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La cara pública de la moneda
Del 8 de marzo al 14 de mayo el régimen cubano lleva a
cabo una campaña internacional por el derecho de Olga Salanueva
y Adriana Pérez a visitar a sus esposos en los Estados
Unidos de América, ambos miembros de la Red Avispa, arrestados
en septiembre de 1998, por constituir una red de espionaje enviada
a la Florida por la Dirección de Inteligencia (DGI) del
Ministerio del Interior de Cuba.
Antecedentes
El 25 de diciembre del 2000, los documentos desclasificados para
la Red Avispa indican que Olga Salanueva, esposa de René
González, fue entrenada en Cuba; pero el FBI decidió
no encausarla porque, al parecer, no le alcanzó el tiempo
para realizar alguna tarea de espionaje. Salanueva es identificada
en los mensajes de la red, como la agente Ida y el centro principal
en La Habana informa en ellos a Gerardo Hernández, jefe
de la red, que el viaje a Estados Unidos de Ida, la esposa de
Hernández, se retrasa por motivos del entrenamiento que
recibe en Cuba como operadora de radio. (Tomado del libro Avispas
y Topos de la editorial hispano cubana)
La cara oculta de la moneda
En Cuba, para poder viajar -de forma particular- al exterior del
país, el ciudadano tendrá que elegir entre los dos
conceptos de viaje existentes: definitivo y temporal.
La Constitución Cubana, no have referencia alguna, en su
CAPÍTULO VII, Derechos, deberes y garantías fundamentales
(Artículo 45 al 66), a la libertad personal de viajar.
No obstante, se aplican toda una serie de regulaciones para controlar
la salida del país. En primer lugar cualquier persona debe
tener un permiso de salida -para cualquiera de las dos modalidades-
que se conoce como tarjeta blanca, que es una especie
de carta de libertad de la que usaban en el régimen
esclavista, ya que hay que comprarla al precio de 150 cuc (peso
cubano convertible), unos 187.00 USD. Esta autorización
de salida es entregada arbitrariamente, lo que implica que el
régimen se arroga el derecho de permitir salir o no del
país.
Dejando a un lado los obstáculos que se encuentran durante
este proceso, que dura meses y que hay que pagarlo totalmente
en divisas, existen otras restricciones, como que los menores
de 18 años no pueden viajar fuera del país temporalmente
(de forma particular), los médicos y especialistas de la
salud, deben esperar al menos 5 años, después de
haber solicitado el permiso de viajar definitivamente, incluyendo
el hecho de que pierden el derecho a ejercer su especialidad.
En caso similar están los dirigentes, y otras categorías
que en algún momento tuvieron cargos gubernamentales.
Aquellos que disienten y lo manifiestan, en particular los que
se encuentran en licencia extrapenal del Grupo de los 75 (La primavera
negra del 2003), que quieren viajar al exterior, se les niega
la tarjeta blanca.
Pero entre los casos más crueles, está el de la
señora Hilda Morejón Serantes, de 88 años
de edad, madre de la Dra. Hilda Molina Morejón -médico
disidente- que solicitó su pasaporte en mayo del 2006,
y ni siquiera esto le han entregado. En un estado de salud deplorable,
sentada en un sillón de ruedas, clama por este permiso
humanitario, una persona no vinculada a la política, que
quiere viajar a Argentina.
Sugerencias
Los comités, que según el gobierno cubano, apoyan
en el mundo la posibilidad de viajar de las dos esposas de los
espías, deberían conocer que existen miles de cubanos
que no tienen esa probabilidad y clamar también por ellos.
Martha Beatriz Roque Cabello.
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