el lado, por el lado derecho, le da un golpe
y lo vira. Ahí es donde se hunde el remolcador de nosotros.
--El... El oficial instructor que atiende el caso manifiesta
que los hechos no fueron precisamente como tú lo relatas.
Cuenta... eh... con otras versiones provenientes de fuentes que
estuvieron junto a tí en esos amargos instantes. Entre
otras cosas expresa: "que el 13 de Marzo embistió
a un Polargo interpuesto causándose a sí mismo una
grieta en proa, que ocasionó una entrada de agua. También
él considera que ustedes no resultaron abandonados en momento
alguno. Las naves agresoras permanecieron allí hasta la
llegada de las lanchas guardafronteras. Afirma que los tres remolcadores
no estaban en condiciones de socorrerlos porque su escasa tripulación
de tres personas podían ser víctimas de la agresión
de ustedes al abordarlos. Reitera que los chorros de agua tenían
por destino apagar el motor de la embarcación y no iban
dirigidos precisamente hacia los cuerpos de las personas en cubierta...
¿Qué me puedes decir de estas cosas que me ha dicho
a mí el instructor... y que tu no las sabes?
--Bueno, el problema es de que nosotros no podemos embestir a
otro remolcador porque nosotros somos de madera y teníamos
la de perder. Eso era lógico. Nosotros lo que seguimos
avanzando para que ellos se quiten del medio porque ellos sabían
que éramos de madera. Si nosotros nos metemos en el medio
de ellos, íbamos a perder. Yo creo que ellos no querían
perder la... la embarcación ni tampoco que hubiesen pérdidas...
pérdidas humanas... Pero ya nosotros al ver de que ellos...
el objetivo de ellos era eh hundirnos... porque si ellos querían,
eh vaya, detener la embarcación o llevarnos de nuevo a
la bahía y... y detenernos, ellos lo hubieran hecho desde
el primer momento porque ellos tenían... tienen más
capacidad, tienen más potencia que nosotros... para eso...
pero nosotros en ningún momento los embestimos a ellos.
Ellos son los que nos embisten a nosotros, dándonos golpes.
--Es decir que la entrada de agua que él supone que ha
sido originada por la embestida del 13 de Marzo al Polargo delantero,
esa entrada de agua no fue por eso.
--No.
--Es decir, especificamente esa entrada de agua por qué
fue...
--Eso fue por los golpes que nos daban ellos.
--¿Los golpes se los daban por, por, por a babor a estribor...
eh, o por atrás?
--Por todos los lados nos nos daban golpes.
--¿Con la proa... con la proa.
--Con la proa de ellos.
--De ellos.
--Ajá. Pero, bueno, el golpe mayor fue el de por atrás
que fue cuando partió toda la popa de nosotros. Y el. Y
el otro golpe que fue el que, el que nos, nos hundió, que
nos viró, por la parte derecha.
--Ven acá, eh ese golpe dado por eh por la parte de popa,
por la parte de atrás eh del 13 de Marzo embestido con...
con un Polargo ¿no? eh... por poco a tí te... eso...
eso te hace perder la vida. ¿Tú te hallabas en qué
lado de la cubierta? ¿Eh? ¿En popa o en proa?
--Yo me hallaba en popa. En popa de espaldas al remolcador que
nos, que nos golpeó. Quiero decir que detrás de
mí no había protección ninguna. Que si él
hubiera adelantado un poquito más la proa me hubiera cogido
a mí y me hubiera dado. Porque estaba eh... de espaldas
a ellos.
--¿Tú, tú estabas sola o estabas con...
con Juan Mario?
--Estaba con Juan... Juan Mario.
--¿Juan Mario lo tenías suelto o...?
--No, yo lo tenía... agarrado a un... a un tubo que había
ahí en el medio de.
--¿Con qué lo tenías agarrado?
--Él. Él se agarraba del tubo y yo lo protegía.
Aguantándolo.
--¿No... No utilizaste ningún tipo de cuerda para
amarrarlo ni nada de eso?
--No. Yo lo aguantaba. Lo protegía con mi cuerpo.
--Lo protegías con tu cuerpo Y entonces, ven acá,
¿los chorros de agua hacia dónde te daban?
--Me daban en la espalda, que eran fuertísimos, porque
parecían latigazos, que me dejó hasta marcas, esos
morados.
--Esos morados. Sí, ¿esos morados que yo te ví
eran de los chorros de agua?
--Sí.
--Porque estabas toda llena de...
--Si, eran de los chorros de agua que me daban en la misma espalda.
Incluso, me bajó los pantalones y me subía el pullover.
--Es decir, que te desnudaron allí.
--Sí porque eran directamente a mí. El chorro de
agua me daba directamente a mí.
--A tí y a las demás personas que estaban allí.
--A las demás personas también.
--Tú... él dice... también el instructor
me dice, ¿no?, de que ustedes no resultaron nunca abandonados
por las naves, en este caso por las agresoras. ¿Qué
hay de cierto en eso?
--Nosotros.
--Que estas naves permanecieron ahí hasta que llegaron
las lanchas Guardafronteras.
--Ellas... Ellas se fueron. Cuando llegaron las Grifin, ellas
se fueron. Ellas no nos rescataron en ningún momento porque
si su propósito era hundirnos no podían rescatarnos.
Aparte, eso se nota porque ellos llegaron vacías al puerto.
Ellos no llegaron con ningún sobreviviente.
--Pero bueno, es decir, cuando ya ustedes se están ahogando,
porque hay que aclarar bien esta parte, ¿no? ¿Ustedes
no estaban solos ahí, los remolcadores seguían ahí?
¿Estaban ahí junto a ustedes o se habían
alejado o...cómo es la cosa?
--Ellos estaban ahí, hasta que llegaron las Grifin.
--¿Y ustedes estaban ahogándose?
--Sí. Nosotros. Ellos nos vieron que nosotros estábamos
ahí. Eh, tratando de salvarnos.
--Y no los salvaban.
--No. Si ellos lo que hacían era mover el agua para que
nosotros nos hundiéramos porque el oleaje que había
de ellos mismos, hecho por ellos, al mover las máquinas,
no nos dejaba estar a flote. Lo que hacía era taparnos
más la cabeza, hundirnos más.
--Es decir, que... que lo que hacían era rondar, darles
vueltas alrededor de ustedes para formar un torbellino...
--Ajá.
--De manera que el mar se los tragase. ¿No?
--Ajá.
--¿Es lo que tú consideras?
--Exacto.
--¿Eh?
--Sí.
--¿Dime si estoy equivocado.
--No. Así mismo, así mismo. Porque ellos no...
Ellos lo que hacían era mover el agua. Mover el agua para
que nosotros nos hundiéramos.
--Yo. Yo, eh vaya, eh... me han dicho algunos expertos en esto
que estos remolcadores tienen unas propelas por los laterales
también.
--Sí, ellos botan agua por los lados.
--Exacto. Bueno. Eh... El instructor también afirma que
los tres remolcadores no estaban en condiciones de socorrerlos
a ustedes. Explícame eso. Porque él me dice eso,
que solamente tenían tres tripulantes. ¿Tú
pudiste ver alguna persona encima de esos remolcadores?
--Sí, yo ví... Yo ví algunas personas. Al
mismo Jabao ese que nosotros le gritábamos, que él
se... se puso... se paró para que nosotros lo viéramos.
O él vernos a nosotros. Yo sé que nosotros lo vimos.
Y fue cuando le gritamos que habían niños, que los
iba a matar. Ellos pudieron socorrernos. Ya después que
estábamos ahí.
--Eh. Ven acá, mira. Oye, hay una cosa que. Que todavía
no Que yo quiero que tú la reafirmes o que tú des
tu... porque, bueno, hace 15 días de esto y lo que me expresaste
el primer día pienso que me lo estás repitiendo
ahora de nuevo. Es decir que es la misma cosa. Por eso, bueno,
que yo te doy tremendo crédito.a lo que me estás
diciendo. El instructor reitera que los chorros de agua tenían
por destino apagar el motor. Yo te pregunto: ¿el motor
de esta embarcación estaba expuesto, es decir, al aire,
o estaba protegido por algo?
--Estaba protegido por el cuarto.
--¿Y realmente a dónde iban a parar esos chorros
de agua?
--A nosotros. A las personas que estábamos afuera.
--¿Y me dijiste que iba a... que tuvieron que cerrar las
puertas del cuarto de máquinas, porque tambien...?
--Sí, porque ellos eh... eran los tres remolcadores que
estaban echando agua y entonces nosotros estábamos expuestos
al... a los chorros de agua. El motor, no. Porque estaba cubierto
por el cuarto de máquinas ¿no? Estaba protegido.
Pero, bueno, el chorro de agua era... eh... estaba dirigido hacia
nosotros. Claro, pero, siempre hay una entrada. Pa que entre pal
cuarto de máquinas. Encima de eso, eh, como ya habían
partido la popa de nosotros, la estaba entrando agua a la embarcación.
--Ven acá. Esa mujer que tú me hablaste, que tenía
un niño en brazos ¿qué le pasó con
los chorros de agua? Esa parte, creo que me lo dijiste ¿no?
La mujer que tenía un niño en brazos y los chorros
de agua
--Era.
--¿Qué pasó con un chorro de agua y ese
niño?
--Era... Era un hombre el que estaba al lado mío
--Ah, un hombre.
--Un hombre, que... Él tenía una niña. Chiquita.
Como de 3 ó 4 años. Y la niña gritaba mucho.
Y entonces él se la enseñaba y la paraba. Pero yo
creo que esa niña no sobrevivió porque los chorros
de agua estaban ahí y ahí y ahí, que yo creo
que, yo no sé si se la llevó, pero es lo más
lógico porque él enseñaba mucho la niña
y ellos no entendían, seguían con los chorros de
agua. Y a mí me parece que en un momento de esos, el agua
se la llevó.
--Eh... Ven acá. En. Hace un rato expresabas ¿no?
De que ustedes se rendían. Se rindieron ¿no?
--Sí.
--¿Cómo? ¿Cómo fue? ¿Ustedes...
cómo ustedes manifestaron su rendición a...?
--Bueno, nosotros le enseñábamos los niños
y le decíamos que... que nos iban a matar los niños,
que habían niños y mujeres que... que no echaran
los chorros de agua que eso nos iba a matar los niños.
Entonces los niños eh... empezaron a randirse y les gritaban:
Nos rendimos, nos rendimos. Vamos a virar para atrás. Vamos
a virar para atrás. Eh... No nos echen más agua.
Nos van a hundir. Nos van a matar.
--¿Y ustedes recibieron eh... mediante ese llamado, compasión.
--Nada.
--Diriamos compasión ante la súplica. Que ya eso
era una súplica. Esa rendición de ustedes era una
súplica.
--Nada. Ellos seguían echándonos chorros de agua
y golpéandonos,
--Qué tipo de reacción...
--Seguían.
--Qué tipo de reacción.
--Ellos se burlaban.
--Ah...
--Ellos se burlaban y seguían echándonos chorros
de agua. No entendieron que nosotros paramos. Que los niños
le pedían que... le suplicaban que... Que... Que nos rendíamos.
Que no nos echaran más agua. Los niños lloraban
y gritaban.
--Ahora bien. Yo, yo, en esta.... hasta aquí, lo que me
has dicho... Yo pido tu juicio. ¿Tú te consideras
responsable máxima de este... de este lametable suceso?
--No.
--¿Qué grado de responsabilidad te atribuyes?
--Ninguno. Yo pienso de que yo... y... eh... iba a hacer el viaje
ese por el bien de mi familia. El bien de mi hijo
--O sea que piensas que no tienes responsabilidad.
--No.
--En el hecho. Ahora, volvamos atrás. ¿Verdaderamente
ustedes se robaron la embarcación "13 de Marzo"?
--Bueno...
--Cuéntanos cómo llegaron hasta allí, hasta
ese lugar.
--Mi tío trabajaba ese día. Le tocaba trabajar
hasta las 6 de la mañana. Él trabajaba en ese barco.
Tenía acceso a él. Ese barco salía todos
los días a trabajar en el puerto. Nosotros llegamos allí...
--Allí... eh... ¿Ese allí dónde es.
--Allí en... En el... En la Bahía del Puerto.
--¿Qué parte... qué parte de la bahía?
Eh... Diríamos, antes de llegar al muelle de Regla o sobrepasando
el muelle de Regla... Para tener una referencia.
--Sobrepasando el muelle de Regla.
--Hay una parte que se llama Tallapiedra. Y hay otra parte que
se llama Margarita.
--Ahí en. Ahí en Tallapiedra.
--Ah, en Tallapiedra. En Tallapiedra hay... Hay algo, ahí.
¿La Empresa Eléctrica, no? La Compañía
de Electricidad Cubana está ahí, creo.
--Sí, sí.
--Sigue.
--Entonces nosotros entramos, entramos ahí. Rápidamente,
en silencio, y tranquilo.
--Ustedes... Un momentico. Perdóname que te interrumpa.
¿Sometieron a la fuerza a alguna persona?
--No.
--¿Rompieron o vulneraron...
--No.
--... no sé, determinado dispositivo de Seguridad, digamos,
quebrar puertas, partir candados?
--Nosotros, no. Ya, cuando nosotros entramos, la puerta estaba
abierta. La puerta ya estaba abierta y entonces entramos el silencio
para el barco. Sin ningún problema.
--¿En qué llegaron ustedes allí?
--En una guagüita de turismo.
--¿Cómo se llama esa guagüita?
--Una Quaster.
--Ah, ya. Ven acá. Ya, ya, diríamos ¿no?
Dentro de la embarcación como tal ¿cuántas
personas viajaban? Una cifra aproximada ¿no?
--Aproximadamente de 70 a 73 personas. Yo no las pude contar,
pero bueno, por la cantidad de sobrevivientes y la cantidad de
desaparecidos, da una cifra de... de más o menos de 70
a 73 personas. Eran muchos niños también.
--Ven acá, ¿todos eran familia?
--Todos eran familia.
--Eh... familias, diriamos de... ¿de entre quienes? ¿Entre
sí o de los tripulantes?
--Familia de los tripulantes.
--Es decir, que cada tripulante al parecer...
--Iba con su familia.
--Iba con su familia. Y dime la composición. Por ejemplo,
de las personas. Digamos, niños, mujeres...
--Aproximadamente iban 20 y pico de niños. Como 22 o 23
niños.
--Sí.
--De 15 a 20 mujeres. Lo demás, eran hombres.
--Dime tú. Y ¿tú te puedes percatar de la
diferencia de la cifra esta inicial cuando... cuando ya llegas
a Jaimanitas? ¿No?
--Sí.
--¿En Jaimanitas tú puedes ver los que quedan con
vida?
--Sí. Quedaron 20 hombres, seis niños y cinco mujeres.
De ellos, dos niños estaban ingresados y una mujer.
--Ven acá, ¿en el trayecto recorrido, diríamos
desde este muelle de Tallapiedra que tú me hablas hasta
la salida del Morro, ustedes notaron algún tipo de anormalidad,
algo de eso así?
--No. Nosotros no notamos nada. Y el barco no tenía problemas.
--¿Ustedes iban apagados o encendidos?
--Nosotros eh... ibamos adentro. Yo no pude notar si íbamos
apagados o encendidos. Pero después, por los comentarios
que han habido, eh, la gente dicen que nosotros íbamos
encendidos.
--Encendidos. Eh... Ven acá, aclara bien porque ahorita
dijiste que ibas en cubierta. Y ahora me dices que ibas adentro.
¿Cómo es eso? Explícate... ¿Cómo
es que tú...?
--Sí, porque nosotros cuando entramos el barco eh... todo
el mundo nos metimos adentro en el cuarto de máquinas.
--Ya, ya.
--Para no ser vistos. Entonces después cuando ellos ven
de que nos persigue un remolcador es cuando nos mandan a salir
a las mujeres y a los niños. Algunos, los niños
más grandecitos.
--Exacto.
--Nos mandaron a salir para la cubierta.
--Ahora, volvamos... Perdóname que te agobie tanto, mi
hija, porque, vaya, yo, fíjate, el mismo dolor nos une.
Pero perdóname que te agobie tanto ¿no? Quiero dejar
bien aclarado esta situación. Volvamos a los últimos
instantes del suceso. ¿Permanecían a tu lado los
familiares más cercanos? Diríamos, por ejemplo...
¿dónde se encontraba tu esposo Ernesto?
--Ernesto...
--¿Y tú hermano Joel?
--Ernesto y mi hermano se encontraban en... en el cuarto de máquinas.
Porque todo el mundo no podía ir para afuera. Entonces
los que más bien fuimos para afuera, algunos hombres y
los niños y las mujeres. Los niños más grandecitos.
Pero no podíamos... no teníamos de dónde
aguantarnos por eso todos no pudimos ir para afuera.
--Ahora, explícame, con detalles, cómo pierdes
a... a tu hijito, a mi nieto Juan Mario. ¿Cómo lo
perdiste? Explícame esa parte.
--Nosotros estábamos afuera, en cubierta, y entonces,
yo tengo al niño protegiéndolo contra mi cuerpo
¿no? Entonces yo le decía al niño: Papi,
no mires. No mires... No mires, cierra los ojitos y baja la cabeza,
porque tenía miedo que el agua le fuera a dar y esos golpes
del... del agua eran muy duros, dolían mucho. Entonces
yo no quería que él... que él sufriera ¿no?
Esos dolores. Incluso los dolores de... de los chorros de agua
que me daban en la espalda me dolían pero yo tenía
que aguantar y no gritar para no... para que él no se asustara.
Entonces él no lloró ni gritó en ningún
momento. Él se mantuvo tranquilo. Él lo que levantaba
los brazitos y la cabeza para que vieran que había niños,
cuando nosotros le decíamos... para que vieran que había
niños y no... no nos echaran más chorros de agua.
Y entonces eh... yo le decía a él que bajara la
cabeza y que cerrara los ojitos, que no mirara para que no sintiera
miedo. Pero entonces ya cuando yo veo que el barco se va a hundir,
que está de lado ya para hundirse, yo le digo a él,
Papi, suéltate del tubo, ven. Entonces lo cojo y lo abrazo.
Pero nos fuimos para abajo. Para el fondo. Entonces... salimos
de nuevo, pero como había tanto oleaje, volvimos, y yo
como no sé nadar, ni flotar, volvimos de nuevo... a...
para abajo... después volvimos a subir y yo veo al niño
que está haciendo resistencia, que está luchando
¿no? contra el agua pero veo a una mujer que está
ahogada al lado mío y me aguanto de ella. Y entonces...
había mucho oleaje de los mismos barcos que hacían
el remolino ese. Mucho oleaje. Y nos tapaba la cabeza. Entonces
yo me aguanté de la mujer y fue como único ya pude
quedarme más o menos a flote y no hundirme. Y entonces
cuando miro para el niño veo que ya el niño no hace
resistencia, que está como ahogado y entonces yo no lo
suelto, yo sigo con él porque tenía miedo (traga
en seco) de que... de... quería sacarlo, quería
sacarlo así a ver si tenía salvación, si
se podía salvar y entonces me agarro de... de la mujer,
sigo agarrada de la mujer. Entonces veo una tabla, empiezo a gritar
y a llamar, pendando que Ernesto estuviera ahí. Pero veo
que nadie me contesta. Entonces voy acercándome a... a
la tabla donde están los niños y... y algunos hombres
y mujeres, que estaban aguantados a una tabla. Como de un cajón.
Y entonces... allí... cogí el... Seguía con
el niño aguantado y entonces lo veo pero... ya veo que
no tiene vida porque él estaba así... estiradito...
no... no hace resistencia. Y entonces... cuando me... (Comienza
a quebrársele la voz.) Cuando me aguanté de la tabla...
(Rompe a llorar.) Todo el mundo me cayó arriba y el niño
se me fue de las manos. (Solloza dos veces.) Y entonces no lo
pude agarrar. ( Solloza.) Se me fue y no lo pude agarrar más.
(Solloza.) Entonces cogí y volví a aguantarme de
la tabla. Después que todo el mundo me cayó arriba,
se me fue la tabla y entonces volví a agarrarme de la tabla
y volvieron a caerme arriba. Entonces veo... veo la Grifin, a
la... a los remolcadores, y les gritamos que... que nos salven,
que nos ayuden y dijeron que no. Que si queríamos salvarnos
que esperáramos a la Grifin.
--Dice él...
--Y entonces, después cuando viene la Grifin y nos tiran
unas sogas con salvavidas, fosforescentes, naranja, y... y ahí
es donde podemos subir, que nos suben.
--Ven acá, mira, eh... tú me dijiste, mi hija,
en una eh... de las tantas conversaciones que hemos tenido que...
¿que el niño rezó...?
--El niño. Todos. Y yo también. Le pedimos mucho.
--¿Qué... qué te dijo el niño?
--El niño me decía: "Ay, Señor, ayúdanos,
Señor." (Está llorando intensamente.) "Ayúdanos.
Sálvanos, Señor, que no nos hagan más daño,
Señor."
--Sí. Ven acá, mi hija, cuando ya tú resultas
rescatada, ¿no? ¿Quién te rescata, la lancha
de Guardafrontera o los remolcadores?
--Los Guardafrontera.
--¿Y los remolcadores qué hacen en ese momento?
--Se van. (Está calmándose.)
--¿Se fueron con alguien encima?
--No. Ellos no rescataron a nadie. Se fueron solos.
--Entonces, ¿tú recibiste dentro ya, ya dentro,
diríamos, de las... de las lanchas de Guardafrontera, recibiste
buen trato por los soldados tripulantes?
--Sí... Ellos, cuando nosotros subimos... cuando yo subí,
ellos me dan golpes por la espalda para botar agua porque había
tragado mucha agua. Y entonces me dan golpes por la espalda. Y
después nos taparon con una sábana y nos dieron
agua y café. Entonces nos dejaron ir al baño. Allí...
un... un militar... que había... oriental... me regaló
un cigarro. Vaya, ellos no nos trataron mal, la verdad.
--Sí, ven acá.
--Por lo menos nos rescataron.
--¿Y hacia donde te condujeron después?
--A Jaimanitas.
--Jaimanitas. ¿Y allí pudiste ver... no... pudiste
ver los familiares, si había alguno... quiénes quedaban
vivos de la gente nuestra?
--De los nuestros, dos primos míos que iban en la Grifin
conmigo nada más. Y yo.
--¿Cómo... Se... sabes el nombre de esos primos?
--Dariel Prieto Suárez e Iván Prieto Suárez.
4
A working class hero is something to be.
John Lennon
Vean como tratan a sus heroes del trabajo... y a sus oficiales
de la Seguridad.
--Mayi, que es como... como a menudo solemos llamarte a tí,
¿por qué decides marcharte del país por esa
vía? ¿Tú eres antisocial, le debes algo a
la justicia?
--Nada. Yo no le debo nada aquí a nadie. Nosotros queríamos
irnos sin dejar deudas ninguna. No soy antisocial porque nunca
he tenido eh... nunca...
--Expediente.
--Expediente.
--Expedientada. Jamás has sido...
--Jamás.
la policía jamás. ¿Has estado presa en algún
momento?--... expedientada por
--Nunca, nunca.
--Eh.
--Y entonces, nosotros... el propósito de nosotros era
ir, trabajar, para ayudar a la familia que estaba aquí.
No teníamos problemas políticos ninguno. El problema
de nosotros era ese, trabajar porque aquí nosotros no...
no tenemos ayuda ninguna. Tenemos problemas económicos,
materiales. Tengo... Mis padres están enfermos y queríamos
ayudarlos, mandarles medicinas.
--Ven acá, eh... eh... en los momentos que... que ustedes
toman la decisión de marcharse ¿te encontrabas trabajando?
--Sí.
--¿Y tú esposo?
--También.
--¿Dónde trabajaban ustedes?
--En una... En una bodega.
--Una bodega. ¿Y cómo era la... por ejemplo, la
bodega esa, fue objeto de estímulo, el vecindario estaba
contento con...
--Sí...
--... con el trabajo que ustedes ahí desempeñaban?
--Sí. Nosotros... Nosotros desde que entramos en esa bodega,
la pusimos muy bonita. Y la arreglamos, que incluso nos dieron
"Unidad Modelo". Nos dieron diploma por "Vanguardia".
A Ernesto le dieron un diploma por "Mejor Trabajador del
Municipio" en el trimestre. En el primer trimestre.
--Ahora respóndeme esto. ¿Y Joel trabajaba también?
--Sí. Él trabajaba en una discoteca, en Cultura,
en Guanabacoa.
--¿Joel tenía algún problema, diríamos,
con la justicia. La policía lo... era perseguido, tenía
expediente?
--No. Él no. Él no. Ninguno de nosotros teníamos
actos delictivos ninguno.
--¿Ustedes se consideran personas decentes?
--Ni antecedentes penales tampoco teníamos.
--¿Y miembros de una familia decente y seria?
--Sí. Nosotros sí.
--Ahora, esta pregunta es fundamental. ¿Tienes algún
familiar en Estados Unidos?
--No.
--¿Y entonces por qué te marchabas? ¿Por
esa razón que me explicaste? ¿Para buscar un...?
--Sí. Para... Para trabajar... Porque sé que allí`podíamos
trabajar y... y podíamos tener dinero y mandarle a la familia.
Ayudarlos, a los que quedaban aquí. Era el objetivo de
nosotros, trabajar.
--Ahora, fíjate. Esto sí que te pido, porque ya
de verdad he abusado mucho contigo, mi hija, pero, bueno, reclamamos
un poquito más de resistencia porque ya estamos terminando,
¿no? Eh... ¿cuántos familiares perdiste en
el desgarrador este... en el desgarrador hecho? ¿Cuántos
fueron en total?
--En total fueron 13.
--Eh. Me refiero, en los 13, la cifra que me das... ¿está
entre los desaparecidos y los sobrevivientes?
--No... 13...
--¿Incluido tú?
--13. 13 desaparecidos. Porque también están...
Está mi tío. Mi tío Eduardo.
--Espérate. Descríbeme, a ver, con sus nombres
y profesiones más o menos a tu alcance ¿no? Dime.
Empieza.
--Bueno, mira...
--Lo... lo... los desaparecidos.
--Desaparecidos tengo a mi hijo Juan Mario Gutiérrez García,
de 10 años.
--¿En qué grado estaba en la escuela?
--Pasó para Sexto Grado.
--Continúa.
--Ernesto Alfonso Loureiro, mi esposo, de 25 años, que
administraba la bodega de... del Mañana. Del reparto Mañana.
Joel García Suáres, mi hermano, de 20 años,
que trabajaba en la discoteca de Guanabacoa, que pertenece a Cultura.
--¿Él tenía alguna profesión, no?
--Él era operador de audio. Eh... Mi tío Eduardo
Suárez Esquivel.
--Sí.
--Era ingeniero.
--¿Qué edad más o menos tenía él?
--Más o menos 30 años. De 30 a 40.
--Sí.
--Estrella Suárez Esquivel, que trabajaba en un laboratorio,
de técnica de laboratorio. Tenía de 40 a 50. Más
o menos 45. Estaba también mi primo Eliecer Suárez,
que tenía 11 años. Había pasado para Séptimo
Grado. También mi primo Omar Rodríguez Suárez,
que tenía de 25 a 30 años. Eh... La esposa, que
se llamaba Miralis y la niña de... Miralis tenía
de... de 25 a 30 años igual. La niña, que tenía
2 años. Se llamaba Cindy. Cindy Rodríguez. También,
eh... perdimos ahí un medio primo de nosotros. Se llamaba
Lázaro Borges. Con la esposa, Lissete, y la hija... La
hija que... de 4 años.
--¿Fidencio Ramel era familia tuya?
--También. Eh... También a él. Un tío
mío que se llamaba Fidencio Ramel Prieto, de 50 años,
que es el padre de Dariel Prieto Suárez e Iván Prieto
Suárez, que están detenidos.
--Entonces, de la familia ¿quiénes sobrevivieron?
Describe ahora los que sobrevivieron...
--Sobrevivientes estamos Dariel Prieto Suárez, de 26 años,
e Iván...
--¿Qué profesión tenía Dariel?
--Dariel trabajaba como chofer de... de inspectores. En... en
Villa Marista.
--¿Era combatiente de la Seguridad del Estado?
--Sí. Y... E Iván Prieto Suárez, de veinti...
de 24 años, que también era operador de audio del
reparto Guiteras, una discoteca que habían abierto. Y yo.
María Victoria García Suárez, de 28 años.
--¿Hay alguna amistad cercana que ustedes hayan perdido?
--Sí. Nosotros perdimos también a... un amigo de
nosotros, Eh... Amado González, que le decían "Espiguita".
De 50 años de edad.
--¿Tienes algo más que añadir, mi hija?
--No...
--¿Finalmente quieres añadir a...?
--No... Yo lo único que quisiera que se hiciera justicia.
Que se hiciera justicia porque eso fue un crímen lo que
hicieron. Porque bien ellos pudieron detenernos y... y llevarnos
a puerto. Y está bien. Allí, bueno, estar presos.
Pero no... no hundirnos, ni perder tantas vidas, tantos familiares
nuestros.
--¿Te han devuelto los familiares desaparecidos?
--No. Dicen que no los han podido rescatar.
--A mí me dijo precisamente el instructor en la entrevista
que las tareas de rescate eran muy infructuosas porque la profundidad
en ese sitio eh... era 3 kilómetros y medio. Realmente
yo considero, ya esto es un asunto de consideración personal
por investigaciones geográficas que he realizado que en
esa zona del litoral norte habanero estas profundidades no...
no las hay. Pero bueno, él me decía eso, que no
había posibilidad de rescatar, ni tantos los cuerpos, ni
tampoco la embarcación. Pero, bueno, hay una parte ahí...
¿Cómo es que Iván se salva? ¿Tú
me puedes contar esa parte? ¿Tú sabes algo de eso?
¿Cómo es que Iván se salva?
--Bueno. Mi tía tuvo eh... visita con él. Lo dejaron
ver. Entonces yo le dije a mi tía que Iván tenía
un problema en el pie. Que no sé si era un eguinze o si
tenía una herida, pero sé que tenía un problema
en el pie. Entonces ella va, allí, a Villa Marista y le
dicen de que no, que él no tenía ningún problema.
Pero el día de la visita, le ve que tenía un problema
en el pie. El pie lo tenía hinchado y tenía postillas
ya. Entonces le dice: "¿Iván, qué te
pasó en el pie?" Dice: "No, Mami, el problema
es que se me enredó el pie en el timón. Entonces
cuando llego eh... se hunde el barco, llego al fondo, y es cuando
logro zafar el pie... del timón, que siento que ya el barco
toca el fondo y entonces logro zafar el pie del timón.
Y... es cuando subo. Mmm... Mi primo está... está
vivo. Él no... no tuvo más problemas, nada más
que el del pie y los oídos, que tiene operación
en los oídos.
--Es decir, que se deduce, por ejemplo, de que realmente no está
tan profundo, porque pienso que si... si eso fuera así,
tan profundo, Iván había... habría perecido,
eh... diríamos, víctima de la presión del...
de las aguas...
--Lógico.
--...profundas, ¿no? Bueno... Pero, bueno, dicen que...
que no es posible... el rescate de ambas cosas, ni de los cuerpos
ni... de las víctimas. Bueno, te digo ¿algo más?
No vaya a ser que se te olvide alguna cuestión interesante.
Eh, ah... ¿tú has sido invitada a algún tipo
de... te han dado... Algún testimonio... por parte de las
autoridades, sobre el suceso. ¿Has sido invitada tú...
-No.
--... a asistir?
--No. Eh... Ellos, a tomar declaraciones, me la tomaron en Jaimanitas.
Con videos y... y nos tiraron fotos también allí.
A Jaimanitas... Declaramos en un...
--¿Dijiste esto mismo que estás diciéndome
aquí ahora?
--Sí lo mismo... En un video. Y nos tiraron fotos. Después,
de ahí nos llevaron para... para Villa Marista, para que
un político nos trajera a la casa. Y después que
estaba aquí en la casa, me han... me citaron una vez, para...
para el Partido de Guanabacoa, con un instructor de Villa Marista,
pero me puse muy mal y no pude... no, no pudieron entrevistarme.
--¿Tú fuiste sola...?
--No, mi papá me acompañó. Pero a él
lo estaban entrevistando...
--¿Y junto con tu papá iba alguien más?
--Iba la... la presidenta de la Federación... de Mujeres
Cubanas y el de... iban dos más. Uno de ellos creo que
era de... no sé muy bien de qué era... Yo sé
que llevaban armas en la cintura. Entonces la gente se pensaron
de que iban a detenerme.
--Exactamente. Y... Bueno... ¿Has visto el video que ha
puesto la televisión, el video donde...
--Sí.
--... con cuatro testimonios de personas? Primero quiero preguntarte,
¿esas personas las conoces, diríamos ¿no?,
las vistes allí, a las cuatro?
--Bueno, de esas personas, eh... uno, sí, lo ví,
que era... es el esposo de Janette, la del Cotorro. Otro, que
es Raúl, el... el timonel. Los otros dos no recuerdo haberlos
visto.
--Y... ¿Qué impresión te resultó
las declaraciones de ellos, tú...? Porque, no, no coinciden
con lo que tú dices.
--Claro. Yo pienso de que ellos... Ese video es tomado en Villa
Marista. No tienen ropa de... de... de presos puesto, pero tienen
ropa civil. Pero... Eso fue tomado en Villa Marista, porque ellos
siguen detenidos. Ellos no han sido sueltos.
--Pero yo me refiero a las confesiones de ellos. ¿Qué
tú crees...? ¿Son verdad lo que ellos está
diciendo, es verdad lo que ellos...?
--Eso... No, no es verdad, no es verdad. No es...
--¿Así no fue?
--No fue así. No fue así. Ellos lo deben saber.
Yo no sé por qué ellos hablaron así. Si están
presionados o algo, pero yo sé que... Eso no fue así.
--Yo estoy de acuerdo contigo. Pienso que la razón nos
pertenece, la abrazamos. Eh... No se puede tapar la verdad con...
con un dedo. Es decir... Y la verdad es nuestro sol. Eh... Te
agradezco infinitamente, mi hija, este... esta... este tiempo
que has dedicado ¿no? para hacer esta entrevista que considero
se... es una... Eh... será histórica ¿no?
Nos servirá para nosotros, la familia, recordar, guardar
en nuestra memoria, en un casete, precisamente estos lamentables
sucesos, donde tú y yo, naturalmente, y todos aquí
en casa, hemos sido desgraciados, hemos sido el resultado ¿no?
de un... de un trágico suceso que nunca imaginé
que a 50 año |