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El periodismo independiente en Cuba como lo calificara un muy
estimado colega y amigo: "se mueve, anda con dignidad y firmeza...",
y nos vanagloriamos de informar estrictamente la realidad sobre
lo que ocurre en nuestra querida tierra.
Algunos de los que
elegimos esta opción de la comunicación escrita
somos profesionales en otras esferas, esto no impide el deseo
de hacer lo mejor que podamos, del mismo modo no desconocemos
las artimañas de quienes nos persiguen, así como
que entre nosotros (los de acá adentro) deben haber individuos
que, aprovechándose de la buena voluntad de los que pretendemos
hacer periodismo sin ataduras, sean realmente asalariados infiltrados
del régimen o realmente sean informantes gratuitos, o como
dijeran en una revista: "chivatos".
Esto no es nada nuevo
para nadie, una de las armas esgrimidas por los opresores en todo
el mundo es la de crear divisiones, fisuras y desconfianza en
lo que consideran la estructura del enemigo con la finalidad de
socavar su labor y hacer poco confiable su desempeño.
Esta situación
trae a mi memoria unos versos de nuestro apóstol José
Martí en su poema "Banquete de Tiranos" donde
dice:
..."A un banquete
se sientan los tiranos
Donde se sirven hombres; y esos viles
Que a los tiranos aman, diligentes
Cerebro y corazón de hombres devoran;
Pero cuando la mano ensangrentada
Hunden en el manjar, del mártir muerto
Surge una luz que les aterra, flores
Grandes como una cruz súbito surgen
Y huyen, rojo el hocico, y pavoridos
A sus negras entrañas los tiranos"...
Pero una cosa señalo
a quienes desde la "comodidad" que aporta el exilio,
-cualquiera que fuese la causa del mismo-, que entre los que aquí
estamos quizá no tengamos la preparación que ellos
pretenden manifestar, pero tenemos el coraje y el amor a la PATRIA
que exige que sus hijos andemos unidos en pos de ideales puros
y transparentes, y sobre todo aquí como dice el dicho:
"¡al pie del cañón!".
Realmente incomoda
y duele que además de los epítetos con que nos apodan
quienes nos atacan, tales como apátridas, vendepatrias
o mercenarios, tengamos que aceptar de manos cruzadas la clasificación
generalizada de malos periodistas como nos catalogan algunos de
los colegas residentes en el exilio, quizá no seamos tan
brillantes como los que se atrevieron a valorarnos pero queremos
hacer saber a la opinión pública que es nuestro
deseo el hacer llegar las noticias, informaciones o crónicas
de la mejor, mas amena y directamente posible desde nuestra Isla
de Cuba.
Merece recordar también
que la mayoría de nosotros no poseemos muchos recursos
técnicos para una mayor, más eficaz e inmediata
labor, gracias a la ayuda que tenemos por parte del Centro de
Recursos Informativos de la Oficina de Prensa y Cultura perteneciente
a la Sección de Intereses de los Estados Unidos de América,
que nuestra labor se ha facilitado por el acceso de primera mano
de la información global.
Recuerden que en Miami
también existe un estimado según sus mismas informaciones
de más de 400 agentes castristas, de los que se han detectado
afortunadamente algunos en los últimos tiempos.
Así que tengan
los ojos abiertos también por allá, que puede ser
que esta campaña de descrédito puede ser una manipulación
-por cierto que muy burda- de los que nos persiguen y oprimen.
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