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LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - La fuente luminosa
situada en la rotonda de la calle 26 y avenida de Rancho Boyeros,
frente a la Ciudad Deportiva, ha sufrido un serio daño
en su estructura. La mitad de su redondo y tercer nivel se vino
abajo al parecer por cansancio de sus componentes físicos.
La fuente, que es conocida
por casi todos los cubanos como el Bidet de Paulina, fue construida
durante la presidencia de Ramón Grau San Martín
(1944-48) y debe su sobrenombre a que la cuñada del Presidente,
quien fungía como Primera Dama, se nombraba Paulina.
El Bidet estuvo varios
años inactivo, pero después de un remozamiento realizado
no hace mucho tiempo volvió a verter agua y a encender
sus luces en las noches habaneras.
Aunque esta esbelta
fuente, de estanque central y de tres piezas que envuelven su
centro y que van disminuyendo de tamaño según ascienden,
y desde donde el agua se derrama, tiene sólo unos sesenta
años, es más conocida y popular que las bellas y
coloniales fuentes de los Leones y de la India situadas en la
Habana Vieja.
En un humorístico
"examen de cubanía" de 379 preguntas hecho a
través de Internet, y al parecer desde Florida, en la interrogante
# 9 se lee: ¿De quién era el bidet?
Yo acá, lo que
quise saber es qué le había pasado al Bidet y cuándo
iban a acometer su restauración. A esos efectos llamé
a la oficina del Poder Popular (gobierno del Cerro) porque la
conocida fuente está en el territorio de ese municipio.
Lo primero que supe,
por los comentarios que hacían entre ellos al otro lado
de la linea telefónica, es que no sabían nada del
asunto. Al final me respondieron que ellos no tenían que
ver con eso, que llamara al Poder Popular provincial.
En esa sede de gobierno,
tras explicarle mi interés a la telefonista, me comunicó
con la vice presidencia. Me respondió un hombre a quien
le volví a plantear lo mismo; que era un ciudadano interesado
en saber cómo había ocurrido lo de la fuente luminosa
y cuando iban a comenzar a resolverlo.
El hombre me respondió
preguntando: "¿Usted quién es?" la pregunta
no me sorprendió. En las instituciones del Estado en Cuba
no están acostumbrados a que los ciudadanos se interesen
por cuestiones que atañen a la comunidad. En cierta ocasión
llamé al Banco Central para saber si ciertamente el diamante
del Capitolio, que no está en su sitio desde los años
70, estaba en ese Banco, y me preguntaron si yo era coleccionista
de diamantes.
Lamento mucho no haber
dicho que sí, tal vez me hubiera visto en tratos para comprar
el diamante del Capitolio Nacional, que es una joya que no sólo
tiene su valor intrínseco, sino además histórico,
y es patrimonio de todos los cubanos.
Pero bien, el hombre
del Poder Popular luego me dijo que él era chofer en la
vice presidencia -gran democracia hay en el gobierno provincial,
el chofer es quien atiende el teléfono de la vice presidencia.
Que él no sabía nada de eso, que quizás la
secretaria supiera algo, pero que en esos momentos estaba hablando
por otro teléfono, que esperara o que volviera a llamar.
Desistí, tuve
la seguridad de que estaba perdiendo el tiempo. Opté por
escribir este artículo con la esperanza de que vía
Internet, en alguna oficina estatal en Cuba lo lean y decidan,
como respuesta, restaurar el Bidet de Paulina; que en verdad hace
tiempo dejó de ser de Paulina para pertenecer a todos los
cubanos, fundamentalmente a los habaneros.
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