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Fecha: Thu, 02 Feb 2006 01:22:59 -0000
"...En las horas
nocturnas es peor. Pasadas las 12 de la noche nadie
puede permanecer en los parques, y quienes infrinjan esta
disposición, luego de ser requisados en plena calle, son
traslados a
la estación de policía. Muchos duermen en los calabozos
hasta el otro
día, luego son multados y puestos en libertad..."
APLO / Cubanet
Noticuba Internacional
www.noticubainternacional.com
Palma Soriano, 1 de
febrero de 2006
La ciudad de Palma
Soriano, en esta provincia de Santiago de Cuba
lleva más de 20 días en un virtual toque de queda.
El estado
policiaco, con un nerviosismo extremo y registrándolo todo
da
al impresión de una ciudad en estado de sitio.
Del escrutinio de la
policía no se escapa nadie que deambule por la
vía pública,desde las mochilas de los adolescentes
hasta las jabas de
los ancianos son registradas, y a cada paso piden el carné
de
identidad. No hay ventorrillo público que no sea inspeccionado
y
registrado varias veces al día por la policía y
los trabajadores
sociales.
En las horas nocturnas
es peor. Pasadas las 12 de la noche nadie puede
permanecer en los parques, y quienes infrinjan esta disposición,
luego de ser requisados en plena calle, son traslados a la estación
de policía. Muchos duermen en los calabozos hasta el otro
día, luego
son multados y puestos en libertad.
Los trabajadores sociales
junto a la policía regular conforman las
tropas de enfrentamiento a la corrupción y de reforzamiento
a la
economía, según el discurso oficial, pero en realidad
es un
enfrentamiento contra la población indefensa, que si resuelve
algo,
tal vez de forma no lícita -según el criterio de
las autoridades-,
también es una forma de compensar el saqueo a que por tantos
años ha
sido sometida.
La situación
es como de una embriaguez o histeria ideológica
represiva. Por un lado se amedrenta a la población con
la acción
policíaca, mientras en las escuelas, los centros de trabajo
y en las
propias calles salen los grupos constantemente gritando
frenéticamente consignas revolucionarias como si estuviéramos
en un
estado de guerra.
La oposición
política la mantienen bajo un constante acoso, como para
que no gane terreno. Los activistas y promotores de la sociedad
civil
son citados reiteradamente sin justificación alguna, sólo
para que
sientan el rigor de estar acorralados.
La semana pasada Tania
Montoya Vázquez, esposa del preso político
Raumel Vinajera Stevens, miembro del Movimiento Cristiano Liberación,
condenado a 6 años en 2003, fue interceptada en plena vía
pública
porque llevaba un paquete que visiblemente se denotaba que eran
sabanas. Tuvo que mostrar el recibo de compra de una "shoping"
(tienda recaudadora de divisas) para que les fueran devueltas.
La población
está muy alarmada, todo el mundo presume que se avecinan
tiempos más difíciles y se asume que el regimen
se encuentra inseguro
y por tanto incrementa la represión como un acto propio
de su misma
debilidad. Al reprimir la actividad económica informal
va en contra
del mecanismo natural de auto subsistencia que ha mantenido la
población durante todos estos años desprovista del
mercado normal.
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