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2007-07-29.
Martha Beatriz Roque Cabello, Ex Prisionera de Conciencia de la
Causa de los 75
El 26 de Julio del 2006, pronunció su póstumo discurso
público el Presidente enfermo. Al igual que
en ocasiones anteriores, lo dedicó a las maravillas
que la Revolución ha hecho en Granma y a comparar con el
resto del mundo los logros de Cuba. Pero hay algunos de sus últimos
planteamientos que sería interesante recordar. Vamos a
abrir el candado de la historia, para traerlos a la memoria:
No tengo que exagerar nada, porque las cosas que aquí
señalo son difíciles de creer.
Sin lugar a dudas,
las cifras y datos del crecimiento social y económico de
la provincia de Granma, que fueron ofrecidos en el discurso, son
muy difíciles de creer, ya que esta zona del oriente del
país es una de las más afectadas por la pobreza
existente y además por la gran cantidad de necesidades
acumuladas, tanto desde el punto de vista social como personal.
La tasa de desempleo
de Granma era, en aquel momento, (se refiere al año 2002)
de 10,7%; hoy se ha reducido al nivel de pleno empleo, 1,6%. Recuerdo
que un poco antes se hablaba de un desempleo del 17% en Granma,
o, por lo menos, en Manzanillo, cifra impresionante: muchas fábricas
se habían parado en el período especial.
Pero en ningún
momento del discurso explica, cómo se llegó a reducir
el nivel de desempleo en cuatro años, en un 15,4%.
En aquel momento
se trabajaba en el teatro de Manzanillo cerrado por 30 años-
ya concluido y que ha brindado 580 funciones para más de
120 000 espectadores.
Este es uno de los
éxitos alcanzados que se enumera en la oratoria,
pero lo que no se explica es: ¿cómo se logró
mantener 30 años cerrado un teatro que es uno de los pocos
lugares de recreación en esa provincia? Tampoco se ha revelado
alguna vez, por qué se han cerrado los cines en Ciudad
de la Habana, eran 179 y apenas quedan 3 decenas.
A partir de aquellas
ideas, también se incorporaron reclusos a los cursos de
superación, de los cuales 243 han alcanzado el 12 grado
y 140 se han graduado en los Joven Club de computación.
En vez de violencia y droga, con lo cual no se puede reeducar
a nadie, o mejor sería decir educar, porque aquel que va
a parar a esa situación es, como norma, el que no recibió
educación. Eduquemos y veremos como se reducen los que
van a las prisiones.
Según esta afirmación,
ha fallado la creación del hombre nuevo. Los presos políticos,
que denuncian constantemente las situaciones de las prisiones,
saben lo que es la violencia de los carceleros y los mal llamados
-por el propio Fidel Castro- reducadores. Día
a día se escuchan las voces -por teléfono- de los
que desde las prisiones hacen historias aterradoras de presos
golpeados y hasta muertos. Esto es parte de las violaciones de
los derechos humanos, que han incrementado los que heredaron el
poder hace un año.
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