Vladimiro
Roca Antúnez no requiere presentaciones. Es sin lugar a dudas,
una
de las palabras consagradas en la oposición interna cubana.
Presidente del
Partido Socialdemócrata de Cuba y ejecutivo del Bloque Todos
Unidos, es uno
de los pocos políticos de su nivel que encuentra tiempo para
recibir a todas
las prensas.
Lo hace en igualdad de respeto y condiciones. La extranjera acreditada,
la
independiente y si acudiera, porque le permitieran hacerlo, la
gubernamental. Vladimiro fue objeto de un acto de repudio la mañana
del
jueves 23 de marzo, en su domicilio en La Habana.
Le visito, y gentilmente accede a recibirme y responder las preguntas
que he
preparado. No está asustado, ni nervioso, me recibe con
la sonrisa de
siempre y el chiste a flor de labio.
P: ¿A qué atribuye usted la distinción que
le hizo el gobernante Partido
Comunista? Me refiero al acto de repudio en la mañana.
R: No lo sé. Quizás haya sido que debíamos
sostener aquí una reunión
relacionada con la actividad política del bloque Todos
Unidos. De todas
formas, no tuvo las características del anterior. Fue un
mitin bastante
moderado. No hubo gritos ni obscenidades. No hubo apedreamiento,
faltó
agresividad.
La advertencia fue muy civilizada: "Venimos a advertirte:
no permitiremos
actividades contrarrevolucionarias". Participaron entre 100,
130 o quizás
150 personas y se extendió a lo largo de dos o quizás
tres horas.
P: Corren rumores inquietantes. Se habla de cambios, se dice
incluso, que
eventualmente Fidel Castro abandonaría, al menos de forma
nominal, la
conducción del estado y del gobierno. ¿Qué
podría decir usted al respecto?
R: He observado a Fidel Castro a lo largo de los años.
Con él se trabaja con
rumores, para preparar la condición para la represión
que vendrá después.
Se están viendo cosas raras, poco usuales. No se producen
arrestos a pesar
de las amenazas. No lo hacen, pero no cesan los actos de repudio.
No paran.
Fidel Castro no cede el poder y el poder real es Fidel Castro.
El
perfectamente puede asumir desde la dirección del Partido
la fiscalización
total del estado y el gobierno. Actualmente lo hace en su función
de
presidente, más que en la condición de primer secretario
del Partido
Comunista de Cuba.
Para que los rumores se materialicen, es necesaria la realización
del
Congreso del Partido. Fidel Castro no quiere hacer el Congreso,
porque hay
mucho descontento en las filas de los comunistas. Ellos no aceptan
que Fidel
continúe al mando. Según dijo Raúl, "...hubo
dos congresistas que votaron
contra la candidatura de Fidel y la mía."
Pero, según un guardia cuando yo me encontraba preso,
"dos votaron a favor y
el resto en contra".
Hay que saber leer las señales. Luego del 5to. Congreso
de PCC no se
volvieron a reseñar para su divulgación las reuniones
del Buró Político, ni
del Comité Central del Partido. Esto es un signo de algo,
digo yo.
De todas formas, no es posible encontrar verosimilitud total
en un discurso
de "esto digo de esta forma; esto hago de esta otra".
P: Desde su óptica: ¿Cómo percibe usted
las cosas?
R: La represión se extiende más allá del
espacio discutible de lo que se da
en llamar oposición. Ya se ha dirigido contra militantes
y ha llegado a
detenciones. Algunos militantes de PCC han pasado por Villa Marista
a
recibir una advertencia, otros para responder por actos de corrupción
en que
pudieran estar involucrados. Me llegan comentarios sobre cierto
grado de
inconformidad entre los medios militares. Esto por el rumbo que
sigue el
país.
El trabajo de los inversionistas y empresarios militares se ha
detenido. El
llamado perfeccionamiento empresarial está estancado. Hoy
el espectro
represivo se amplía para que nadie se sienta seguro.
Todo ese implante anti corrupción, con los llamados trabajadores
sociales
incluidos, fue hecho por Mao Zedong. Fue una historia muy triste
de
violencia y crueldad política.
P: ¿El futuro inmediato, que hay con él?
R: Con la oposición el gobierno no cesará el hostigamiento
y las
provocaciones.
Es la amplitud de la represión en las filas gubernamentales
lo que impide
que se realice mayor número de arrestos o que simplemente
se realicen
arrestos de opositores. Ahora se trata de provocar a la oposición.
Los
actores políticos deben armarse de paciencia, porque Fidel
Castro necesita
un "Tian An Mein" cubano. Está creando las condiciones
para ello. Recuerda
que para nombrar a un presidente del Consejo de Estado, diferente
al
presidente del Consejo de Ministros, hay que modificar la constitución.
Atención con el artículo 74.
P: ¿Habrá algún cambio?
R: Ninguno. Sólo si hay una amnistía total para
todos los prisioneros
políticos y de conciencia, a partir de ahí, se puede
dar crédito a una
información sobre cambios. No puede perderse de vista que
todo está en manos
de una persona (Fidel Castro) que odia terminalmente al pueblo
de Cuba.
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