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SOLO UNA AMNISTIA INDICARIA UN CAMBIO:
ENTREVISTA A VLADIMIRO ROCA

Juan González Febles


Vladimiro Roca Antúnez no requiere presentaciones. Es sin lugar a dudas, una
de las palabras consagradas en la oposición interna cubana. Presidente del
Partido Socialdemócrata de Cuba y ejecutivo del Bloque Todos Unidos, es uno
de los pocos políticos de su nivel que encuentra tiempo para recibir a todas
las prensas.

Lo hace en igualdad de respeto y condiciones. La extranjera acreditada, la
independiente y si acudiera, porque le permitieran hacerlo, la
gubernamental. Vladimiro fue objeto de un acto de repudio la mañana del
jueves 23 de marzo, en su domicilio en La Habana.

Le visito, y gentilmente accede a recibirme y responder las preguntas que he
preparado. No está asustado, ni nervioso, me recibe con la sonrisa de
siempre y el chiste a flor de labio.

P: ¿A qué atribuye usted la distinción que le hizo el gobernante Partido
Comunista? Me refiero al acto de repudio en la mañana.

R: No lo sé. Quizás haya sido que debíamos sostener aquí una reunión
relacionada con la actividad política del bloque Todos Unidos. De todas
formas, no tuvo las características del anterior. Fue un mitin bastante
moderado. No hubo gritos ni obscenidades. No hubo apedreamiento, faltó
agresividad.

La advertencia fue muy civilizada: "Venimos a advertirte: no permitiremos
actividades contrarrevolucionarias". Participaron entre 100, 130 o quizás
150 personas y se extendió a lo largo de dos o quizás tres horas.

P: Corren rumores inquietantes. Se habla de cambios, se dice incluso, que
eventualmente Fidel Castro abandonaría, al menos de forma nominal, la
conducción del estado y del gobierno. ¿Qué podría decir usted al respecto?

R: He observado a Fidel Castro a lo largo de los años. Con él se trabaja con
rumores, para preparar la condición para la represión que vendrá después.

Se están viendo cosas raras, poco usuales. No se producen arrestos a pesar
de las amenazas. No lo hacen, pero no cesan los actos de repudio. No paran.

Fidel Castro no cede el poder y el poder real es Fidel Castro. El
perfectamente puede asumir desde la dirección del Partido la fiscalización
total del estado y el gobierno. Actualmente lo hace en su función de
presidente, más que en la condición de primer secretario del Partido
Comunista de Cuba.

Para que los rumores se materialicen, es necesaria la realización del
Congreso del Partido. Fidel Castro no quiere hacer el Congreso, porque hay
mucho descontento en las filas de los comunistas. Ellos no aceptan que Fidel
continúe al mando. Según dijo Raúl, "...hubo dos congresistas que votaron
contra la candidatura de Fidel y la mía."

Pero, según un guardia cuando yo me encontraba preso, "dos votaron a favor y
el resto en contra".

Hay que saber leer las señales. Luego del 5to. Congreso de PCC no se
volvieron a reseñar para su divulgación las reuniones del Buró Político, ni
del Comité Central del Partido. Esto es un signo de algo, digo yo.

De todas formas, no es posible encontrar verosimilitud total en un discurso
de "esto digo de esta forma; esto hago de esta otra".

P: Desde su óptica: ¿Cómo percibe usted las cosas?

R: La represión se extiende más allá del espacio discutible de lo que se da
en llamar oposición. Ya se ha dirigido contra militantes y ha llegado a
detenciones. Algunos militantes de PCC han pasado por Villa Marista a
recibir una advertencia, otros para responder por actos de corrupción en que
pudieran estar involucrados. Me llegan comentarios sobre cierto grado de
inconformidad entre los medios militares. Esto por el rumbo que sigue el
país.

El trabajo de los inversionistas y empresarios militares se ha detenido. El
llamado perfeccionamiento empresarial está estancado. Hoy el espectro
represivo se amplía para que nadie se sienta seguro.

Todo ese implante anti corrupción, con los llamados trabajadores sociales
incluidos, fue hecho por Mao Zedong. Fue una historia muy triste de
violencia y crueldad política.

P: ¿El futuro inmediato, que hay con él?

R: Con la oposición el gobierno no cesará el hostigamiento y las
provocaciones.

Es la amplitud de la represión en las filas gubernamentales lo que impide
que se realice mayor número de arrestos o que simplemente se realicen
arrestos de opositores. Ahora se trata de provocar a la oposición. Los
actores políticos deben armarse de paciencia, porque Fidel Castro necesita
un "Tian An Mein" cubano. Está creando las condiciones para ello. Recuerda
que para nombrar a un presidente del Consejo de Estado, diferente al
presidente del Consejo de Ministros, hay que modificar la constitución.
Atención con el artículo 74.

P: ¿Habrá algún cambio?

R: Ninguno. Sólo si hay una amnistía total para todos los prisioneros
políticos y de conciencia, a partir de ahí, se puede dar crédito a una
información sobre cambios. No puede perderse de vista que todo está en manos
de una persona (Fidel Castro) que odia terminalmente al pueblo de Cuba.